Martirologio 28 de marzo

ELOGIOS DEL 28 DE MARZO

1.- Si la lectura tiene lugar dentro de la Liturgia de las Hojas se hace después de la oración conclusiva de Laudes o cualquiera de las horas menores.

El lector comienza inmediatamente por la mención del día.*

2.- Si la lectura no tiene lugar dentro de la Liturgia de las Hojas, reunida la asamblea, bien en el coro, bien en capítulo o bien en la mesa, el lector comienza inmediatamente por la mención del día.*

Los elogios de los santos de cualquier día han de leerse siempre el día precedente.

*El lector hace la mención del día:

Día 28 de marzo

Lectura de los elogios del día

Los elogios de los santos o beatos indicados con asterisco se leen solamente en las diócesis o en las familias religiosas a las que ha sido concedido el culto de ese santo o beato.

1. En Tarso, de Cilicia, hoy Turquía, san Cástor, mártir. (s. inc.)

2. Conmemoración de los santos mártires Prisco, Malco y Alejandro, los cuales, durante la persecución bajo el emperador Valeriano, vivían en una granja cerca de Cesarea de Palestina, en la actual Israel, y sabiendo que en la ciudad se les ofrecían celestiales coronas de martirio, inflamados del ardor divino de la fe, espontáneamente se presentaron espontáneamente ante el juez y le reprocharon que se ensañase tanto con la sangre de los santos, y este, inmediatamente, los entregó a las fieras para que los devorasen. (260)

3. En Heliópolos, en Fenicia, hoy el Líbano, san Cirilo, diácono y mártir, que bajo el emperador Juliano el Apóstata sufrió un cruel martirio. (c. 362)

4. En Alejandría, en Egipto, san Proterio, obispo, que el Jueves Santo, en un tumulto popular, fue cruelmente asesinado por los monofisitas, seguidores de su predecesor Dióscoro. (454)

5. En Châlons-sur- Saône, en la región hoy francesa de Burgundia, sepultura de san Gountrán, rey de los francos, que distribuyó sus tesoros entre las iglesias y los pobres. (593)

6. Cerca del monte Olimpo, en Bitinia, actualmente Grecia, san Hilarión, abad del monasterio de Pelecete, que luchó valerosamente en defensa del culto de las santas imágenes. (s. VIII)

7. En el monasterio de Cister, en Borgoña, en la actual Francia, san Esteban Harding, abad, que, junto con otros monjes, llegó de Molesmes y, estuvo, más tarde, al frente de este célebre cenobio, donde instituyó a los hermanos conversos, recibió a san Bernardo con treinta compañeros y fundó doce monasterios, uniéndolos con el vínculo de la Carta de Caridad para que no hubiese discordia alguna entre ellos, de modo que los monjes actuasen con unidad de amor, de Regla y con similares costumbres. (1134)

8*. En Naso, cerca de Mesina, en la isla italiana de Sicilia, beato Conón, monje, el cual, de regreso de una peregrinación a los Santos Lugares, al encontrar difuntos a sus padres, distribuyó su hacienda familiar entre los indigentes y abrazó la vida eremítica, según la disciplina de los monjes orientales. (1236)

9*. En Monticiano, cerca de Siena, en la región de Toscana, también en Italia, beato Antonio Patrizi, presbítero de la Orden de Ermitaños de San Agustín, que se distinguió por su eximio amor  a los hermanos y al prójimo. (c. 1311)

10*. En Tours, ciudad de Francia, beata Juana María de Maillé, la cual, al morir su esposo en la guerra, quedó reducida a la miseria y, desalojada por los suyos de su casa, vivió abandonada de todos y recluida en una pequeña celda cerca del convento de los Hermanos Menores, mendigando el pan, mas llena de confianza en el Señor. (1414)

11*. En York, en Inglaterra, beato Cristóbal Wharton, presbítero, mártir en tiempo de la reina Isabel I, ajusticiado por ser sacerdote. (1600)

12*. En Anjou, en Francia, beata Renata María Feillatreau, mártir, que, estando casada, durante la Revolución Francesa murió guillotinada por su fidelidad hacia la Iglesia católica. (1794)

13*. En Przemysl, lugar de Polonia, san José Sebastián Pelcza, obispo, fundador de la Congregación de Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús y maestro eximio de la vida espiritual. (1924)

El lector concluye diciendo:

Es preciosa a los ojos del Señor.

R./ La muerte de sus santos.

Si la lectura se hace en una hora menor se concluye ahora diciendo “Bendigamos al Señor” y su respuesta acostumbrada o con la conclusión que se encuentra más adelante.

Si la lectura se hace en Laudes o fuera de la Liturgia de las Horas se continúa como se recoge a continuación.

Lectura breve           Is 55, 6-7

Buscad al Señor mientras se le encuentra, invocadlo mientras esté cerca; que el malvado abandone su camino, y el criminal sus planes; que regrese al Señor, y él tendrá piedad, a nuestro Dios, que es rico en perdón.

Palabra de Dios

R./ Te alabamos, Señor.

Oración

V/. Santa María y todos los santos intercedan por nosotros ante el Señor, para que obtengamos de él ayuda y salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

R./ Amén.

Conclusión

V./ El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. Por la misericordia de Dios las almas de todos los fieles difuntos descansen en paz.

R./ Amén.

V./ Podéis ir en paz.

R./ Demos gracias a Dios.