Santoral 23 de noviembre

Comenzamos la narración de los santos de hoy con San Clemente romano Papa y el tercero en la lista de los sucesores de Pedro. Se cuenta entre los Padres apostólicos por pertenecer al tiempo en el que pudo conocer a los apóstoles. Según san Ireneo recibió directamente de los apóstoles la predicación viva de Cristo. Es célebre principalmente por su carta a los fieles de la comunidad de Corinto, exhortándoles a la unión. Se trata del primer documento pontificio después de las cartas de san Pedro y la primicia del primado romano en su ejercicio como servicio a los creyentes. Es muy importante para la teología y para la historia. Murió desterrado en la península de Crimea, donde fue arrojado al mar con un áncora atada al cuello.

San Columbano, natural de Irlanda es uno de los grandes personajes de la vida de la Iglesia en los siglos VI y VII. Fue peregrino y monje y abad en Francia, donde fundó varios monasterios. Defendió con ardor la fe contra la herejía arriana y murió lleno de méritos en el monasterio de Bobbio (Italia).

Recordamos también a Anfiloquio, Alberto, Felicidad, Gregorio, Lucrecia, Mustiola, Paulino, Paterniano, Rachilda, Ragengarda, Sisinio, Trudón y la abadesa Vultrudis.

Con los beatos Guido, abad benedictino y Margarita de Saboya, monja dominica, conmemoramos a Miguel Agustín Pro, mexicano y presbítero jesuita fusilado al grito de ¡Viva Cristo Rey!, con los brazos en cruz, en 1927. Después recibió el tiro de gracia. Fue beatificado el 25 de septiembre de 1988.

 Álvaro Maestro Jesús