Vísperas – Martes XVII de Tiempo Ordinario

VÍSPERAS

MARTES XVII TIEMPO ORDINARIO

INVOCACIÓN INICIAL

V/. Dios mío, ven en mi auxilio
R/. Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. 
Como era en el principio, ahora y siempre, 
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

HIMNO

Libra mis ojos de la muerte;
dales la luz que es su destino.
Yo, como el ciego del camino,
pido un milagro para verte.

Haz de esta piedra de mis manos
una herramienta constructiva;
cura su fiebre posesiva
y ábrela al bien de mis hermanos.

Que yo comprenda, Señor mío,
al que se queja y retrocede;
que el corazón no se me quede
desentendidamente frío.

Guarda mi fe del enemigo
(¡tantos me dicen que estás muerto!…).
Tú que conoces el desierto,
dame tu mano y ven conmigo. Amén.

SALMO 19: ORACIÓN POR LA VICTORIA DEL REY

Ant. El Señor da la victoria a su Ungido

Que te escuche el Señor el día del peligro,
que te sostenga el nombre del Dios de Jacob;
que te envíe auxilio desde el santuario,
que te apoye desde el monte Sión.

Que se acuerde de todas tus ofrendas,
que le agraden tus sacrificios;
que cumpla el deseo de tu corazón,
que dé éxito a todos tus planes.

Que podamos celebrar tu victoria
y en el nombre de nuestro Dios alzar estandartes;
que el Señor te conceda todo lo que pides.

Ahora reconozco que el Señor
da la victoria a su Ungido,
que lo ha escuchado desde su santo cielo,
con los prodigios de su mano victoriosa.

Unos confían en sus carros,
otros en su caballería;
nosotros invocamos el nombre
del Señor, Dios nuestro.

Ellos cayeron derribados,
nosotros nos mantenemos en pie.

Señor, da la victoria al rey
y escúchanos cuando te invocamos.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. El Señor da la victoria a su Ungido.

SALMO 20: ACCIÓN DE GRACIAS POR LA VICTORIA DEL REY

Ant. Al son de instrumentos cantaremos tu poder.

Señor, el rey se alegra por tu fuerza,
¡y cuanto goza con tu victoria!
Le has concedido el deseo de su corazón,
no le has negado lo que pedían sus labios.

Te adelantaste a bendecirlo con el éxito,
y has puesto en su cabeza una corona de oro fino.
Te pidió vida, y se la has concedido,
años que se prolongan sin término.

Tu victoria ha engrandecido su fama,
lo has vestido de honor y majestad.
Le concedes bendiciones incesantes,
lo colmas de gozo en tu presencia;
porque el rey confía en el Señor,
y con la gracia del Altísimo no fracasará.

Levántate, Señor, con tu fuerza,
y al son de instrumentos cantaremos tu poder.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. Al son de instrumentos cantaremos tu poder.

CÁNTICO del APOCALIPSIS: HIMNO DE LOS REDIMIDOS

Ant. Has hecho de nosotros, Señor, un reino de sacerdotes para nuestro Dios.

Eres digno, Señor, Dios nuestro,
de recibir la gloria, el honor y el poder,
porque tú has creado el universo;
porque por tu voluntad lo que no existía fue creado.

Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos,
porque fuiste degollado
y con tu sangre compraste para Dios
hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación;
y has hecho de ellos para nuestro Dios
un reino de sacerdotes,
y reinan sobre la tierra.

Digno es el Cordero degollado
de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría,
la fuerza, el honor, la gloria, y la alabanza.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. Has hecho de nosotros, Señor, un reino de sacerdotes para nuestro Dios.

LECTURA: 1Jn 3, 1a.2

Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos! Queridos, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es.

RESPONSORIO BREVE

R/ Tu palabra, Señor, es eterna, más estable que el cielo.
V/ Tu palabra, Señor, es eterna, más estable que el cielo.

R/ Tu fidelidad de generación en generación.
V/ Más estable que el cielo.

