Vísperas – Viernes XXXI de Tiempo Ordinario

VÍSPERAS

VIERNES XXXI de TIEMPO ORDINARIO

INVOCACIÓN INICIAL

V/. Dios mío, ven en mi auxilio
R/. Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

HIMNO

¿Quién es este que viene,
recién atardecido,
cubierto con su sangre
como varón que pisa los racimos?

Éste es Cristo, el Señor,
convocado a la muerte,
glorificado en la resurrección.

¿Quién es este que vuelve,
glorioso y malherido,
y, a precio de su muerte,
compra la paz y libra a los cautivos?

Éste es Cristo, el Señor,
convocado a la muerte,
glorificado en la resurrección.

Se durmió con los muertos,
y reina entre los vivos;
no le venció la fosa,
porque el Señor sostuvo a su Elegido.

Éste es Cristo, el Señor,
convocado a la muerte,
glorificado en la resurrección.

Anunciad a los pueblos
qué habéis visto y oído;
aclamad al que viene
como la paz, bajo un clamor de olivos. Amén.

SALMO 134: HIMNO A DIOS, REALIZADOR DE MARAVILLAS

Ant. El Señor es grande, nuestro dueño más que todos los dioses.

Alabad el nombre del Señor,
alabadlo, siervos del Señor,
que estáis en la casa del Señor,
en los atrios de la casa de nuestro Dios.

Alabad al Señor porque es bueno,
tañed para su nombre, que es amable.
Porque él se escogió a Jacob,
a Israel en posesión suya.

Yo sé que el Señor es grande,
nuestro dueño más que todos los dioses.
El Señor todo lo que quiere lo hace:
en el cielo y en la tierra,
en los mares y en los océanos.

Hace subir las nubes desde el horizonte,
con los relámpagos desata la lluvia,
suelta a los vientos de sus silos.

Él hirió a los primogénitos de Egipto,
desde los hombres hasta los animales.
Envió signos y prodigios
—en medio de ti, Egipto—
contra el Faraón y sus ministros.

Hirió de muerte a pueblos numerosos,
mató a reyes poderosos:
a Sijón, rey de los amorreos,
a Hog, rey de Basán,
y a todos los reyes de Canaán.
Y dio su tierra en heredad,
en heredad a Israel, su pueblo.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. El Señor es grande, nuestro dueño más que todos los dioses.

SALMO 134

Ant. Casa de Israel, bendecid al Señor; tañed para su nombre, que es amable.

Señor, tu nombre es eterno;
Señor, tu recuerdo de edad en edad.
Porque el Señor gobierna a su pueblo
y se compadece de sus siervos.

Los ídolos de los gentiles son oro y plata,
hechura de manos humanas;
tienen boca y no hablan,
tienen ojos y no ven,

tienen orejas y no oyen,
no hay aliento en sus bocas.
Sean lo mismo los que los hacen,
cuantos confían en ellos.

Casa de Israel, bendice al Señor;
casa de Aarón, bendice al Señor;
casa de Leví, bendice al Señor.
fieles del Señor, bendecid al Señor.

Bendito en Sión el Señor,
que habita en Jerusalén.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. Casa de Israel, bendecid al Señor; tañed para su nombre, que es amable.

CÁNTICO del APOCALIPSIS: HIMNO DE ADORACIÓN

Ant. Vendrán todas las naciones y se postrarán en tu acatamiento, Señor.

Grandes y maravillosas son tus obras,
Señor, Dios omnipotente,
justos y verdaderos tus caminos,
¡oh Rey de los siglos!

¿Quién no temerá, Señor,
y glorificará tu nombre?
Porque tú solo eres santo,
porque vendrán todas las naciones
y se postrarán en tu acatamiento,
porque tus juicios se hicieron manifiestos.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. Vendrán todas las naciones y se postrarán en tu acatamiento, Señor.

LECTURA: St 1, 2-4

Hermanos míos: Teneos por muy dichosos cuando os veáis asediados por toda clase de pruebas. Sabed que, al ponerse a prueba vuestra fe, os dará constancia. Y si la constancia llega hasta el final, seréis perfectos e íntegros sin falta alguna.

RESPONSORIO BREVE

R/ Cristo nos amó y nos ha librado por su sangre.
V/ Cristo nos amó y nos ha librado por su sangre.

