Santoral 13 de noviembre

Toda la familia agustiniana celebra este día la fiesta de Todos los santos de la Orden. Imitando a la Iglesia no quiere olvidarse de los que no llegaron a los altares y están en el cielo. Sabemos con San Agustín que el homenaje nos aprovecha a nosotros no a ellos. Nos abrieron el camión y queremos seguir sus pasos alabando y dando gracias a Dios. Ellos son parte de la Iglesia del cielo y nosotros somos parte de la Iglesia de la tierra y todos formando el Cuerpo de Cristo resucitado. Con él y con ellos damos gloria en este día a Dios.

Cuatro santos, bien conocidos en la iglesia española, figuran hoy en el Santoral cristiano. El primero citado, por celebrarse su fiesta, es San Leandro de Sevilla, obispo de Sevilla. En relación con él vienen sus hermanos San Fulgencio obispo de Écija, Florentina religiosa consagrada y San Isidoro sucesor suyo en la diócesis. Los cuatro habían nacido en Cartagena (Murcia). San Leandro tuvo gran influencia religioso-política en la iglesia española. Presidió concilios y dejó importantes escritos.

Otro español notable es San Diego de Alcalá, religioso franciscano, eremita y penitente, muy devoto de la Virgen María y de la Eucaristía. Es una gloria de la orden franciscana en su condición de hermano lego y muy querido y venerado por el pueblo fiel. Recordamos también a San Estanislao de Kostka religioso jesuita y patrono de la juventud estudiantil. Los santuarios en su honor proliferan en Polonia y la juventud española educada por los jesuitas le profesa especial devoción. Le pedimos que rece especialmente por los jóvenes de nuestro tiempo.

Siguen en el santoral los santos Abbón, Aborsán, os Mártires de Cesarea Antonio, Zebina, Germán y Enatas, los Mártires españoles en África Arcadio, Pascasio, Probo, Eutiquiano y el niño Paulilo, conmemorados en Salamanca, Bricio, Caillin, Chillán, Columba, Dalmacio y otoros muchos santos y santas cuyos nombres Dios conoce bien. Los salesianos veneran a sus santos Luis Versiglia obispo y Calixto Caravario, presbítero, mártires los dos.

Con ellos conmemoramos al beato Eugenio Bossilkov, la figura más preclara de la iglesia búlgara, obispo y mártir pasionista, hombre de ciencia y de fe. El régimen estalinista de Bulgaria lo encarceló de noche y después de cuatro meses de tortura fue fusilado en la cárcel, el 11 de noviembre de 1952. Hasta 1975 figuró en paradero desconocido hasta que se confirmó su muerte oficialmente. Varios presidentes de Gobierno, la prensa mundial, los presidentes Adenauer, Truman y el Secretario General de las naciones Unidas elogiaron su heroísmo. Fue beatificado por Juan Pablo II en 1998, habiéndose oído el aplauso, tal vez, más grande de todas las beatificaciones.

Entre los beatos recordamos a Agustina Pierantoni, virgen y Marco abad benedictino de Sant Angelo della Scala (Roma). Tres Órdenes diferentes se encomiendan a sus hermanos, los Hermanos de la Salle a los beatos Aurelio Maná y compañeros mártires, los pasionistas a Eugenio Bosilkons, obispo y mártir, los asuncionistas a Josaphat Chichkov, Kamen Vitchev y Pavel Didjov mártires.

 Álvaro Maestro Jesús