R/ Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
V/ Tu palabra, Señor, es eterna, más estable que el cielo.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador.

Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador.

PRECES

Alabemos a Cristo, que mora en medio de nosotros, el pueblo adquirido por él y supliquémosle, diciendo:

Por el honor de tu nombre, escúchanos, Señor.

Dueño y Señor de los pueblos, acude en ayuda de todas las naciones y de los que las gobiernan:
— que todos los hombres sean fieles a tu voluntad y trabajen por el bien y la paz.

Tú que hiciste cautiva nuestra cautividad,
— devuelve la libertad de los hijos de Dios a todos aquellos hermanos nuestros que sufren esclavitud en el cuerpo o en el espíritu.

Concede, Señor, a los jóvenes la realización de sus esperanzas
— y que sepan responder a tus llamadas en el transcurso de su vida.

Que los niños imiten tu ejemplo
— y crezcan siempre en sabiduría y en gracia.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Acoge a los difuntos en tu reino,
— donde también nosotros esperamos reinar un día contigo.

Con el gozo de sabernos hijos de Dios, acudamos a nuestro Padre:
Padre nuestro…

ORACION

Te damos gracias, Señor, Dios todopoderoso, porque has permitido que llegáramos a esta noche; te pedimos quieras aceptar con agrado el alzar de nuestras manos como ofrenda de la tarde. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén.

CONCLUSIÓN

V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.

Lectio Divina – Martes XVII de Tiempo Ordinario

1) Oración inicial

¡Oh Dios!, protector de los que en ti esperan; sin ti nada es fuerte ni santo. Multiplica sobre nosotros los signos de tu misericordia, para que, bajo tu guía providente, de tal modo nos sirvamos de los bienes pasajeros que podamos adherirnos a los eternos. Por nuestro Señor. 

2) Lectura

Del Evangelio según Mateo 13,36-43
Entonces despidió a la multitud y se fue a casa. Y se le acercaron sus discípulos diciendo: «Explícanos la parábola de la cizaña del campo.» Él respondió: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del Reino; la cizaña son los hijos del Maligno; el enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles. De la misma manera, pues, que se recoge la cizaña y se la quema en el fuego, así será al fin del mundo. El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, que recogerán de su Reino todos los escándalos y a los obradores de iniquidad, y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga. 