R/ Nos ha convertido en un reino y hecho sacerdotes de Dios.
V/ Por su sangre

R/ Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
V/ Cristo nos amó y nos ha librado por su sangre.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. El Señor nos auxilia a nosotros, sus siervos, acordándose de su misericordia.

Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. El Señor nos auxilia a nosotros, sus siervos, acordándose de su misericordia.

PRECES

Invoquemos confiados a Cristo, pastor y guardián de nuestras vidas, y digámosle:

Favorécenos, Señor, por tu bondad.

Buen Pastor del rebaño de Dios,
— ven a reunir a todos los hombres en tu Iglesia.

Ayuda, Señor, a los pastores, de tu pueblo peregrino,
— para que apacienten sin desfallecer a tu grey hasta que vuelvas.

Escoge de entre nosotros pregoneros de tu palabra,
— para que anuncien tu Evangelio hasta los confines del mundo.

Ten compasión de los que en su trabajo desfallecen a mitad del camino;
— haz que encuentren un amigo que los levante.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Muestra tu gloria en el gozo de tu reino
— a los que en este destierro escucharon tu voz.

Con el gozo que nos da el saber que somos hijos de Dios, digamos con plena confianza:
Padre nuestro…

ORACION

Señor, Padre santo, que quisiste que Cristo, tu Hijo, fuese el precio de nuestro rescate, haz que vivamos de tal manera que, tomando parte en sus padecimientos, nos gocemos también en la revelación de su gloria. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén.

CONCLUSIÓN

V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.

Lectio Divina – 8 de noviembre

1) Oración inicial

Señor de poder y de misericordia, que has querido hacer digno y agradable por favor tuyo el servicio de tus fieles; concédenos caminar sin tropiezos hacia los bienes que pos prometes. Por nuestro Señor. 

2) Lectura

Del Evangelio según Lucas 16,1-8
Decía también a sus discípulos: «Había un hombre rico que tenía un administrador a quien acusaron ante él de malbaratar su hacienda. Le llamó y le dijo: `¿Qué oigo decir de ti? Dame cuenta de tu administración, porque ya no seguirás en el cargo.’ Se dijo entre sí el administrador: `¿Qué haré ahora que mi señor me quita la administración? Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer, para que cuando sea destituido del cargo me reciban en sus casas. ‘«Y llamando uno por uno a los deudores de su señor, dijo al primero: `¿Cuánto debes a mi señor?’ Respondió: `Cien medidas de aceite.’ Él le dijo: `Toma tu recibo, siéntate en seguida y escribe cincuenta.’ Después dijo a otro: `Tú, ¿cuánto debes?’ Contestó: `Cien cargas de trigo.’ Dícele: `Toma tu recibo y escribe ochenta.’«El señor alabó al administrador injusto porque había obrado con sagacidad, pues los hijos de este mundo son más sagaces con los de su clase que los hijos de la luz. 

