Christus Vivit – Francisco I

247. Sin duda las instituciones educativas de la Iglesia son un ámbito comunitario de acompañamiento que permite orientar a muchos jóvenes, sobre todo cuando «tratan de acoger a todos los jóvenes, independientemente de sus opciones religiosas, proveniencia cultural y situación personal, familiar o social. De este modo la Iglesia da una aportación fundamental a la educación integral de los jóvenes en las partes más diversas del mundo»[135]. Reducirían indebidamente su función si establecieran criterios rígidos para el ingreso de estudiantes o para su permanencia en ellas, porque privarían a muchos jóvenes de un acompañamiento que les ayudaría a enriquecer su vida.


[135] DF 15.

Anuncio publicitario