3) Reflexión

• El evangelio de hoy nos presenta la explicación que Jesús da de la parábola del trigo y la cizaña, cuando los discípulos se lo preguntan. Algunos estudiosos piensan que la explicación que Jesús da a los discípulos, no es de Jesús, sino que es de la comunidad. Es posible y es probable, pues una parábola, por su propia naturaleza, pide la implicación y la participación de las personas en el descubrimiento del sentido. Así como la planta ya está dentro de su semilla, así, en cierto modo, la explicación de la comunidad, ya está dentro de la parábola. Y es exactamente éste el objetivo que Jesús quería y que quiere alcanzar con la parábola. El sentido que hoy nosotros vamos a descubrir en la parábola que Jesús contó hace dos mil años atrás ya estaba implícito en la historia que Jesús contó, como la flor está ya dentro de su semilla.
• Mateo 13,36: Los discípulos piden la explicación de la parábola del trigo y de la cizaña. Los discípulos, en casa, conversan con Jesús y piden una explicación de la parábola del trigo y de la cizaña (Mt 13,24-30). Varias veces se informa de que Jesús, en casa, seguía enseñando a los discípulos (Mc 7,17; 9,28.33; 10,10). En aquel tiempo no había televisión y en las largas horas de espera, por las noches, la gente se reunía para conversar y para tratar asuntos de la vida. Jesús hacía lo mismo. Era en estas ocasiones que él contemplaba la enseñanza y la formación de los discípulos.
• Mateo 13,38-39: El significado de cada uno de los elementos de la parábola. Jesús responde retomando cada uno de los seis elementos de la parábola y les da un sentido: el campo es el mundo; la buena semilla son los miembros del Reino; la cizaña son los miembros del adversario (maligno); el enemigo es el diablo; la siega es el fin de los tiempos; los segadores son los ángeles. Ahora haz tú la experiencia leyendo de nuevo la parábola (Mt 13,24-30) colocando el sentido cierto en cada uno de los seis elementos: campo, buena semilla, cizaña, enemigo, siega y segadores. Y así la historia toma un sentido totalmente diferente y tú alcanzas el objetivo que Jesús tenía en mente al contar a la gente esta historia del trigo y de la cizaña. Algunos piensan que esta parábola debe ser entendida como una alegoría y no como una parábola propiamente dicha.
• Mateo 13,40-43: La aplicación de la parábola o de la alegoría. Con estas informaciones dadas por Jesús tú entenderás la aplicación que él da: De la misma manera, pues, que se recoge la cizaña y se la quema en el fuego, así será al fin del mundo. El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, que recogerán de su Reino todos los escándalos y a los obradores de iniquidad, y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre.
El destino de la cizaña es el horno, el destino del trigo bueno es brillar como el sol en el Reino de los Cielos. Por detrás de estas dos imágenes está la experiencia de las personas. Después de que escucharon a Jesús y lo aceptaron en sus vidas, todo cambió para ellas. El fin llegó. Es decir, en Jesús llegó aquello que, en el fondo, todos esperaban: la realización de las promesas. Ahora la vida se divide en antes y después de que escucharon y aceptaron a Jesús en sus vidas. La nueva vida comenzó como el brillar del sol. Si hubiesen continuado a vivir como antes, serían como cizaña echada al horno, vida sin sentido y sin servidumbre para nada.
• Parábola y Alegoría. Existe la parábola. Existe la alegoría. Existe la mezcla de las dos que es la forma más común. Por lo general, a todo se le llama parábola. En el evangelio de hoy tenemos el ejemplo de una alegoría. Una alegoría es una historia que la persona cuenta, pero cuando cuenta, no piensa en los elementos de la historia, sino en el asunto que debe ser esclarecido. Al leer una alegoría no es necesario mirar primero la historia como un todo, pues en una alegoría la historia no se construyó entorno a un punto central que después sirve como medio de comparación, sino que cada elemento tiene su función independiente a partir del sentido que recibe. Se trata de descubrir lo que cada elemento de las dos historias nos tiene que decir sobre el Reino como lo hace la explicación que Jesús dio de la parábola: campo, buena semilla, cizaña, siega y segadores. Generalmente, las parábolas son alegorizantes. Hay mezcla de las dos. 

4) Para la reflexión personal

• En el campo existe todo mezclado: cizaña y trigo. En el campo de mi vida ¿qué prevalece: el trigo o la cizaña?
• ¿Has intentado conversar con otras personas para descubrir el sentido de alguna parábola? 

5) Oración final

Feliz quien se apoya en el Dios de Jacob,
quien tiene su esperanza en Yahvé, su Dios,
que hizo el cielo y la tierra,
el mar y cuanto hay en ellos;
que guarda por siempre su lealtad. (Sal 146,5-6)

La Vida de Jesús – Fco. Fernández-Carvajal

6.- LA SUEGRA DE PEDRO. OTRAS CURACIONES EN SÁBADO

Mt 8, 1.14-17; Mc 1, 29-34; Lc 4, 36-41

Aquel mismo día, al salir de la sinagoga se dirigieron a casa de Pedro. San Marcos habla de la casa de Pedro y de Andrés. Con toda seguridad este evangelista oyó el relato de labios del propio Pedro, pues, como sabemos, el evangelio de Marcos es en sustancia la catequesis de Pedro[1].

Estos hermanos, aunque son de Betsaida, pescan también en las inmediaciones de Cafarnaún. Es explicable que tuvieran allí una casa en la que recoger los aparejos y las redes. Les sirve de descanso y, quizá, para vender el pescado. Les acompañan Santiago y Juan. La parte norte del lago es una zona que ellos conocían bien.