3) Reflexión

• El evangelio de hoy nos presenta una parábola que trata de la administración de los bienes y que encontramos sólo en el evangelio de Lucas. Se la conoce como La parábola del administrador deshonesto. Parábola desconcertante. Lucas dice: “El Señor alabó al administrador injusto porque había obrado con sagacidad”. El Señor es Jesús mismo y no el administrador. ¿Cómo es que Jesús puede elogiar a un empleado corrupto?
• Lucas 16,1-2: El administrador es amenazado de despido. “Había un hombre rico que tenía un administrador a quien acusaron ante él de malbaratar su hacienda. Le llamó y le dijo: ` ¿Qué oigo decir de ti? Dame cuenta de tu administración, porque ya no seguirás en el cargo.’” El ejemplo, sacado del mundo del comercio y del trabajo, habla por sí solo. Alude a la corrupción que existía. El dueño descubrió la corrupción y decidió despedir al administrador deshonesto. Este, de repente, se ve en una situación de emergencia y obligado por las circunstancias imprevistas a encontrar una salida para poder sobrevivir. Cuando Dios se hace presente en la vida de una persona, allí, de repente, todo cambia y la persona entra en una situación de emergencia. Tendrá que tomar una decisión y encontrar una salida.
• Lucas 16,3-4: ¿Qué hacer? ¿Qué salida tomar? “Se dijo entre sí el administrador: ¿Qué haré ahora que mi señor me quita la administración? Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza”. Y empieza a reflexionar para descubrir una salida. Analiza, una por una, las posibles alternativas: cavar o trabajar la piedra para sobrevivir, pero para esto no tiene fuerzas. Mendigar le da vergüenza. Analiza las cosas. Calcula bien las posibles alternativas. “Ya sé lo que voy a hacer, para que cuando sea destituido del cargo me reciban en sus casas”. Se trata de garantizar su futuro. El administrador deshonesto es coherente con su modo de pensar y de vivir.
• Lucas 16,5-7: Realización de la solución encontrada. “Y llamando uno por uno a los deudores de su señor, dijo al primero: ` ¿Cuánto debes a mi señor?’ Respondió: `Cien medidas de aceite.’ Él le dijo: `Toma tu recibo, siéntate en seguida y escribe cincuenta.’ Después dijo a otro: `Tú, ¿cuánto debes?’ Contestó: `Cien cargas de trigo.’ Dícele: `Toma tu recibo y escribe ochenta. “. Dentro de su total falta de ética el administrador fue coherente. El criterio de su acción no es la honestidad y la justicia, ni el bien del dueño de quien va a depender para vivir y sobrevivir, sino su propio interés. El quiere la garantía de tener a alguien que lo reciba en su casa.
• Lucas 16,8: El Señor elogió al administrador deshonesto. Y ahora viene la conclusión desconcertante: “El Señor alabó al administrador injusto porque había obrado con sagacidad, pues los hijos de este mundo son más sagaces con los de su clase que los hijos de la luz.” La palabra Señor se refiere a Jesús y no al dueño, al hombre rico. Este jamás alabaría a un empleado deshonesto con él en el servicio y que ahora, roba más de 50 barriles de aceite y 20 sacos de trigo. En la quién alaba es Jesús. Y Jesús no alaba el robo, sino la presencia de espíritu del administrador. Sabe calcular bien las cosas y sabe encontrar una salida, cuando de repente se ve sin trabajo. Así, como los hijos de este mundo saben ser expertos en sus cosas, así los hijos de la luz deben aprender de ellos a ser expertos en la solución de sus problemas, usando los criterios del Reino y lo los criterios de este mundo. “Sean expertos como las serpientes y simples como las palomas” (Mt 10,16). 

4) Para la reflexión personal

• ¿Soy coherente?
• ¿Cuál es el criterio que uso en la solución de mis problemas? 

5) Oración final

Una cosa pido a Yahvé,
es lo que ando buscando:
morar en la Casa de Yahvé
todos los días de mi vida,
admirar la belleza de Yahvé
contemplando su templo. (Sal 27,4)

Comentario del 8 de noviembre

Jesús se dirige a sus discípulos con una nueva parábola: Un hombre rico tenía un administrador y le llegó la denuncia de que derrochaba sus bienes. Entonces lo llamó y le dijo: -¿Qué es eso que me cuentan de ti? Entrégame el balance de tu gestión, porque quedas despedido.

Ya en otras parábolas, Jesús había recurrido a los mismos personajes para significar que la vida humana es gestión o administración de unos bienes que pertenecen en propiedad a otro, a saber, a ése al que hay que dar cuenta definitiva de semejante gestión. Se trata de unos bienes recibidos en medida desigual, unos talentos, de los que hay que responder dándoles una productividad.

En esta parábola, comparece también la idea de la administración. Pero la exigencia del balance por parte del propietario se anticipa porque le ha llegado la denuncia de que sus bienes están siendo mal administrados. El dueño da crédito a esa denuncia y pide a su empleado el balance de la gestión porque ha decidido despedirle. Y aquí viene la estrategia de aquel “injusto” administrador que merece la felicitación de su amo por haber procedido con tal astucia.

El administrador, sorprendido en su mala gestión, reflexiona en su nueva situación. Quedará sin empleo, carente de fuerzas para trabajar y sin la desvergüenza necesaria para vivir pidiendo limosna; por tanto, en una situación poco recomendable y muy lastimosa. Ante panorama tan sombrío, idea una estrategia para ganarse amigos o al menos personas que le reciban en su casa cuando él se vea en la calle. Va llamando uno por uno a los deudores de su amo reduciéndoles el tamaño de la deuda en un porcentaje considerable: el cincuenta, el veinte por ciento, etc. De este modo piensa poderse granjear la hospitalidad de todos estos deudores que han visto muy reducida su deuda debido a sus artes manipuladoras.

