El regalo del bautismo (Oración)

EL REGALO DEL BAUTISMO

Para nosotros los cristianos, hay momentos especiales en nuestra vida. Uno de ellos es el bautismo. ¿Te acuerdas cómo fue el tuyo? Seguro que has visto fotos, que te han contado alguna anécdota… Imagina por un instante ese momento. ¿Qué sintieron tus padrinos, tu familia? ¡Qué gran día de fiesta fue para todos!

El texto es una adaptación de Mt 3, 13-17:

Jesús se marchó desde su casa en Galilea al río Jordán. Allí su primo Juan estaba bautizando a la gente. Entonces no era como ahora, que se bautiza a los niños de pequeños. Eran personas mayores las que se bautizaban, entraban en el agua del río, y el bautismo significaba que se convertían para ser mejores. Pero Juan, que ya conocía a Jesús, cuando lo vio, le dijo: «pero, hombre, ¿cómo voy a bautizarte yo a ti, si tú ya eres el mejor? Soy yo el que necesito que tú me bautices a mí». Pero Jesús insistió, así que entró en el agua y Juan le bautizó. En cuanto Jesús salió del agua, una paloma bajó sobre él. Era el espíritu de Dios. Y todos oyeron la voz de Dios que decía: «Este es mi Hijo, el amado, mi favorito».

Hoy en el evangelio, se nos presenta el bautismo de Jesús. Busca las diferencias con el tuyo, compáralo. Seguro que aparentemente son muy diferentes.

En la época de Jesús se bautizaba para ser mejor, para quedar perdonado. Pero para ti y para todos los cristianos de ahora, también es algo más. Es la bienvenida a la familia de la Iglesia. ¿Cómo sientes tú esta familia a la que entraste por el bautismo? ¿Te sientes bien en ella, querido y cuidado?

En el bautismo Jesús sintió a Dios como un padre cariñoso. Un padre que es nuestro hogar. Un padre al que acudir y hablar. Que nos muestra luz cuando todo a nuestro alrededor es oscuridad.

Siento en mi interior un hilo que une el corazón.
Cada amanecer, contigo aumenta nuestra fe.

Familia soy, familia somos.
Somos tú y yo familia de Dios.
Familia soy, familia somos.
Contigo voy, familia de amor.

Somos como el sol, que contagiamos tu calor.
Juntos sobre el mar, hasta podremos caminar.

Familia soy, familia somos.
Somos tú y yo familia de Dios.
Familia soy, familia somos.
Contigo voy, familia de amor.

Familia Somos interpretado por Assisi «Misa Joven 3. En Familia».

Por todo ello debemos dar gracias. Como dice el refrán, es de bien nacido ser agradecido. Respondemos después de cada frase, gracias, Señor.

El regalo del bautismo

Por ayudarnos cuando estamos perdidos… Gracias, Señor.
Por hacernos compañía cuando nos sentimos solos…
Gracias, Señor.
Por acogernos en esta gran familia que es la Iglesia…
Gracias, Señor.
Por darnos momentos de alegría en nuestras vidas…
Gracias, Señor.
Por perdonar siempre…
Gracias, Señor.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio
ahora y siempre por los siglos de los siglos.
Amén.

Anuncio publicitario