La misa del domingo: misa con niños

“Señor mío y Dios mío”
19 de abril de 2020

(En el ambiente especial en el que socialmente nos encontramos seguimos celebrando la alegría de la presencia del Resucitado. La celebración se adaptará a las posibilidades reales que nos permita la situación.

Hoy se conmemora la fiesta o invocación de la “Divina Misericordia”. Este domingo, como toda la semana anterior, se puede considerar como continuación de la fiesta de Pascua, “un único día de Pascua” prolongado en el tiempo.

• Un signo para la celebración: sigue siendo el cirio pascual, colocado en pedestal o soporte digno y adornado con flores.Canciones para la celebración: “La fiesta del Señor” (Erdozain); “Jesús es Señor” (Kairoi); “Resucitó” (Kilo A.); “Somos testigos” (Kairoi).

1. MOTIVACIÓN

Amigos: El domingo pasado resonaba en la Iglesia el “pregón pascual” anunciando que “el Señor resucitó”. Durante esta semana pasada hemos vivido esta gran alegría. Los signos que hoy nos acompañan nos hablan de vida y de una vida para siempre. Por eso somos gente que creemos que Jesús acompaña nuestra vida, también en estos momentos difíciles. Eso es lo que ahora vamos a celebrar.

2. CANTO “La fiesta del Señor” (Erdozain).

Aleluya, aleluya, es la fiesta del Señor.
Aleluya, aleluya, el Señor resucitó (bis).

Ya no hay miedo, ya no hay muerte;
ya no hay penas que llorar;

porque Cristo sigue vivo,
la esperanza abierta está.

Cuando un hombre a tu lado
ya no sabe caminar.

No le dejes de la mano,
dale tu felicidad.

3. SALUDO DEL SACERDOTE Y MOTIVA EL GESTO PENITENCIAL

4. ASPERSIÓN O REFERENCIA AL AGUA BENDECIDA

(Se procede a la aspersión y se puede cantar este canto u otro)

Jesús es, Jesús es Señor.
Jesús es, Jesús es Señor.
Jesús es, Jesús es Señor.

Aleluya, aleluya.
Aleluya, aleluya.
Aleluya, aleluya.

Gloria a Dios, gloria, gloria a Dios.
Gloria a Dios, gloria, gloria a Dios.
Gloria a Dios, gloria, gloria a Dios.

5. GLORIA

6. PRIMERA LECTURA (Hechos de los Apóstoles 2, 42-47)

Lectura de los Hechos de los Apóstoles:

Los hermanos eran constantes en escuchar la enseñanza de los apóstoles, en la vida común, en la fracción del pan y en las oraciones.

Todo el mundo estaba impresionado por los muchos prodigios y signos que los apóstoles hacían en Jerusalén. Los creyentes vivían todos unidos y lo tenían todo en común; vendían posesiones y bienes y lo repartían entre todos, según la necesidad de cada uno. A diario acudían al templo todos unidos, celebraban la fracción del pan en las casas y comían juntos alabando a Dios con alegría y de todo corazón; eran bien vistos de todo el pueblo y día tras día el Señor iba agregando al grupo los que se iban salvando.

Palabra de Dios.

7. CANTO: “Resucitó” (Kilo A.)

Resucitó, resucitó, resucitó, aleluya.
Aleluya, aleluya, aleluya, resucitó.

La muerte, ¿dónde está la muerte?
¿dónde está mi muerte?
¿dónde su victoria?

Alegría, alegría hermanos,
que si hoy nos queremos es que resucitó.

8. EVANGELIO (Juan 20, 19-31). Tomás: “si no veo, no creo”.

NARRADOR: Lectura del santo evangelio según San Juan. Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa con las puertas cerradas, por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:

JESÚS: Paz a vosotros.
NARRADOR: Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:

JESÚS: Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.

NARRADOR: Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo:

JESÚS: Recibid el Espíritu santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.

NARRADOR: Tomás, uno de los doce, llamado “el Mellizo”, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían:

DISCÍPULO: Hemos visto al Señor. NARRADOR: Pero él les contestó.

TOMÁS: Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.

NARRADOR: A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo:

JESÚS: Paz a vosotros.

NARRADOR: Luego dijo a Tomás.

JESÚS: Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.

NARRADOR: Contestó Tomás.

TOMÁS: ¡Señor mío y Dios mío!

NARRADOR: Jesús le dijo:

JESÚS: ¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto.

NARRADOR: Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Éstos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.

Palabra del Señor.

9. COMENTARIO

  • Somos testigos de la Resurrección. Eres testigo de que Jesús vive.
  • No porque hayamos “visto” físicamente a Jesús.
  • Sino porque “creemos” a quienes convivieron con el Señor resucitado y así nos lo han transmitido. Además, lo “experimentamos” en nuestro interior.
  • “Sabemos” que el Señor está presente en su Iglesia y en nuestra vida.
  • Seamos testigos del Señor resucitado.

10. ORACION DE FIELES. PETICIONES

1.- Para que el Señor nos ayude a creer y confiar siempre en Él. Roguemos al Señor.

2.- Para que el Señor escuche la oración de toda la Iglesia ante la situación que estamos viviendo. Roguemos al Señor.

3.- Para que los que van a recibir en los próximos meses el bautismo y la confirmación se comprometan a ser buenos cristianos en nuestra sociedad. Roguemos al Señor.

4.- Para que el Señor resucitado nos dé su alegría y su paz. Roguemos al Señor.

11. ACCIÓN DE GRACIAS. (Canto: “Somos testigos de la Resurrección” (Kairoi). Se puede cantar o escuchar esta canción u otra. Mientras se canta se puede ir llevando unas flores junto al cirio pascual).

El Señor resucitó,
venciendo la muerte en la cruz,
nuestra esperanza está en Él,
Él es nuestro Salvador.

Atrás quedó el temor,
la duda y la poca fe,
hagamos ya realidad,
un Reino nuevo de amor.
Somos testigos de la resurrección.
Él está aquí.
Está presente, es vida y es verdad.
Somos testigos de la resurrección.
Él está aquí.
Su espíritu nos mueve para amar.
Tú nos reúnes, Señor,
en torno al cáliz y al pan, y nos invitas a ser
la luz del mundo y la sal.
Donde haya odio y dolor haremos presente la paz,
en cada gesto de amor María Madre estará.

12. PARA LA VIDA

(Invitando a “ser testigos de la resurrección” en las circunstancias en las que nos encontremos, se despide la celebración con la Bendición solemne de Pascua (misal). Se escucha en música ambiental el “Aleluya” de Haendel).