Directorio para el Ministerio Pastoral de los Obispos «Apostolorum Successores»

128. El Obispo, responsable de la catequesis diocesana.

El Obispo tiene la función principal, juntamente con la predicación, de promover una catequesis activa y eficaz. Ninguna organización en la Iglesia puede reivindicar el monopolio de la catequesis; por tanto, es responsabilidad sólo del Obispo ordenar la catequesis diocesana según los principios y las normas emanadas por la Sede Apostólica,(375) disponiendo las diferentes modalidades de catequesis adecuadas a las necesidades de los fieles.

Además debe procurar abastecer la diócesis con abundantes medios para la catequesis:

– en primer lugar, un buen número de catequistas, sostenidos por una eficaz organización diocesana que provea adecuadamente tanto a su formación básica como a la permanente, de tal forma que sean ellos mismos catequistas vivientes.(376) El Obispo debe dar relieve al peculiar carácter eclesial de los catequistas confiriéndoles el mandato.

– después, los instrumentos idóneos para el ejercicio de la obra catequética, para la cual el Obispo podrá valerse de catecismos publicados por la Conferencia Episcopal(377) o, si se considera más oportuno, elaborar un catecismo proprio de la diócesis. Los contenidos del Catecismo de la Iglesia Católica son textos de referencia obligatoria, también para la elaboración de los catecismos locales.(378)


375 Cf. Codex Iuris Canonici, cans. 775 § 1 y 777.

376 Cf. Codex Iuris Canonici, can. 780; Juan Pablo II, Exhortación Apostólica postsinodal Catechesi Tradendae, 63; Congregación para el Clero, Directorio General para la Catequesis, 233-252; 265-267 y 272-275.

377 Cf. Codex Iuris Canonici, can. 755 §§ 1-2.

378 Cf. Juan Pablo II, Constitución Apostólica Fidei Depositum, 4; Carta Apostólica Laetamur Magnopere.

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