Martirologio 10 de abril

ELOGIOS DEL 10 DE ABRIL

1.- Si la lectura tiene lugar dentro de la Liturgia de las Hojas se hace después de la oración conclusiva de Laudes o cualquiera de las horas menores.

El lector comienza inmediatamente por la mención del día.*

2.- Si la lectura no tiene lugar dentro de la Liturgia de las Hojas, reunida la asamblea, bien en el coro, bien en capítulo o bien en la mesa, el lector comienza inmediatamente por la mención del día.*

Los elogios de los santos de cualquier día han de leerse siempre el día precedente.

*El lector hace la mención del día:

Día 10 de abril

Lectura de los elogios del día

Los elogios de los santos o beatos indicados con asterisco se leen solamente en las diócesis o en las familias religiosas a las que ha sido concedido el culto de ese santo o beato. 

1. En África Proconsular, actual Túnez, santos Terencio, Africano, Máximo, Pompeyo, Alejandro, Teodoro y cuarenta compañeros más, todos mártires, que en tiempo del emperador Decio murieron por la fe cristiana. (c. 250)

2. En Alejandría de Egipto, san Apolonio, presbítero y mártir. (s. inc.)

3*. En Auxerre, lugar de Neustria, hoy Francia, san Paladio, obispo, que primero fue abad del monasterio de San Germán, y después, recibido el episcopado, participó en muchos concilios y se esforzó en la restauración de la disciplina eclesiástica. (658)

4*. En Gavelo, en el territorio de Venecia, en la actual Italia, san Beda el Joven, monje, que, tras estar sirviendo durante cuarenta y cinco años al emperador, eligió servir al Señor en el monasterio el resto de su vida. (c. 883)

5. En Gante, ciudad de Flandes, actualmente en Bélgica, san Macario, peregrino, que fue recibido entre los monjes de San Bavón, y al año siguiente falleció consumido por la peste. (1012)

6*. En Chartres, en Francia, san Fulberto, obispo, cuya doctrina nutrió a muchos, y con munificencia e ingenio comenzó la edificación de la iglesia catedral y promovió la devoción a la Virgen María, Reina de Misericordia. (1029)

7*. En Túnez, en el norte de África, beato Antonio Neyrot, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que, capturado por los piratas y conducido a África, allí apostató de la fe, pero con la ayuda de la gracia divina, el día de Jueves Santo de la Cena del Señor retomó públicamente el hábito religioso, y a causa de esta decisión fue apedreado hasta morir. (1460)

8*. En Piacenza, en la región de Emilia-Romaña, en Italia, beato Marcos Fantuzzi de Bolonia, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, preclaro por la prudencia y la predicación. (1479)

9. En Valladolid, ciudad de España, san Miguel de los Santos, presbítero de la Orden de la Santísima Trinidad, que se entregó por completo a obras de caridad y a la predicación de la palabra de Dios. (1625)

10. En Verona, en el territorio de Venecia, en Italia, santa Magdalena de Canossa, virgen, que espontáneamente renunció a todas las riquezas de su patrimonio para seguir a Cristo, y fundó un instituto doble, el de Hijas y de Hijos de la Caridad, para fomentar la instrucción cristiana de los niños. (1855)

11*. En el campo de concentración de Dachau, cercano a la ciudad de Munich, en Alemania, beato Bonifacio Zukowski, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores y mártir, que en tiempo de guerra, quebrantado por las torturas, a causa de la fe acabó su martirio en la cárcel. (1942)

 

El lector concluye diciendo:

Es preciosa a los ojos del Señor.

R./ La muerte de sus santos.

Si la lectura se hace en una hora menor se concluye ahora diciendo “Bendigamos al Señor” y su respuesta acostumbrada o con la conclusión que se encuentra más adelante.

Si la lectura se hace en Laudes o fuera de la Liturgia de las Horas se continúa como se recoge a continuación.

Lectura breve           Is 55, 6-7

Buscad al Señor mientras se le encuentra, invocadlo mientras esté cerca; que el malvado abandone su camino, y el criminal sus planes; que regrese al Señor, y él tendrá piedad, a nuestro Dios, que es rico en perdón.

Palabra de Dios

R./ Te alabamos, Señor.

Oración

V/. Santa María y todos los santos intercedan por nosotros ante el Señor, para que obtengamos de él ayuda y salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

R./ Amén.

Conclusión

V./ El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. Por la misericordia de Dios las almas de todos los fieles difuntos descansen en paz.

R./ Amén.

V./ Podéis ir en paz.

R./ Demos gracias a Dios.