La última actuación del administrador al frente de la gestión encomendada no deja de ser injusta. Por eso, el amo que felicita a su administrador por este último movimiento no deja de tenerlo por injusto, pero le felicita por la astucia con que ha procedido, esa astucia que brilla más entre los hijos de este mundo que entre los hijos de la luzY el amo –concluye el pasaje de este día que tiene continuación- felicitó al administrador injusto, por la astucia con que había procedidoCiertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz.

La actuación del administrador es ciertamente injusta porque se sirve de un dinero que no es suyo para ganarse amigos; pero es también lúcida e inteligente (astuta) porque de este modo consigue abrirse puertas que le serán muy útiles cuando se vea despedido del trabajo. Es un proceder propio de un hijo de este mundo que merece ser elogiado por su lucidez. Una inteligencia similar a ésta tendrían que emplear los hijos de la luz para ser recibidos en las moradas eternas, aunque para ello tengan que servirse del dinero injustoGanaos amigos con el dinero injusto, para que, cuando os falte, os reciban en las moradas eternas.

Si logramos dar al dinero, nunca del todo “justamente” adquirido, esta utilidad, habremos hecho una cosa muy importante en nuestro favor. Nos habremos ganado amigos que intercederán por nosotros a la entrada de las moradas eternas. No se nos cerrará la puerta por desconocidos. Pero ¿cómo hacer amigos con el dinero, ya sea justo o injusto?

No creo que la amistad pueda comprarse con dinero, pero sí puede ganarse con la limosna, siempre que ésta sea expresión de verdadera caridad o de auténtica compasión. La compasión sostenida es un buen instrumento para ganarse la gratitud y la amistad de alguien. Y la benevolencia expresada en la limosna es seguramente el medio más idóneo para cosechar benevolencia y engendrar amistad. Luego el dinero que se transforma en limosna o en acto de compasión gana realmente amigos y partidarios. Y si los pobres son los predilectos de Dios –esos últimos que serán los primeros-, ellos serán los que nos den la bienvenida a las puertas de las moradas eternas.

Convendrá, por tanto, tenerlos por amigos; aunque el juicio no les corresponda a ellos, sino al Hijo del hombre, Juez universal. Pero si el juicio no les corresponde a ellos, versará sin embargo sobre el trato que les hemos dispensado: Y dirá a los de su derecha: venid, benditos de mi Padre, porque tuve hambre y me disteis de comer… Seamos, pues, inteligentes en el uso de los bienes que Dios ha puesto en nuestras manos para hacer de ellos una “justa” y “adecuada” gestión, una gestión conforme a su voluntad, que tiene en cuenta las necesidades propias, pero también las de los demás, sobre todo, las de los más necesitados. No dar a “nuestros” bienes este uso es defraudar o malversar.

JOSÉ RAMÓN DÍAZ SÁNCHEZ-CID
Dr. en 
Teología Patrística

Christus Vivit – Francisco I

176. El valor del testimonio no significa que se deba callar la palabra. ¿Por qué no hablar de Jesús, por qué no contarles a los demás que Él nos da fuerzas para vivir, que es bueno conversar con Él, que nos hace bien meditar sus palabras? Jóvenes, no dejen que el mundo los arrastre a compartir sólo las cosas malas o superficiales. Ustedes sean capaces de ir contracorriente y sepan compartir a Jesús, comuniquen la fe que Él les regaló. Ojalá puedan sentir en el corazón el mismo impulso irresistible que movía a san Pablo cuando decía: «¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio!» (1 Co 9,16).

La misa del domingo

Domingo 32 del Tiempo Ordinario C
10 de noviembre de 2019
Subrayados de la Palabra

1a lectura (2 Mac 7, 1-2. 9-14): «Uno de ellos habló en nombre de los demás: “¿Qué pretendes sacar de nosotros? Estamos dispuestos a morir antes que quebrantar la ley de nuestros padres”».

2a lectura (2 Tes 2, 16-3, 5): «Hermanos: Que Jesucristo, nuestro Señor, y Dios, nuestro Padre, que nos ha amado tanto y nos ha regalado un consuelo permanente y una gran esperanza, os consuele internamente y os dé fuerza para toda clase de palabras y de obras buenas».

