La Vida de Jesús – Fco. Fernández-Carvajal

4.- HACIA GALILEA

Jn 1, 43-44

Después de la vocación de Pedro, al día siguiente, concreta san Juan, Jesús decidió marchar al Norte, a Galilea, la patria de estos primeros discípulos que habían bajado para oír al Bautista. Y fue entonces, quizá al iniciar la marcha en la misma ribera del Jordán, cuando Jesús encontró a Felipe; se hizo encontradizo con él, viene a decir el texto sagrado. Felipe era de Bet-saida, ciudad de Andrés y de Pedro. Y Jesús le dijo: Sígueme. Era la invitación usual del Maestro a acompañarle, a escuchar su doctrina y a imitar su modo de vida…

La relación de los discípulos con Jesús tenía algo propio y distinto de la que existía entre otros maestros y sus seguidores. Para el seguimiento de Jesús lo determinante no era la decisión del discípulo, sino la voluntad de Jesús que llamaba a los suyos, que invitaba con autoridad. En segundo lugar, Jesús les enseñaba como quien tiene potestad y no como los escribas (Mc). Por último, los discípulos no se limitaban a aprender del Maestro, sino que recibían una misión: la de ser pescadores de hombres, transmisores de la doctrina y de la fe que ellos habían recibido.

Además, entre los que seguían a Jesús había también mujeres, puesto que estas le seguían y le servían cuando estaba en Galilea, y… habían subido con él a Jerusalén (Mc). Esto era insólito en aquella época y en aquel ambiente, y chocaba frontalmente con las costumbres de los judíos.