Santoral 5 de noviembre

La Iglesia celebra en este día a los padres de San Juan Bautista, Zacarías e Isabel, precursor y primo del Señor. De ellos habla el evangelista san Lucas. El resto de los datos de sus vidas nos han llegado por los evangelios apócrifos. Todos conocemos los prodigios realizados por Dios en ellos con motivo del nacimiento de Juan y de la visita de María a su prima Isabel, que llena del Espíritu Santo, llamó a María por primera vez la Madre de mi Señor. A ellos les pedimos una especial bendición.

Igualmente a los santos Agustín y Pablo monjes benedictinos, Bertila abadesa, Chevio abad, Dominador obispo, Domingo mártir, Domnino, Teótimo, Filoteo, Silvano y compañeros mártires de Siria, Espínolo abad, Félix y Eusebio mártires, Fibicio obispo, Galacio y Episteme mártires, Geraldo obispo, canónigo regular de Letrán, Comidas mártir armenio, Hermenegildo monje benedictino español, Kangten abad, Leto monje, Magno arzobispo y Timoteo mártir.

Nos encomendamos también a los beatos Ángela de la Cruz, fundadora de las Hermanas de la Compañía de la Cruz, dedicadas al servicio de los enfermos. El amor de ella y de sus hijas a los enfermos hizo verdaderamente multitudinaria y apoteósica su beatificación en Sevilla, por Juan Pablo II, en 1982. Igualmente a la beata María Rafols, virgen, fundadora de la Hermanas de la Caridad de Santa Ana, bien querida y admirada por su entrega al cuidado de los enfermos en Zaragoza, donde murió al beato Guido María Conforti, fundador de los misioneros Javieranos, misioneros de una verdadera fraternidad universal, a la beata Francisca de Amboise, viuda y monja carmelita, de rica espiritualidad y la primera que llegó a los altares desde el Carmelo y al beato Rainero de Todi, fraile capuchino. Los dominicos se encomiendan hoy al beato Simón Ballacchi, de la Orden de Predicadores.

Nos acogemos a las oraciones del Siervo de Dios Pedro Herrero, nacido en Alicante en 1904, esposo fiel y médico lleno de amor a los enfermos, apóstol entregado a su servicio con los demás.

Álvaro Maestro Jesús