Al llegar, le dijeron a Jesús que la suegra de Pedro estaba en cama con fiebre alta (Lc). El Señor se acercó, la tomó de la mano y la levantó; enseguida le desapareció la fiebre. San Lucas señala que mandó con energía a la fiebre. Jesús habla aquí con imperio a la fiebre, como más tarde lo hará al viento y al mar, o a la higuera. Es Dueño de todo lo que existe. Toda la naturaleza le está sometida.

El resultado fue que aquella mujer se encontró tan bien de salud que se puso a servirles. Restablecida de su mal, atendería con especial gozo a los comensales.

Aquel sábado fue un día intenso. Estaba toda la ciudad agolpada junto a la puerta, indica san Marcos. Y, como era sábado y habían de cumplir todo lo referente al riguroso descanso que imponía ese día, las gentes esperaron a la puesta del sol para llevar a Jesús sus enfermos. El Señor, una vez más, se llenó de compasión por aquella gente, y poniendo las manos sobre cada uno, los curaba (Lc). No lo hacía en serie; se fija atentamente en cada uno de los enfermos y le dedica todo su interés. No faltaría una palabra de afecto y de ánimo, y un gesto comprensivo y cordial. Cada hombre era bien recibido por Cristo, de tal manera que todos podrían haber dicho más tarde: «a mí el Señor me trató de manera especial»[2].


[1] Marcos conoció a la Virgen y a los apóstoles con intimidad, pues su familia fue una de las primeras que ayudaron a Jesús. Por eso, su primo Bernabé lo llevó consigo en sus viajes misionales. Años después, Marcos acompaña a san Pedro en Roma como «intérprete». Esta circunstancia será fundamental en orden a la redacción de su evangelio.

[2] Es más, mediante su Encarnación se ha unido en cierto modo con cada hombre y con cada mujer (cfr. Const. Gaudium et spes, n. 22). A cada uno recibe con su historia personal, con su modo de ser…

Comentario – Martes XVII de Tiempo Ordinario

Comentaba esta misma parábola, la de la cizaña sembrada en medio del trigo, hace escasos días, el sábado, 27 de julio. El pasaje evangélico que leemos hoy presenta la aclaración que ofrece Jesús a sus discípulos de esta parábola. Me remito a la aclaración y me detengo en la conclusión. El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del Reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los segadores, los ángeles.

La buena semilla parece alcanzar al mundo entero; allí donde se siembra germinan los ciudadanos del Reino, que acaban ocupando el lugar de la buena semilla. Ellos mismos son ya buena semilla, del mismo modo que los partidarios del Maligno son cizaña, esto es, mala semilla que tiene su origen en el Malo. El diablo es el responsable último de esta mala simiente que aspira a estropear la cosecha del Hijo del hombre. Esta cosecha tendrá lugar al final de los tiempos y será obra de ángeles que realizarán la labor de segar o arrancar, de separar la cizaña del trigo y de quemarla: Así será al fin del tiempo –concluye el relato-: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y arrancarán de su Reino a todos los corruptores y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí será el llanto y el rechinar de dientesEntonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre.

La cosecha se hace coincidir con el juicio final y éste con el fin del tiempo. Ése será el momento de la separación definitiva del bien y el mal, de los buenos y los malos, del trigo y la cizaña. Hasta entonces crecerán juntos y coexistirán mezclados. Hay, pues, una fase del Reino en la que bien y mal, buenos y malos cohabitarán en el mismo espacio y tiempo; es la fase temporal y terrena del Reino; pero, llegado el fin del tiempo, se producirá la separación definitiva, de modo que el Reino sea plenamente Reino de los cielos y no haya en él el más mínimo atisbo de cizaña y el mal haya sido completamente erradicado y arrojado a las tinieblas exteriores. Entonces sólo quedará la luz y el brillo de los justos. La erradicación del mal significará también la exclusión de los corruptores y malvados, que irán a parar al horno encendido, que no parece representar el lugar de la aniquilación, sino del sufrimiento, esto es, del llanto y el rechinar de dientes.

