Christus Vivit – Francisco I

178. No cabe esperar que la misión sea fácil y cómoda. Algunos jóvenes dieron su vida con tal de no frenar su impulso misionero. Los Obispos de Corea expresaron: «Esperamos que podamos ser granos de trigo e instrumentos para la salvación de la humanidad, siguiendo el ejemplo de los mártires. Aunque nuestra fe es tan pequeña como una semilla de mostaza, Dios le dará crecimiento y la utilizará como un instrumento para su obra de salvación»[95]. Amigos, no esperen a mañana para colaborar en la transformación del mundo con su energía, su audacia y su creatividad. La vida de ustedes no es un “mientras tanto”. Ustedes son el ahora de Dios, que los quiere fecundos[96]. Porque «es dando como se recibe»[97], y la mejor manera de preparar un buen futuro es vivir bien el presente con entrega y generosidad.


[95] Conferencia Episcopal de Corea, Carta pastoral con motivo del 150 aniversario del martirio durante la persecución Byeong-in (30 marzo 2016).

[96] Cf. Homilía en la Santa Misa para la XXXIV Jornada Mundial de la Juventud en Panamá (27 enero 2019): L’Osservatore Romano, ed. semanalen lengua española (1 febrero 2019), pp. 14-15.

[97] Oración “Señor, hazme un instrumento de tu paz”, atribuida a S. Francisco de Asís.