Directorio para el Ministerio Pastoral de los Obispos «Apostolorum Successores»

7. La Iglesia comunión y misión.

A la vez la Iglesia es comunión. Las imágenes de la Iglesia y las notas esenciales que la definen revelan que en su dimensión más íntima es un misterio de comunión, sobre todo con la Trinidad, porque, como enseña el Concilio Vaticano II, “los fieles, unidos al Obispo, tienen acceso a Dios Padre por medio del Hijo, Verbo encarnado, muerto y glorificado, en la efusión del Espíritu Santo, y entran en comunión con la Santísima Trinidad”.(20) La comunión está en el corazón de la conciencia que la Iglesia tiene de sí(21) y es el lazo que la manifiesta como realidad humana, como comunidad de los Santos y como cuerpo de Iglesias; la comunión, en efecto, expresa también la realidad de la Iglesia particular.

La comunión eclesial es comunión de vida, de caridad y de verdad(22) y, en cuanto lazo del hombre con Dios, funda una nueva relación entre los hombres mismos y manifiesta la naturaleza sacramental de la Iglesia. La Iglesia es “la casa y la escuela de la comunión”(23) que se edifica en torno a la Eucaristía, sacramento de la comunión eclesial, donde “participando realmente del cuerpo del Señor, somos elevados a la comunión con Él y entre nosotros”;(24) al mismo tiempo, la Eucaristía es la epifanía de la Iglesia, donde se manifiesta su carácter trinitario.

La Iglesia tiene la misión de anunciar y propagar el Reino de Dios hasta los extremos confines de la tierra, para que todos los hombres crean en Cristo y consigan así la vida eterna.(25) Por tanto, “la misión propia que Cristo ha confiado a su Iglesia, no es de orden político, económico o social: el fin, en efecto, que le ha fijado es de orden religioso. Y sin embargo, precisamente de esta misión religiosa brotan tareas, luz y fuerzas que pueden contribuir a construir y consolidar la comunidad de los hombres según la Ley divina”.(26)


20 Conc. Ecum. Vat. II, Decreto Unitatis Redintegratio, 15.

21 Cf. Juan Pablo II, Discurso a los Obispos de los Estados Unidos de América, 16 de septiembre de 1987.

22 Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Constitución dogmática Lumen Gentium, 9.

23 Juan Pablo II, Exhortación Apostólica Novo Millennio Ineunte, 43.

24 Conc. Ecum. Vat. II, Constitución Sacrosanctum Concilium, 47; cf. Constitución dogmática Lumen Gentium, 3; 7; 11; Decreto Unitatis Redintegratio, 2; Juan Pablo II, Carta Encíclica Ecclesia de Eucharistia.

25 Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Decreto Christus Dominus, 6; Decreto Ad Gentes, 5-8; 20-22; 36-41.

26 Conc. Ecum. Vat. II, Constitución pastoral Gaudium et Spes, 42.