Santoral 7 de febrero

SAN NIVARDO Y HERMANOS, monjes (siglo XII)

En la familia de san Bernardo es él, Bernardo, el centro, el fuego que lo incendia todo a su alrededor, el huracán que los saca a todos de sus casillas para lanzarlos a las cumbres de la santidad. Pero ese tronco y esas ramas, Bernardo y sus hermanos, tuvieron unas raíces hondas y fecundas. Eran sus padres, Tescelín el Moreno y Alicia de Montbar.

Tescelín, señor de Fontaines, era el hombre de confianza del dique de Borgoña, Hugo II. Noble señor y honrado caballero, soñaba las mayores glorias para sus hijos. Su esposa y luego Bernardo le influyeron poderosamente. Decía un día hablando con su esposa que Dios les había puesto en aquel pequeño punto del mundo con el propósito de embellecerlo para Él. A los 70 años entró como lego a las órdenes de Bernardo. Es Venerable.

Alicia era un alma de fe ardiente. Veía el mundo y todas las cosas a la luz de la fe, como parte del plan de Dios. Nada podía perturbarla, porque para ella todos los sucesos eran como una nueva venida de Cristo. Siempre pendiente de la voluntad de Dios, sobrenaturalizaba lo natural. Vivía la cercanía de Dios. Educó a sus hijos en la virtud. Está declarada Beata.

Tuvieron seis hijos varones, los tres primeros y los tres últimos, y en medio, una hija, Humbelina. De Bernardo y de Humbelina se hablará en su día. La entrada de Bernardo, como simple monje en el Císter y luego como abad en Claraval, fue un vendaval que se llevó a todos por delante.

Guido era el primogénito. Todo le sonreía. Sucedería a su padre en el señorío. Se casa con Isabel. Tuvieron dos hijas. La mayor, Adelina. La otra se casó. Entonces sucede la intervención extraña de Bernardo. Quiere que se consagren como monjes al Señor. Convence a Guido. Discute con Isabel en el monasterio de Jully, con las dos niñas para cuidarlas. Adelina competía con su madre en la virtud y le sucedió como abadesa. Los tres, Beatos.

Gerardo es el hombre de la idea fija: ganar méritos como caballero del duque, por el que combate en Grancy. Cae herido y es hecho prisionero. Bernardo lo empuja. Ahora será caballero de Cristo. Entra en el Císter. Muere prematuramente. Emotivo panegírico de Bernardo. También es declarado Beato.

Andrés era el 5º. Armando muy joven, eran el mejor caballero de Borgoña. Visita ocultamente a sus hermanos en el Císter, y cae también. tenía como lema imitar a Cristo. Era el caminante de Cristo, avanzando siempre infatigablemente. Vida oculta y humilde. Fue portero y abad. Declarado Beato.

Bartolomé, el 6º, era la mansedumbre personificada. Visitó el Císter y allí se quedó. Empezó como sacristán y terminó siendo abad. Vivía el lema de san Benito: servir más que mandar. Su estudio era el crucifijo y la Eucaristía. Decía que tenía tres corazones: uno de fuego para Dios, otro de carne para sus semejantes y el tercero de piedra para sí. Declarado Beato.

Nivardo era el último. A los 13 años ya hacía visitas a escondidas, con su caballo, a ver a sus hermanos al Císter. Le animan a que se quede con su padre, que el señorío será para él. “Habéis escogido el cielo y me dejáis la tierra. ¡Vaya un premio que me ofrecéis!”, contestó a sus hermanos. Y se quedó con ellos. todo su afán era vivir su lema: Parecerse a Jesús.

La infanta Doña Sancha de Castilla quería fundar en Palencia un monasterio. Pide ayuda a San Bernardo, que le envía doce monjes. Nivardo viene como abad. Fundó el monasterio de la Santa Espina. Volvió a Claraval donde murió, llenó de méritos. En España se lloró su muerte. Declarado Beato. Son “la familia que alcanzó a Cristo”.

 

Otros Santos de hoy: Teodoro, Crisol, Moisés, Ricardo, Juliana, Angulo.

Justo y Rafael Mª López-Melús