Liturgia – Inmaculada Concepción de la Bienaventurada Virgen María

INMACULADA CONCEPCIÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA

Misa de la solemnidad (blanco o azul)

Misal: Antífonas y oraciones propias, Gloria, Credo, Prefacio propio. No se puede decir la Plegaria Eucarística IV. 

Leccionario: Vol. I (A)

  • Gén 3, 9-15. 20.Pongo hostilidad entre tu descendencia y la descendencia de la mujer.
  • Sal 97.Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas.
  • Rom 15, 4-9.Cristo salva a todos los hombres.
  • Lc 1, 26-38.Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.

Antífona de entrada  Is 61, 10
Desbordo de gozo con el Señor y me alegro con mi Dios: porque me ha puesto un traje de salvación y me ha envuelto con un manto de justicia, como novia que se adorna con sus joyas.

Monición de entrada
Hoy es la solemnidad de la Inmaculada Concepción de la bienaventurada Virgen María, que, llena de gracia y bendita entre las mujeres, en previsión del nacimiento y de la muerte salvífica del Hijo de Dios, desde el mismo primer instante de su concepción fue preservada de toda culpa original, por singular privilegio de Dios. El año 1854 la concepción inmaculada de la Virgen María fue definida como dogma por el papa Pío IX; esta declaración papal asume la larga tradición de la Iglesia de Oriente y Occidente, que ya desde antiguo profesaba esta verdad de fe. España destacó por su activo papel en esta proclamación y por esta razón es nuestra patrona.

[Y ahora con gozosa esperanza encendemos el segundo cirio de la corona de Adviento.]

Acto penitencial
Nos reconocemos pecadores ante Dios y los demás, e invocamos a la Virgen María, refugio de pecadores, para que interceda por nosotros, diciendo:

Yo confieso…

Se dice Gloria.

Oración colecta
OH, Dios,
que por la Concepción Inmaculada de la Virgen
preparaste a tu Hijo una digna morada
y, en previsión de la muerte de tu Hijo,
la preservaste de todo pecado,
concédenos, por su intercesión,
llegar a ti limpios de todas nuestras culpas.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Credo
Porque confiamos en la Palabra de Dios, proclamamos el credo de nuestra fe.

Oración de los fieles
Oremos al Señor, nuestro Dios, que eligió a María con vocación singular, bendita entre todas las mujeres.

1.- Por la Iglesia, precursora de Cristo, como Juan Bautista, para que prepare los caminos del Señor allí donde apenas ha llegado el anuncio de su venida. Roguemos al Señor.

2.- Por las religiosas y todas aquellas mujeres que dedican su vida y su tiempo a diversas tareas eclesiales. Roguemos al Señor.

3.-  Por las mujeres que diversos países sufren discriminación injusta por razón de su sexo. Roguemos al Señor.

4.-  Por los enfermos y cuantos sufren cualquier mal, llamados a encontrar en María el consuelo y la gracia que necesitan. Roguemos al Señor.

5.-  Por nosotros, elegidos en la persona de Cristo, llamados a ser santos e intachables ante Dios por el amor. Roguemos al Señor.

Dios todopoderoso, rico en misericordia, no permitas que, cuando salimos animosos al encuentro de tu Hijo, lo impidan los afanes terrenales, para que, aprendiendo la sabiduría celestial, podamos participar plenamente de su vida. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
SEÑOR, recibe complacido el sacrificio salvador que te ofrecemos
en la solemnidad de la Inmaculada Concepción
de santa María Virgen
y, así como reconocemos que la preservaste, por tu gracia,
limpia de toda mancha,
guárdanos también a nosotros,
por su intercesión, libres de todo pecado.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio: El misterio de María y de la Iglesia
V/.   El Señor esté con vosotros. R/.
V/.   Levantemos el corazón. R/.
V/.   Demos gracias al Señor, nuestro Dios. R/.

EN verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.

Porque preservaste a la santísima Virgen María
de toda mancha de pecado original,
para preparar en ella,
enriquecida con la plenitud de tu gracia,
la digna madre de tu Hijo,
y mostrar el comienzo de la Iglesia,
su bella esposa, sin mancha ni arruga.

Purísima había de ser
la Virgen que nos diera al Cordero inocente
que quita el pecado del mundo.
Purísima la que destinabas entre todos,
para tu pueblo,
como abogada de gracia,
y ejemplo de santidad.

Por eso,
unidos a los coros de los ángeles,
te alabamos proclamando llenos de alegría:

Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del Universo.
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en nombre del Señor.
Hosanna en el cielo.

Antífona de comunión
Qué pregón tan glorioso para ti, Virgen María, porque de ti ha nacido el sol de justicia, Cristo, nuestro Dios.

Oración después de la comunión
SEÑOR Dios nuestro,
el sacramento que hemos recibido
repare en nosotros las heridas de aquel primer pecado
del que preservaste de modo singular
la Concepción inmaculada de la santísima Virgen María.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición solemne
— Dios, que en su providencia amorosa
quiso salvar al género humano por el fruto bendito del seno de la Virgen María,
os colme de sus bendiciones.
R./ Amén.

— Que os acompañe siempre la protección de la Virgen,
por quien habéis recibido al Autor de la vida.
R./ Amén.

— Y a todos vosotros, reunidos hoy para celebrar con devoción esta fiesta de María,
el Señor os conceda la alegría del Espíritu y los bienes de su reino.
R./ Amén.

— Y la bendición de Dios todopoderoso
del Padre, del Hijo † y del Espíritu Santo,
descienda sobre vosotros y permanezca para siempre.
R./ Amén.