La afabilidad, especialmente necesaria al sacerdote (Afabilidad)

Los hombres, para su trato con sus semejantes en la vida social, si son buenos e inteligentes cultivan -ordinariamente sólo por razones humanas- una virtud que suele llamarse sociabilidad. También el sacerdote ha de hacer suya esta virtud, si no quiere encontrarse en situación de inferioridad al tratar a los demás hombres. Lo que otros practican por motivos humanos, llévelo él a su conducta por una razón sobrenatural, es decir, por caridad. (A. DEL PORTILLO, Escritos sobre el sacerdocio, p. 32).

Anuncio publicitario