Tales son los destinos contrapuestos de la buena y de la mala semilla. Ambas son recogidas, pero tienen destinos diversos: la buena, en el Reino esplendoroso del Padre; la mala, en el lugar tenebroso del llanto y el rechinar de dientes. Y puesto que estos destinos se reservan para el fin del tiempo, no parece que puedan revertirse. En ausencia del tiempo no hay posibilidad de cambio ni de rectificación. Permanecerán en el estado en que han parado: en el llanto y el temblor, unos, y en el fulgor y la brillantez del cielo, otros. ¿No obliga la consideración de estas palabras a replantearse muchas cosas en la vida? Sólo si rebajamos la seriedad y la credibilidad de las mismas podremos permanecer tranquilos. Pero si les concedemos todo el fuego que parecen encerrar, no podemos por menos que sobresaltarnos, a no ser que estemos muy seguros de formar parte de la buena cosecha.

JOSÉ RAMÓN DÍAZ SÁNCHEZ-CID
Dr. en Teología Patrística

Directorio para el Ministerio Pastoral de los Obispos «Apostolorum Successores»

139. Los instrumentos católicos de comunicación.

El Obispo ha de unir las propias fuerzas a las de las otras diócesis para crear instrumentos propios o al menos utilizar libremente aquellos ya existentes, sin admitir en este campo monopolios de personas o de instituciones, aun cuando se presenten como “públicas”.(407)

Considere como un compromiso ligado a su función magisterial publicar y difundirperiódicos o revistas católicas, tanto de información general como religiosa. En este ámbito, siempre actual, de acción evangelizadora, tanto la misma diócesis como los religiosos y las asociaciones de fieles tienen un importante rol que cumplir. Prescindiendo del titular de la empresa, tales medios, siendo católicos, deben desarrollar su actividad en sintonía con la doctrina de la Iglesia y en comunión con los Pastores, según las normas canónicas.(408)

No se ha de olvidar, en fin, cuanto se realiza con los boletines parroquiales y otras publicaciones periódicas de difusión limitada para desarrollar la cohesión de las comunidades locales, difundir capilarmente las noticias sobre la vida de la Iglesia y prestar una ayuda válida en la obra de catequesis y de formación litúrgica de los fieles.


407 Cf. Codex Iuris Canonici, can. 747 § 1.

408 Cf. Congregación para la Doctrina de la Fe, Instrucción sobre algunos aspectos de los instrumentos de la comunicación social y la promoción de la doctrina de la fe, 15.

Recursos – Ofertorio – Domingo XVIII de Tiempo Ordinario

PRESENTACIÓN DE UNA HOGAZA DE PAN Y UNA JARRA DE VINO

(Pueden hacer esta ofrenda los acólitos. Uno de ello dice:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor y Padre nuestro, te ofrecemos este pan y este vino, que Tú mismo nos has regalado y son fruto de la tierra, la vid y el esfuerzo de los hombres y de las mujeres y que Tú, por mediación de tu Espíritu, los conviertes para nosotros y nosotras en el Cuerpo y la Sangre entregados de tu Hijo. Ellos son la fuerza y el alimento que necesitamos, tanto individualmente como comunidad, para peregrinar por este mundo, a la espera de poder participar un día en el Banquete de tu Reino. Y, hoy, quieren ser también signo del COMPARTIR entre nosotros y nosotras, de modo que llegue para todas las personas necesitadas. Acepta, Padre, nuestra ofrenda y ayúdanos siempre a vivir en solidaridad.

