La misa del domingo: misa con niños

DOMINGO XV DEL TIEMPO ORDINARIO

 

SALUDO

De Dios Padre recibimos todo bien en Jesucristo, el Señor, y nos acompaña de modo permanente con su Espíritu. Que Él esté con nosotros.

ENTRADA

Bienvenidos, hermanos, a esta celebración de nuestra fe que es el mejor marco para acoger la Palabra y el Sacramento. Dios Padre quiere lo mejor para las personas, y la Eucaristía es nuestra fuente de vida cristiana, que nos renueva y ple­nifica para seguir adelante con la tarea de mostrar a un Dios bondad y entrega. En el camino cristiano seguimos, aguardando la plena manifestación de los Hijos de Dios, pero lo hacemos con el ánimo y la ilusión de los que siembran esperando la cosecha, el pan y el alimento. La Palabra de Dios está destinada a darnos Vida en abundancia, porque viene de Dios Amor y ha de dar los frutos que guarda dentro: la vida, la alegría, el perdón, el servicio, la justicia…, todo lo que ayuda a las per­sonas a vivir en apertura y comunión. Si acogemos de verdad la Palabra en nues­tra vida, ella irá dando frutos.

ACTO PENITENCIAL

Con nuestro egoísmo e insolidaridad hacemos de la vida un terreno árido y pedregoso, dificultando que el Amor de Dios llegue a todos. Pidamos perdón

 – Tú, Palabra de Vida destinada a ser Luz de todo el mundo. SEÑOR, TEN PIEDAD.

 – Tú, Palabra de Vida que ayudas a vivir con esperanza a cuantos confían en Ti. CRISTO, TEN PIEDAD.

– Tú, Palabra de Vida que nos llamas a ser buena tierra, a dar frutos de verdad. SEÑOR, TEN PIEDAD.

Oración: Danos, Señor, la gracia y el perdón que de Ti proceden. Por Jesucristo nuestro Señor.

ORACIÓN COLECTA

Dios y Padre nuestro, que nos das la Palabra para que, acogiéndola, demos frutos de justicia y de verdad; haz que cuantos nos hemos reunido en tu Nombre nos dejemos conducir por Ti y, dejando de lado los afanes de la vida, busquemos cumplir tu voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo.

LECTURA PROFÉTICA

El profeta trata de animar a las personas de Israel que viven la dura situación del destierro. Pese a la dificultad, Dios va a cumplir sus promesas. Y para eso envía su Palabra destinada a cumplir el mandato de ser luz y guía de las gentes. Igual que la lluvia empapa la tierra para que ésta dé frutos, así la Palabra de Dios nos ha empapar para que demos los frutos esperados.

LECTURA APOSTÓLICA

Pablo insiste una y otra vez en que la vida del cristiano está llena del Espíritu que nos capacita para ser hijos de Dios. Eso hace que, aunque las personas viva­mos con problemas y pasemos por dificultades, éstos pueden ser afrontados con

esperanza, pues sabemos que no son lo definitivo. Caminamos aguardando la plena manifestación de Dios.

LECTURA EVANGÉLICA

Escuchamos hoy la parábola del sembrador, cargada de imágenes agrícolas ricas en sentido. Jesús nos llama a escuchar y entender su mensaje, pero también a llevarlo a la práctica, a dejar que éste nos transforme en buena tierra, para que demos frutos de amor y justicia, en favor de los demás.

ORACIÓN DE LOS FIELES

Unámonos en la oración y presentémosle a nuestro Padre nuestras peticiones diciendo: ESCÚCHANOS, PADRE.

  1. Oremos por la Iglesia, por todos los bautizados, llamados a seguir a Jesús y a dar testimonio de fe y de amor. OREMOS:
  2. En vísperas de la fiesta de la Virgen del Carmen, oremos por los pescadores, por los marineros, por todos los que trabajan en el mar, y por sus familias. OREMOS:
  3. Oremos también por las religiosas y religiosos carmelitas, que dedican su vida a la oración y a dar testimonio de la presencia de Dios en el mundo. OREMOS:
  4. Oremos por los niños y jóvenes que en estos días de verano participan en actividades formativas y de tiempo libre organizadas por entidades de Iglesia. OREMOS:
  5. Oremos por todos aquellos que buscan trabajo y no lo encuentran, y por las familias que pasan necesidad. OREMOS:
  6. Oremos por nosotros, y por todos los miembros de nuestra parroquia. OREMO

Escucha, Padre, las plegarias que te hemos presentado, y también todas aquellas que cada uno de nosotros lleva en su corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

La lluvia que de Ti procede, Señor, hace fecunda la tierra que nos llena de sus frutos. De entre ellos hemos separado este pan y este vino, signos de tu entrega y de nuestra gratitud. Santifícalos, Señor, con tu Espíritu y haz que sean para nosotros alimento de Vida. Por Jesucristo.

PREFACIO

Te alabamos y te damos gracias, Padre fiel y lleno de ternura, porque haces salir el sol sobre todos, para que aprendamos a reconocer los dones que de Ti reci­bimos. En verdad somos como la tierra, unas veces fértil y otras pedregosa. Pero, a veces, siendo personas que podemos dar frutos, nos resistimos y optamos por vivir en la comodidad. Y entonces somos como las zarzas, y ahogamos tu Palabra.

Ilumina nuestras vidas con tu Palabra, Señor; haznos de los que limpian el terreno del mundo de los matojos y la sequedad; haznos ser de los que con su vida te han reconocido como el que de verdad eres, diciendo: Santo, Santo, Santo…

 

ORACION DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

La Eucaristía nos ha unido, Señor, en la misma fe, esperanza y amor. Te pedimos que esta celebración sea nuestro apoyo y que nos haga vivir abier­tos a tu Palabra, de modo que busquemos en todo la justicia y el bien de nues­tros hermanos. Por Jesucristo.

DESPEDIDA: Nuestra Eucaristía termina y comienza la misión. En ella todos estamos comprometidos. Por eso, antes de marcharnos, volvamos a recordar que la palabra de Dios, la Buena Noticia de liberación que hemos escuchado, tiene que fructificar en nosotros y su semilla ha de ser extendida a los demás. La cosecha, buena o mala, no depende de nosotros. La siembra, sí.