Evangelio (Lc 20, 27-38): «Jesús les contestó: “En esta vida, hombres y mujeres se casan; pero los que sean juzgados dignos de la vida futura y de la resurrección de entre los muertos no se casarán. Pues ya no pueden morir, son como ángeles; son hijos de Dios, porque participan en la resurrección».

Ecos de la Palabra para jóvenes y comunidades

Este texto de la palabra de Dios adquiere su importancia por un detalle que puede pasar por alto: es el primer texto bíblico donde se afirma categóricamente la resurrección: «Dios mismo nos resucitará». Es más, el joven dice a su torturador que «él no resucitará para la vida». El libro de la Sabiduría habla de «inmortalidad», pero no de «resurrección».

Pablo escribe a los creyentes de Tesalónica porque estaban: 1) desalentado por la persecución y necesitaban incentivos para perseverar; 2) engañados por falsos maestros que los confundieron acerca del regreso del Señor; y 3) desobedientes al mandato divino de trabajar. Por el contrario, les ofrece: 1) consuelo para los perseguidos (1:3-12); 2) corrección para los creyentes falsamente enseñados y asustados (2:1-15); y 3) se confronta con los creyentes desobedientes e indisciplinados (3:6-15).

En los dos paralelos sinópticos (Mt 22.23-33; Mc 12.18-27), se condena fuertemente la equivocación de los saduceos: “Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios” (Mt 22:29; Mc 12:24). Por fijarse excesivamente en un detalle de poca relevancia los saduceos perdieron algo central de la fe. Es cierto que vivimos y nos alentamos en la esperanza de la resurrección, pero nuestro Dios es Dios de vivos tanto en el futuro como ahora (Lc 20:38).

Proyecto de homilía

El hilo que parece unir más claramente las lecturas de este domingo, al menos la primera con el evangelio es la resurrección. En este caso, nuestra resurrección.

El contexto en la primera lectura es de persecución: judíos llevados al extremo de la humillación con tal de hacerlos rechazar sus leyes y su fe. El perseguidor, no logra sin embargo su propósito cuando tiene que enfrentarse con jóvenes audaces y firmes en sus principios.

El mensaje de la resurrección de los muertos no proviene en la Biblia de un razonamiento filosófico. Es posible que un argumento teórico sea útil para llegar a una afirmación igualmente teórica, pero para apostar la vida por una causa es necesario una fuerte motivación.

Entre los grupos judíos en aquel tiempo los más incrédulos, eran los saduceos, la casta sacerdotal. Se consideraban descendientes y herederos de Sadoq, que fue sumo sacerdote fidelísimo a David. Lo paradójico es que este grupo, que debía representar la pureza de la fe y la fidelidad a la alianza con Dios, había degenerado hacia posturas políticas y de poder que poco tenían que ver con lo espiritual.

En el fondo eran una clase aristocrática que seguía la llamada “Teología de la Retribución” que distorsiona en cierto sentido la realidad, pues según ella, Dios retribuye con riqueza y bienestar a los que observan la ley de Dios, y castiga con el sufrimiento y la pobreza a los que practican el mal. La riqueza es una bendición de Dios.

En este caso plantean a Jesús un caso ficticio, tomando pie en el precepto sobre el levirato (Dt 25:5); es decir, la costumbre según la cual el hermano o un pariente cercano de un hombre casado, fallecido sin hijos, tiene que casarse con la viuda, para asegurar: a) Al difunto una descendencia y b) un marido para la mujer. Supuesto esto, le plantean que una mujer enterró a siete maridos, hermanos entre sí, y ella misma acabó muriendo sin hijos: ¿de cuál de ellos será mujer en la resurrección?

La respuesta de Jesús no deja dudas: 1) Los saduceos no entienden nada de la resurrección: Los hijos de este mundo se casan teniendo como finalidad la procreación. Pero 2) Jesús hace ver que los saduceos no entienden nada de Dios, ya que la resurrección de los muertos ha sido indicada también por Moisés en lo de la zarza, cuando llama al Señor: Dios de Abrahám, Dios de Isaac y Dios de Jacob; por ello concluye Jesús que Dios: “¡No es un Dios de muertos, sino de vivos, porque para Él todos viven!”.

