Directorio para el Ministerio Pastoral de los Obispos «Apostolorum Successores»

Capítulo VI

ElMunus Sanctificandi”del Obispo Diocesano

“Ante todo recomiendo que se hagan plegarias, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos los hombres…Porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, hombre también… Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar elevando hacia el cielo unas manos piadosas, sin ira ni discusiones(1 Tm 2, 1.5.8).

I. El Obispo, Pontífice en la comunidad de culto

142. El ejercicio de la función santificante.

El Obispo debe considerar como oficio propio, ante todo, el de ser responsable del culto divino y, ordenadas a esta función santificante, ejercita las otras tareas de maestro y de pastor. En efecto, la función santificante, aunque estrechamente unida por su propia naturaleza a los ministerios de magisterio y de gobierno, se distingue en cuanto es específicamente ejercitada en la persona de Cristo, Sumo y Eterno Sacerdote, y constituye la cumbre y la fuente de la vida cristiana.(415)


415 Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Constitución dogmática Lumen Gentium, 21 y 26; Decreto Christus Dominus, 15; Constitución Sacrosanctum Concilium, 10 y 41; Decreto Presbyterorum Ordinis, 5; Juan Pablo II, Exhortación Apostólica postsinodal Pastores Gregis, 32.