Martirologio 22 de abril

ELOGIOS DEL 22 DE ABRIL

1.- Si la lectura tiene lugar dentro de la Liturgia de las Hojas se hace después de la oración conclusiva de Laudes o cualquiera de las horas menores.

El lector comienza inmediatamente por la mención del día.*

2.- Si la lectura no tiene lugar dentro de la Liturgia de las Hojas, reunida la asamblea, bien en el coro, bien en capítulo o bien en la mesa, el lector comienza inmediatamente por la mención del día.*

Los elogios de los santos de cualquier día han de leerse siempre el día precedente.

*El lector hace la mención del día:

Día 22 de abril

Lectura de los elogios del día

Los elogios de los santos o beatos indicados con asterisco se leen solamente en las diócesis o en las familias religiosas a las que ha sido concedido el culto de ese santo o beato. 

1. En Roma, san Sotero, papa, de quien san Dionisio de Corinto alaba su egregia caridad para con los hermanos, los peregrinos necesitados, los afligidos por la pobreza y los condenados a trabajos forzados. (175)

2. En Lyon, en la Galia, hoy Francia, san Epipodio, que, detenido con su amigo Alejandro, consumó su martirio al ser decapitado después de la muerte de otros cuarenta y ocho mártires. (178)

3. En Alejandría de Egipto, conmemoración de san Leónidas, mártir, que bajo el emperador Septimio Severo fue muerte a espada por su fe en Cristo, y dejó a su hijo Orígenes aún niño. (204)

4. En Roma, en el cementerio de Calixto, en la vía Apia, sepultura de san Cayo, papa, que, huyendo de la persecución del emperador Diocleciano, murió como confesor de la fe. (296)

5. Conmemoración de san Maryahb, cuyo nombre significa “El Señor actúa”, corepíscopo y mártir en Persia, hoy Irán, que sufrió el suplicio por su fe en Cristo durante la octava de Pascua, bajo la persecución desencadenada por el rey Sapor II. (341)

6. En Constantinopla, actual Estambul, en Turquía, nacimiento para el cielo de san Agapito I, papa, que trabajó enérgicamente para que el obispo de Roma fuese elegido libremente por el clero de la Urbe y para que se respetase la dignidad de la Iglesia. Enviado a Constantinopla por Teodorico, rey de los ostrogodos, allí difundió la fe ortodoxa ante el emperador Justiniano y ordenó a Menas como obispo de aquella ciudad, donde finalmente descansó en paz. (536)

7. En Sens, población de Neustria, hoy Francia, san León, obispo. (s.VI)

8. En la aldea de Siceone, en Galacia, actual Turquía, san Teodoro, obispo y abad, que desde su infancia se distinguió por el amor a la soledad, motivo por el cual abrazó una vida austera, pero obligado a aceptar su ordenación como obispo de Anastasiópolis, insistió ante el patriarca de Constantinopla para ser dispensado de este cargo y poder volver a su amado eremo. (613)

9*. En la región de Séez, en Neustria, actualmente Francia, santa Oportuna, abadesa, célebre por su abstinencia y austeridad. (c. 770)

10*. En Basto, en Portugal, santa Senorina, abadesa, de quien se narra que, por su intercesión, Dios proveyó de pan a las monjas que pasaban necesidad. (c. 980)

11*. En Fabriano, en el Piceno, actual región italiana de Las Marcas, beato Francisco Veninbeni, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, eximio predicador de la Palabra de Dios. (1322)

El lector concluye diciendo:

Es preciosa a los ojos del Señor.

R./ La muerte de sus santos.

Si la lectura se hace en una hora menor se concluye ahora diciendo “Bendigamos al Señor” y su respuesta acostumbrada o con la conclusión que se encuentra más adelante.

Si la lectura se hace en Laudes o fuera de la Liturgia de las Horas se continúa como se recoge a continuación.

Lectura breve           Is 55, 6-7

Buscad al Señor mientras se le encuentra, invocadlo mientras esté cerca; que el malvado abandone su camino, y el criminal sus planes; que regrese al Señor, y él tendrá piedad, a nuestro Dios, que es rico en perdón.

Palabra de Dios

R./ Te alabamos, Señor.

Oración

V/. Santa María y todos los santos intercedan por nosotros ante el Señor, para que obtengamos de él ayuda y salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

R./ Amén.

Conclusión

V./ El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. Por la misericordia de Dios las almas de todos los fieles difuntos descansen en paz.

R./ Amén.

V./ Podéis ir en paz.

R./ Demos gracias a Dios.