PRESENTACIÓN DE UNA REVISTA DEL CORAZÓN

(Puede hacer la ofrenda una de las mujeres de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo esta revista de las llamadas del corazón. Es como un espejo de la banalidad y superficialidad de la vida, de cómo por un poco de gloria y popularidad la gente de hoy pierde los estribos y la razón. Yo te la ofrezco hoy como reconocimiento de tu único señorío. Señor, todo lo pospongo a Ti y todo lo valoro a tu trasluz. Haz, Señor, que sea capaz de vivirlo en lo ordinario de mi existencia con todas las cosas.

PRESENTACIÓN DE UNA CESTA DE LA COMPRA

(Una cesta de compra, de esas que existen en todas las casas, que puede ser presentada por un ama de casa de la comunidad. Bajo ella se esconde la tentación consumista de todo ser humano. Es una tentación de adormecimiento)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor y Dios nuestro, yo te traigo un instrumento de mi trabajo, aunque a la vez es signo del afán consumista que nos invade a todos y a todas los y las que formamos la sociedad actual. Haz, Señor, que no caigamos en la trampa consumista, porque, de lo contrario, en nada nos distinguiríamos de este mundo y sus valores. Danos luz para discernir, para permanecer despiertos y despiertas y en vela, porque Tú nos prometiste tu Espíritu para poder vivir según el estilo de Jesús.

PRESENTACIÓN DE UN DISCO

(Esta ofrenda bien la podría hacer una o un joven de la comunidad. Ellos son los consumidores más habituales de la música y los y las que han hecho de ella su compañía más frecuente)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor y Padre nuestro, yo te traigo hoy este pequeño disco. Sobre todo, los y las jóvenes hemos hecho de ellos y de la música nuestra compañía más habitual. Sin embargo, ellos ocultan nuestro miedo al silencio, a la soledad y a encontrarnos con nosotros mismos, con nosotras mismas, como si fuéramos el mayor y más espantoso fantasma del que hemos de huir. Al matar el silencio, nos es difícil encontrarnos contigo y poder saborear lo que es la oración. Al presentarte hoy este disco, me gustaría reivindicar el SILENCIO frente a los ruidos, la CAPACIDAD DE ESCUCHA a los y a las demás frente al aislacionismo que nos producen unos cascos, y la ORACIÓN frente al vacío existencial en el que vivimos.

PRESENTACIÓN DE UN PROGRAMA DE FIESTAS

(Esta ofrenda lo puede presentar una familia de la comunidad, y uno de sus miembros dice:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor y Dios nuestro, te presentamos el programa de fiestas del pueblo y de otras fiestas que tanto abundan en esta época del año. Te pedimos que no nos quedemos en el mero consumo, en el ruido y la charanga. Mas bien, que sean una oportunidad que sepamos aprovechar para vivir el encuentro familiar, la comunicación, profundizando también, en nuestras relaciones. Ayúdanos a vivirlas con este sabor gozoso y positivo.

Oración de los fieles – Domingo XVIII de Tiempo Ordinario

Hemos leído que tú nos das todo lo que necesitamos, sólo tu mano nos sacia y nos da hartura de balde. Sabemos que junto a ti no nos faltará nada, por eso repetimos:

R.- QUE NADA NOS APARTE DE TI.

1. – Te pedimos, Señor, por el Papa, los obispos y los sacerdotes que hacen posible tu presencia eucarística entre nosotros.

OREMOS

2. – Te pedimos, Señor, por los dirigentes de las naciones para que contando con la ayuda de lo alto conviertan su trabajo y esfuerzo en bienestar de todos sus súbditos.

OREMOS

3. – Por todos aquellos que tienen lo justo para sobrevivir, para que poniéndolo en tus manos vean saciadas sus necesidades sobradamente.

OREMOS

4. – Por aquellos cuya fe se desvanece para que con la escucha frecuente de la palabra de Dios su fe se alimente y crezca.

OREMOS

5. – Por todos los pueblos que pasan hambre, para que con los panes y peces que nosotros aportemos, puedan, con la ayuda de Cristo, salir adelante y prosperar.

