La misa del domingo: misa con niños

DOMINGO XXVI DE TIEMPO ORDINARIO

SALUDO

Dios Padre, que en Jesucristo, el Señor, y con la fuerza del Espíritu nos llama a trabajar buscando el bien de todos, esté con nosotros.

ENTRADA                                                                                                                               

Una y otra vez deseamos acoger y hacer nuestra la Palabra, porque siempre fallamos y tenemos que reiniciar de nuevo la tarea. Hoy tendría­mos que esforzamos en descubrir qué nos dice Dios cuando nos llama a «practicad el derecho y ¡ajusticia», a «vivir unidos en el mismo sentir, con humildad y buscando el bien», a «tener los sentimientos de una vida en Cristo Jesús». Seguro que si hacemos nuestro el mensaje encontraremos consecuencias que nos abrirán a los hermanos y al compromiso cristiano en medio de la sociedad. Será un trabajo más costoso pero, sobre todo, más humano y más cristiano, más enriquecedor.

Que la Eucaristía nos ayude a llenar nuestras prácticas de vida y de esperanza.

ACTO PENITENCIAL                                                                                                               

 Los pequeños intereses nos aíslan y separa, rompiendo la necesaria unidad. Pedimos perdón al Señor:

– Tú, que nos llamas a vivir en constante conversión para acoger tu amor. SEÑOR, TEN PIEDAD.

– Tú, que nos llamas a la unidad, a tener un mismo sentir y actuar. CRISTO, TEN PIEDAD.

-Tú, que nos llamas en cada momento para dar testimonio de la Ver­dad. SEÑOR, TEN PIEDAD,

Danos, Señor, el perdón y la gracia que de Ti proceden. Por Jesucristo nuestro Señor.

ORACIÓN COLECTA                                                                                                         

Dios Padre nuestro, que nos reúnes en una misma fe, y quieres que seamos expresión de tu Amor a todas las personas; haz que cuan­tos formamos la Iglesia hagamos nuestra la tarea de ser en el mundo signos creíbles de la verdad y del bien. Por nuestro Señor Jesucristo.

LECTURA PROFÉTICA                                                                                                             

En la situación de destierro que sufre Israel, algunos se preguntan sobre el modo de proceder de Dios, considerando que si es un Dios justo no tendrían por que vivir de ese modo. La pregunta es antigua y actual: cuando las cosas van mal todos tendemos a responsabilizar y hasta a pedir explicaciones a Dios. 

LECTURA APOSTÓLICA                                                                                                

Pablo expresa a los Filipenses que su mayor alegría y gozo sería que ellos vivieran unidos, concordes con un mismo pensar y actuar, buscando el bien con humildad y entrega. Y este modo de actuar encuentra su moti­vación más profunda en Jesús, que nos enseña cómo tenemos que vivir. 

LECTURA EVANGÉLICA  

En el Evangelio de hoy escuchamos a Jesús que dirige una fuerte crí­tica a los grupos más «selectos» de la religión judía que, sintiéndose más buenos y cumplidores que los demás caen en el desprecio de éstos. Has­ta la prostitutas y los publicanos- les dice Jesús- van por delante en el camino del Reino.

ORACIÓN DE LOS FIELES  

Como hijos e hijas de Dios, presentémosle al Padre nuestras plegarias por la Iglesia y por el mundo entero. Oremos diciendo: PADRE, ESCÚCHANOS.

  1. Por todos los cristianos. Que tengamos siempre los mismos sentimientos de Jesucristo: fortaleza de ánimo, amor que consuela, compasión, comunión, humildad. OREMOS:
  2. Por nuestra parroquia y por todos los que colaboramos en ella en los distintos grupos y actividades: liturgia, catequesis, servicio a los necesitados, voluntariados diversos… OREMOS:
  3. Por los cristianos que viven en países en los que son perseguidos y que no pueden practicar libremente su fe. OREMOS:
  4. Por los refugiados y los inmigrantes que buscan una vida mejor huyendo de sus países hacia las naciones ricas y a menudo les cuesta encontrar acogida entre nosotros. OREMOS:
  5. Por los que sufren las consecuencias de la crisis económica que nos ha traído la pandemia: parados, trabajadores en precario, jóvenes sin empleo, pequeños empresarios o autónomos con dificultades. OREMOS
  6. Por nosotros, y por nuestras familias, y por nuestros difuntos. OREMOS:

Escucha, Padre, nuestra oración, y guía a nuestro mundo por los caminos de la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS                                                                                       

Del trabajo de cada día y de tu amor sin límites, Señor, llegan a nuestras manos estos dones de pan y de vino; al traerlos al altar te pedimos que los santifiques con la fuerza de tu Espíritu y que así sean para nosotros alimento de salvación. Por Jesucristo.

PREFACIO     Dominical N 4                                                                                                                             

En verdad es justo y necesario reconocerte siempre, Señor, como el origen de todo lo creado, que nos ayuda a crecer como personas. Tú, Señor, nos haces hijos y nos llamas a una tarea que nos sobrepasa, pero siempre nos das tu ayuda para hacer posible la entrega y el testimonio. Estamos llamados por Ti a vivir en justicia, y tenemos que trabajar para hacerla realidad en el mundo; estamos llamados a transformar la vida, pero aún nos cuesta salir de la comodidad.

Pese a nuestra limitación, Señor, Tú sigues apostando por cada perso­na, por cada uno de nosotros. Esto nos llena de esperanza y de ilusión. Permite, pues, que unamos nuestra vida a la de tantas personas buenas que hay en el mundo, para glorificarte diciendo: Santo, Santo, Santo…

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN                                                                          

Te damos gracias, Señor, y te reconocemos presente en la Euca­ristía y en las personas; te rogamos que nos ayudes a tener actitudes de entrega y de servicio, y que en la Iglesia seamos miembros activos y responsables. Por Jesucristo.