¿Cómo se manifiesta el poder de la resurrección en nuestras vidas?
¿Cómo cambian o pueden cambiar las relaciones humanas hoy por el poder de la resurrección?
¿Cómo demostramos y compartimos la fuerza de la resurrección con los demás que no conozcan a Jesús?

José Luis Guzón, sdb

Misa del domingo: misa con niños

DOMINGO XXXII ORDINARIO (C)
“Esperanza”
10 de noviembre de 2019

(Hoy nos encontramos con un texto del Evangelio que puede resultar difícil para el comentario. Procuremos hacerlo asequible.

Un signo para la celebración: unas pequeñas velas, que se pueden emplear en el momento de las ofrendas. También el signo puede ser un ancla; puede ser real, si hubiera una en tamaño pequeño, o puede ser un dibujo en cartulina o proyectar la imagen de un ancla. El motivo es que la lectura que se propone como primera lectura es un texto del Papa Francisco, unas palabras en el cementerio de Roma. Y nos recuerda que el ancla es el signo de la esperanza para los cristianos.

Una canción para la celebración: “El Señor es mi luz”. “Jesús resucita hoy” (Kairoi). Se puede cantar, escuchar o leer, con música de fondo, mientras se van encendiendo unas velas pequeñas, tomando el fuego del cirio pascual. Se traen las velas pequeñas como ofrenda. “Color esperanza”, vídeo para proyectar).

1. MOTIVACIÓN

Amigos. En este mes de noviembre, especialmente en los primeros días, hemos recordado y rezado por nuestros seres queridos difuntos, que ya viven la nueva vida de Jesús resucitado. Jesús nos quiere tanto que nos va a comunicar esto mismo en el evangelio que hoy escucharemos. Por eso, somos personas con esperanza. Comenzamos la Eucaristía cantando.

2. CANTO

3. SALUDO DEL SACERDOTE

4. PETICIÓN DE PERDÓN

  • Tu vida, a veces Señor, no es nuestra vida. Porque no te reconocemos, SEÑOR, TEN PIEDAD.
  • Tu vida está llena de luz, la nuestra, a veces, tiene sombras. CRISTO, TEN PIEDAD.
  • Tu vida nos lleva a la resurrección; a nosotros, a veces, nos cuesta aceptarlo. SEÑOR, TEN PIEDAD.

5. PRIMERA LECTURA. Palabras del Papa sobre la Esperanza cristiana.

(Se propone como lectura las palabras del Papa Francisco sobre la esperanza cristiana, dichas por él en el cementerio de Roma el día 1 de noviembre, de 2013. El signo es el ancla. Dará pie para la homilía).

“En estos días es necesario pensar un poco en la esperanza. Esta esperanza que nos acompaña en la vida. Los primeros cristianos diseñaban la esperanza con un ancla, como si la vida fuera el ancla, allá arriba, y todos yendo, teniendo la cuerda. Una bella imagen. Tener el corazón anclado allá, donde están los nuestros, donde están nuestros antepasados, donde están los santos, donde está Jesús, donde está Dios. Ésta es la esperanza, ésta es la esperanza que no desilusiona. La esperanza es como la levadura que te hace crecer el alma. Hay momentos difíciles en la vida, pero con la esperanza, el alma va adelante, va adelante”.

6. CANTO O SALMO RESPONSORIAL (Se canta el estribillo y se recita el salmo)

El Señor es mi luz y mi salvación,
el Señor es la defensa de mi vida.
Si el Señor es mi luz,

a quién temeré,
quién me hará temblar.

7. EVANGELIO. Lucas 20, 27-38. “Que resucitan los muertos, el mismo Moisés lo indica”.

Lectura del santo evangelio según San Lucas:

En aquel tiempo dijo Jesús a los saduceos, que niegan la resurrección de los muertos: En esta vida los hombres y mujeres se casan; pero los que sean juzgados dignos de la vida futura y de la resurrección de los muertos no se casarán. Pues ya no pueden morir, son hijos de Dios porque participan en la resurrección. Y que resucitan los muertos, el mismo Moisés lo indica en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor: “Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob”. No es Dios de muertos sino de vivos: porque para él todos están vivos.

Palabra del Señor.

