La misa del domingo: misa con niños

DOMINGO DE RAMOS (A)
5 de abril de 2020
(Con la celebración de este domingo se inicia la Semana Santa. Este año es una celebración distinta a la habitual. No se sacan los ramos a bendecir. Se adapta todo.

En la celebración de hoy se distingue con claridad dos partes: la conmemoración de la entrada del Señor en Jerusalén y la conmemoración de la Pasión del Señor.

Un signo para la celebración: La cruz procesional adornada, si fuera posible).

1. MONICIÓN DE ACOGIDA

Amigos: Nos hemos reunido en este domingo de Ramos para aclamar a Jesús, como un día fue aclamado en Jerusalén. Después leeremos, por primera vez en esta semana, el relato de su pasión y muerte en la cruz. Amigos, con esta celebración iniciamos la Semana Santa. Te animamos a vivirla desde el corazón.

2. SALUDO DEL SACERDOTE Y BENDICIÓN DE LOS RAMOS

(El sacerdote saluda. A continuación lee el evangelio de la entrada de Jesús en Jerusalén).

3. EVANGELIO (Mateo 21, 1-11)

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

Cuando se acercaban a Jerusalén y llegaron a Betfagé, junto al monte de los Olivos, Jesús mandó dos discípulos, diciéndoles: “Id a la aldea de enfrente y encontraréis en seguida una borrica atada con su pollino, desatadlos y traédmelos. Si alguien os dice algo, contestadle que el Señor los necesita y los devolverá pronto”.

Fueron los discípulos e hicieron lo que les había mandado Jesús: trajeron la borrica y el pollino, echaron encima sus mantos y Jesús se montó.

La multitud extendió sus mantos por el camino; algunos cortaban ramas de árboles y alfombraban la calzada. Y la gente que iba delante y detrás gritaba: “Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en el cielo!”.

Al entrar en Jerusalén, toda la ciudad preguntaba alborotada: “¿Quién es éste?” La gente que venía con él decía: “Es Jesús, el profeta de Nazaret de Galilea”.

Palabra del Señor

4. MONICIÓN

Recordando a la muchedumbre que aclamaba a Jesús en Jerusalén, acompañamos también nosotros al Señor.

5. CANTO (Se puede escuchar algún canto)

6. PRIMERA LECTURA (Filipenses 2, 6-11). (Al llegar al altar, después de haber dicho la oración colecta, cambia el tono de la celebración. Toma protagonismo la lectura de la Pasión. Esta primera lectura prepara el ambiente).

Lectura de la Carta del apóstol san Pablo a los Filipenses:

Hermanos: Cristo, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango, y tomó la condición de un esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo ensalzó sobre todo, y todos debemos aclamar: “Jesucristo es el Señor”.

Palabra de Dios.

7. CANTO. “Oh, Dios, ¿por qué nos has abandonado? (Cantalapiedra). Se canta o se recita.

Oh, Dios, ¿por qué
nos has abandonado? (bis)

Al vernos nos maltratan,
gritan a nuestro lado,
si esperaron en Dios,
que Él los ponga a salvo.

8. LECTURA DE LA PASIÓN DEL SEÑOR

(Lo más apropiado es tomar el texto del Leccionario).

9. COMENTARIO

  • Adaptado al momento
  • La celebración ya ofrece suficientes motivos de catequesis.
  • Animar a no asistir a todo esto como “espectador”, sino como alguien que hace suyo estos mensajes y vivencias de la Semana Santa y Pascua.

10. ORACION DE FIELES. PETICIONES

  1. Para que el Señor nos siga dando su fuerza y su ayuda para vivir la situación que estamos viviendo. Roguemos al Señor.
  2. Para que ayude al personal sanitario y dé su luz a los científicos e investigadores. Roguemos al Señor.
  3. Para que esta Semana Santa y las fiestas de Pascua nos ayuden a ser mejores personas en nuestra vida de cada día. Roguemos al Señor.
  4. Por los niños y niñas que no conocen nada de lo que celebramos los cristianos, para que nuestro ejemplo les ayude a conocer a Jesús. Roguemos al Señor.

11. ACCIÓN DE GRACIAS. CANTO: “La sal y la luz” (Brotes de Olivo). También se puede hacer silencio y dar gracias.

El que me sigue en la vida sal de la tierra será,
mas si la sal se adultera, los hombres la pisarán.
Que sea mi vida la sal. Que sea mi vida la luz.

Sal que sala, luz que brilla. Sal y fuego es Jesús.

Sois como la luz del mundo, que a la ciudad alumbra,
ésta se pone en la cima donde el monte se encumbra.
Que brille así vuestra luz ante los hombres del mundo,
que palpen las buenas obras de lo externo a lo profundo.

12. PARA LA VIDA

(Animar a vivir estos días con más cercanía del Señor).

Iñaki Lete, sdb