Liturgia – La Transfiguración del Señor

JUEVES. TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR, fiesta

Misa de la fiesta (blanco).

Misal: Antífonas y oraciones propias. Gloria. Prefacio propio. No se puede decir la Plegaria Eucarístíca IV.

Leccionario: Vol. IV

  • Dan 7, 9-10. 13-14. Su vestido era blanco como nieve.
  • Sal 96. El Señor reina, Altísimo sobre toda la tierra.
  • Mt 17, 1-9. Su rostro resplandecía como el sol.

Antífona de entrada          Cf. Mt 17, 5
Se manifestó el Espíritu Santo en una nube luminosa y se oyó la voz del Padre que dijo: «Este es mi Hijo, el amado, en quien me complazco. Escuchadlo».

Monición de entrada y acto penitencial
Celebramos hoy la fiesta de la Transfiguración del Señor; aquel momento en el que, en la montaña, ante Pedro, Santiago y Juan, se mostró lleno de la gloria de Dios; manifestando así con toda grandeza que el camino de la pasión y la muerte que iba a emprender es el único camino capaz de dar vida.

Iniciemos pues, con alegría, esta celebración, invocando al Señor de la gloria, que nos salva de nuestra oscuridad y de nuestro pecado.

  • Tú, el Hijo amado del Padre, su predilecto. Señor, ten piedad.
  • Tú, el Hijo del Hombre, que has recibido poder, honor y reino. Cristo, ten piedad.
  • Tú, la luz que ilumina a todo hombre. Señor, ten piedad.

Se dice Gloria.

Oración colecta
OH, Dios,
que en la gloriosa Transfiguración de tu Unigénito
confirmaste los misterios de la fe
con el testimonio de los que lo precedieron
y prefiguraste maravillosamente
la perfecta adopción de los hijos,
concede a tus siervos que,
escuchando la voz de tu Hijo amado,
merezcamos ser sus coherederos.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles
Invoquemos ahora, hermanos, a Dios nuestro Padre, que al revelarnos la gloria de su Hijo amado nos muestra la esperanza a la que estamos llamados, y pidámosle que la manifieste a todos los hombres.

1.- Para que Dios conceda a las Iglesias de Oriente y Occidente encontrar su gozo en el hecho de que la gloria del Señor resplandezca sobre ellas. Roguemos al Señor.

2.- Para que surjan abundantes y santas vocaciones sacerdotales que nos enseñen a cumplir la voluntad de Dios y a amarnos unos a otros. Roguemos al Señor.

3.- Para que Dios conceda a nuestros gobernantes trabajar con honestidad por la instauración de la paz, la justicia y el bien común. Roguemos al Señor.

4.- Para que Dios fortalezca a los enfermos con la esperanza de que su condición humilde será transformada según el modelo de la condición gloriosa de Jesucristo. Roguemos al Señor.

5.- Para que los que estamos reunidos en esta Eucaristía, al contemplar a Jesucristo glorioso, nos llenemos de su claridad y la llevemos a nuestros hermanos. Roguemos al Señor.

Escucha nuestra oración, Dios todopoderoso y eterno, e ilumínanos con tu gracia para que vivamos siempre a la espera de la manifestación de Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
TE rogamos, Señor, que santifiques
la ofrenda que te presentamos
en la gloriosa Transfiguración de tu Unigénito
y que, con los resplandores de su luz,
nos limpies de las manchas de los pecados.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio
EL MISTERIO DE LA TRANSFIGURACIÓN

V/.   El Señor esté con vosotros. R/.

V/.   Levantemos el corazón. R/.

V/.   Demos gracias al Señor, nuestro Dios. R/.

EN verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno,
por Cristo, Señor nuestro.

El cual manifestó su gloria
delante de unos testigos predilectos,
y revistió con gran esplendor
la figura de su cuerpo semejante al nuestro,
para arrancar del corazón de los discípulos
el escándalo de la cruz
y manifestar que,
en el cuerpo de la Iglesia entera,
se cumplirá lo que, de modo maravilloso,
se realizó en su Cabeza.

Por eso,
con las virtudes del cielo
te aclamamos continuamente en la tierra
alabando tu gloria sin cesar:

Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del Universo.
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que vienen en nombre del Señor.
Hosanna en el cielo.

Antífona de comunión          Cf. 1 Jn 3, 2
Cuando Cristo se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es.

Oración después de la comunión
QUE el alimento celestial que hemos recibido, Señor,
nos transforme en imagen de tu Hijo,
cuya claridad has querido manifestarnos
en su gloriosa Transfiguración.
Por Jesucristo, nuestro Señor.