8. COMENTARIO

  • Tenemos esperanza. Se puede empezar el comentario preguntando quién ha recordado estos días a algún ser querido fallecido.
  • Comentar la imagen del ancla: ¿quién ha visto alguna vez un ancla de verdad? ¿Para qué sirve el ancla? ¿Qué significa en la vida cristiana?
  • Dios es Dios de vivos, no de muertos.
  • Frase del Papa en “Christus vivit”: “Cristo Vive, y te quiere vivo”.
  • Nuestra vida es querida por Dios. Esto nos da confianza y esperanza para vivir nuestra vida con Dios y desde Dios.

9. PETICIONES – OFRENDAS

Lector:

Hoy presentamos como ofrenda estas velas, que tomarán su luz y su calor del cirio pascual. Con ellas recordamos a nuestros seres queridos que ya han fallecido, pedimos para ellos la vida feliz y resucitada, tomando su luz y su fuerza de Cristo Resucitado, representado en el cirio pascual. Para que sea así, roguemos al Señor.

(Se puede escuchar esta canción mientras se hace la ofrenda y encienden las velas; o se canta la canción o escucha una música ambiental).

Jesús resucita hoy

Mirad, Jesús resucita hoy.
Mirad, la tumba está vacía.
El Padre ha pensado en Él.
De los hombres es Señor,
de la vida, Salvador.

Mirad, Jesús resucita hoy.
Mirad, vive a nuestro lado.
La muerte no tiene poder.
Proclamad por la fe
que está vivo y somos libres porque…

ÉL RESUCITA HOY.
ÉL VIVE ENTRE NOSOTROS.
ES CRISTO, ES SEÑOR,
ALELUYA, ALELUYA. (bis)

10. PLEGARIA EUCARÍSTICA

(Se propone una de las Plegarias Eucarísticas para “Misas con niños”).

11. ACCIÓN DE GRACIAS

(Se puede proyectar el vídeo tomado de YouTube “Color Esperanza”. Deja un mensaje de vida y esperanza. El vídeo es un poco largo, por eso se puede cortar en un momento y seguir la proyección después de la bendición).

12. PARA LA VIDA. “Color esperanza”
(Después de dar la bendición se puede continuar con el vídeo).

Iñaki Lete, sdb

La Resurrección (Oración)

LA RESURRECCIÓN

Buenos días, amigo mío. La oración de esta semana no es nada fácil. Nos invitas a rezar sobre la Resurrección. ¡La Resurrección! Sí, creo que eso tiene que ver con vivir después de haber muerto ¿no? Justo esta semana hemos celebrado el día de los difuntos. Así que es importante entender bien esto.

La Resurrección no es algo sencillo de pensar, rezar o entender. Ni siquiera para los adultos. Muchas personas piensan que consiste en que algún día volveremos a este mundo de la misma manera que vivimos ahora. Jesús nos enseña que no es así. Fíjate lo que le pasó a Jesús un día que la gente le preguntó por lo que pasaba después de la muerte.

La lectura es una adaptación del evangelio de Lucas (Lc 20, 27-38):

Había gente que no creía en la resurrección. Entonces vinieron a donde estaba Jesús y le preguntaron con muy mala intención, para ponerle en ridículo: «Oye, Jesús, si un hombre muere, la ley dice que su mujer se tiene que casar con su hermano, ¿verdad? –Jesús asintió porque era lo que decía la ley–. Ellos continuaron. Pues había una vez siete hermanos. El mayor murió y su mujer se casó con el segundo. Pero este también murió. Y la mujer se fue casando con todos, uno tras otro, pero ellos murieron todos. Al final murió la mujer. Entonces, cuando esté en el cielo, ¿con quién estará casada?» Se lo preguntaban para mostrar que eso de la resurrección era un jaleo. Pero Jesús les contestó: «Mirad, no entendéis nada de la resurrección. La resurrección es estar de otra manera. Con Dios y con todos los que han resucitado. ¿No os acordáis de lo que dice Moisés, que dice que Dios es un Dios de vivos, y que para él no hay muertos, sino que todos viviremos?»

Jesús dice que la Resurrección es estar de otra manera. ¿A qué te refieres cuando dices esto?

Imagina un bebé antes de nacer. En el vientre de su madre va creciendo y él no sabe que hay vida fuera. No sabe que cuando terminen los nueve meses saldrá a un mundo nuevo. Pero al final ocurre, todo cambia, desde que nace hay una vida diferente para él. La muerte es como terminar otra etapa. Después de vivir todos llegamos al final de este camino. Lo que no sabemos bien es cómo será lo que viene después. Viene algo y es algo diferente. Es estar de otra manera, es estar con Dios para siempre.

