Domingo de Resurrección

Hermanos y hermanas, celebrar la resurrección de Jesús supone entender a Dios de una manera nueva: como un Padre/Madre apasionado por la vida de todas y cada una de las personas de este mundo nuestro. Oremos.

Verdaderamente ha resucitado Jesús

• Que la Iglesia sea testigo del Dios que pone vida allí donde nosotros ponemos muerte; que proclame la resurrección de Jesús gastándose junto a los más desfavorecidos de la tierra.

Verdaderamente ha resucitado Jesús

• Que los creyentes seamos hombres y mujeres comprometidos incondicional y radicalmente en la lucha frente a cualquier ataque de la vida, acercándonos a los lugares de sufrimiento, de violencia, de hambre, de explotación…

Verdaderamente ha resucitado Jesús

• Que todos nosotros y nosotras revisemos nuestra escala de valores a la luz de la Pascua; que se despierte en nosotros el deseo comprometido de una nueva creación y la utopía posible de un futuro distinto y necesario.

Verdaderamente ha resucitado Jesús

• Que la humanidad rica abramos los brazos a la humanidad pobre, que los saciados de pan demos de comer a los hambrientos; que los pacíficos sembremos paz y bienestar y los que celebramos la Vida seamos sentido y esperanza junto a los que esperan con miedo la muerte.

Verdaderamente ha resucitado Jesús

Padre bueno, concédenos la gracia de saber leer los signos de los tiempos que nos ofrece la vida cada día. Que todos los creyentes seamos referentes en perdón, acogida, alegría, ternura, justicia, amor y vida. Te damos las gracias por tu hijo Jesús Resucitado.

Vicky Irigaray