OREMOS

6. – Por todos nosotros para que tengamos la misma seguridad que Pablo cuando nos dice que nada podrá apartarnos del amor de Cristo.

OREMOS

Señor, tu que atendiste la oración de tu Hijo y multiplicaste por su acción los panes y los peces, atiende también las súplicas que hoy te presentamos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amen.


Reunidos para compartir el misterio de nuestra redención, pidamos al Señor para que todo el mundo se llene de sus bendiciones y su vida.

R.- DANOS UN CORAZÓN COMPASIVO, SEÑOR.

1.- Por la Iglesia, el Papa y todos los responsables de la pastoral para que no escatimen esfuerzos a la hora de ofrecer sus servicios a los demás.

OREMOS.

2.- Por la paz de los pueblos, la paz de las familias, la paz de las personas, para que no olviden que esa paz no se consigue luchando sino amando.

OREMOS.

3.- Por los ancianos que se quedan solos durante el verano, para que encuentren sitio donde se les atienda y se les acompañe.

OREMOS.

4.- Por los que carecen de trabajo, casa, alimento, para que encuentren esa mano tendida que les ayude a suavizar su situación.

OREMOS.

5.- Para que todos los cristianos dondequiera que nos encontremos sepamos acoger a todos y afianzarnos en la fe y en la unidad.

OREMOS.

6.- Por todos los que nos hemos reunido para compartir la mesa del Señor, para que sepamos hacer buen uso de los bienes que Dios nos regala cada día y los repartamos con la mayor generosidad.

OREMOS.

Atiende Señor las súplicas de todos los que confiamos en tu infinita misericordia. No mires nuestros pecados sino la fe de tu Iglesia. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén

Comentario al evangelio – Martes XVII de Tiempo Ordinario

También hoy podemos hablar del tiempo y de la impaciencia. Hay veces en que esta nos lleva a reclamar resultados inmediatos (o casi) y deslumbrantes. Y cuando los procesos requieren tiempo nos puede invadir el cansancio y renunciamos. Visitando hace años en Murano, cerca de Venecia, un taller donde se soplaba el vidrio, pudimos ver el proceso de fabricación artesanal de una vasija. El guía dijo que se necesitaban doce años para alcanzar la maestría necesaria para dominar el oficio. Es de suponer que habrá grados en el adiestramiento en esta técnica, pero hace falta tiempo, mucho tiempo, mucho ensayo y error, hasta convertirse en un soplador cualificado.

Estamos de acuerdo con la sentencia que dice: «Atajar al principio el mal procura, / que si llega a echar raíz tarde se cura». La dilación en corregir defectos propios, que se vuelven hábitos inveterados, no es en absoluto aconsejable. Ya decía, a otro propósito, Lope de Vega: «Siempre mañana y nunca mañanamos». De ahí que en este terreno sean buenas las prisas, la presteza, pero también la paciencia, pues esas malas hierbas son tenaces y no se extirpan en menos que canta un gallo.

Los revolucionarios están reñidos con el tiempo, pero no porque dejen para el día siguiente los cambios que se pueden llevar a cabo hoy; es más bien porque quieren alcanzar hoy los logros que solo se pueden conseguir mañana y porque se les hacen insufribles los ritmos y modos del artesano del vidrio en su aprendizaje y en su práctica. Ávidos de instaurar la sociedad nueva, el orden nuevo, la ciudad nueva y de alumbrar el hombre nuevo, recurren a la violencia y el terror para eliminar cuanto perciben como rémora para el cumplimiento de su delirio. El resultado es la desolación general, que se lleva por delante trigo y cizaña. Dios tiene otros tiempos y otros métodos.

Una coletilla: la Iglesia no puede ser aquí y ahora una Iglesia de los puros, de los impecables (que corren el riesgo de volverse implacables). Es una Iglesia de pecadores en que cada uno está llamado a llevar la carga del otro.

Pablo Largo