Imagina ahora el cielo. Allí están las personas con Dios, pero de otra manera. Es como una alegría que no termina. Es un lugar donde el amor es verdadero y pleno. A lo mejor tú ya has perdido un ser querido, de algún abuelo, alguien conocido… Pues aunque no lo sientas, ya ha resucitado. Y eso es un motivo para estar alegres aunque les echemos de menos. Ahí estarán todos nuestros amigos y el primero de todos, Jesús.

La canción nos habla de que Jesús sigue vivo y de la alegría de poder ser testigos de su Resurrección.

Salimos al encuentro de nuestra vocación,
se hará más verdadero y puro el corazón.
Miremos adelante confiando lo imperfecto
a nuestro padre.

 

Somos alegría en el amor,
testigos de algo grande
que sacia el corazón y se comparte.
Somos la familia del Señor,
semilla tan brillante
de la resurrección.

 

Dichoso es el camino si me acompañas tú
Los días más vacíos se llenarán de luz.
Creciendo en tu palabra, vencemos nuestros miedos.
con esperanza.
Transformas cada día, el llanto y la sonrisa
en una gran misión.

Gaudium interpretado por Jesús Cabello, «Tu amor primero.»

Gracias, Jesús

Porque nos enseñas a no tener miedo a la muerte… …gracias, Jesús.
Porque los que han muerto están de otra manera… …gracias, Jesús.
Porque nos acordamos, con esperanza, de las personas queridas… …gracias, Jesús.
Porque tú siempre estás con nosotros… …gracias, Jesús.
Porque al final de la historia, todo estará bien… …gracias, Jesús.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
como era en el principio ahora y siempre
por los siglos de los siglos.

Amén.

Comentario al evangelio – 8 de noviembre

La parábola de hoy sorprende por su tono provocativo y poco edificante. A los predicadores les resulta incómoda la explicación de esta parábola que contradice las más básicas reglas de la moral. ¿Debemos entender que Jesús alaba esa picardía deshonesta, en la que el fin justifica los medios, cualesquiera que estos sean? ¿No estaría esto en flagrante contradicción con la condena sin paliativos hacia el fraude y el engaño defendidos por cualquier manual de ética o de derecho?

No tratemos de encontrar aquí, en absoluto, ningún lapsus o descuido por parte del Maestro en temas morales relativos al séptimo mandamiento. Ni mucho menos pretende esta parábola recordar y advertirnos de que el mal y la trampa suelen acabar triunfando en el mundo de los trajines humanos.

¿Qué quiere enseñarnos Jesús? La parábola parte de un hecho sin calificaciones éticas: un problema administrativo y de falta de honestidad de un funcionario. En base a tal hecho nos enseña una verdad más profunda. El administrador infiel se encuentra en una situación de gran apuro, prácticamente sin salida: pillado en su deshonestidad, no encuentra alternativas válidas para escapar, en el sentido más inmediato de la expresión: ni el trabajo físico ni la mendicidad son salidas válidas para él. De ahí que busque soluciones por medio de la astucia, haciendo que los deudores de su amo se conviertan en deudores suyos, y así poder ganarse su favor futuro.
En la moraleja encontramos la lección: Debemos aprender la astucia de ese administrador. Es una astucia más propia de los hijos de este mundo con su gente que de los hijos de la luz. ¿Y qué es exactamente tal astucia?

No se refiere aquí a aquella capacidad fullera y mentirosa que posibilita conseguir los propios objetivos a través del engaño o de la picaresca. Evoca otra cosa distinta. Se trata de la creatividad, de la imaginación para salir airosos en las situaciones difíciles de la vida sin quedar congelados por la desesperación o por la inútil acusación de que la culpa la tienen otros. Esa sagacidad es aquella habilidad y empeño que nos lleva a encontrar una salida en toda situación complicada que se nos presente, por retorcida y peligrosa que nos pueda parecer. Es una actitud de ojos abiertos, de lucidez. Desde esta perspectiva, esa astucia es un sinónimo de la esperanza activa, que el Señor desea que aprendamos bien.

Juan Carlos cmf