Para la catequesis – Domingo XXVII de Tiempo Ordinario

XXVII Domingo de Tiempo Ordinario
4 de octubre 2020

En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo esta parábola: “Había una vez un propietario que plantó una viña, lo rodeó con una cerca, abrió un lagar en él, construyó una torre para el vigilante y luego lo alquiló a unos trabajadores y se fue de viaje. Llegado el tiempo de la cosecha, envió a sus criados para pedir su parte de los frutos a los trabajadores; pero éstos se apoderaron de los criados, golpearon a uno, mataron a otro y a otro más lo apedrearon. Envió de nuevo a otros criados, en mayor número que los primeros, y los trataron del mismo modo. Por último, les mandó a su propio hijo, pensando: ‘A mi hijo lo respetarán’. Pero cuando los trabajadores lo vieron, se dijeron unos a otros: ‘Éste es el heredero. Vamos a matarlo y nos quedaremos con su herencia’. Le echaron mano, lo sacaron de la viña y lo mataron. Ahora, díganme: cuando vuelva el dueño del viñedo, ¿qué hará con esos viñadores?’’ Ellos le respondieron: “Dará muerte terrible a esos crueles y alquilará la viña a otros trabajadores, que le entreguen los frutos a su tiempo”. Entonces Jesús les dijo: “¿No han leído nunca en la Escritura?: La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular. Esto es obra del Señor y es un prodigio admirable. Por esta razón les digo que les será quitado a ustedes el Reino de Dios y se le dará a un pueblo que produzca sus frutos’’.

Reflexión

Jesús dirige una parábola (un cuento con una enseñanza) a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo de Dios. Ellos guiaban al pueblo con leyes pero no tenían a Dios en sus corazones. ¿Quién representa el propietario? A Dios. ¿Quienes representan los trabajadores? Estos mismos sumos sacerdotes y ancianos del pueblo. ¿Qué representa la viña? El pueblo de Dios. ¿Qué hicieron los trabajadores cuando el propietario mandó a sus servidores para colectar su parte de los frutos de la viña? Dos veces los maltrataron hasta matarlos para ellos quedarse con la viña. ¿Quienes representan los servidores? Los profetas de Dios. Finalmente el propietario mandó a su hijo y también lo mataron, ¿Quien es el hijo? Es Jesús. ¿Qué le estaba diciendo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos? Que ellos no estaban guiando bien al pueblo de Dios; no le habían hecho caso a los profetas, ni le hicieron caso a Jesús y por eso Dios les iba a quitar la autoridad sobre su pueblo y se lo iba a dar a otros que produzcan frutos para el Reino de Dios. ¿Quién es la piedra que desecharon los constructores? Jesús. La piedra angular es la que lleva el peso de un edificio. Jesus es el centro y la fuerza del pueblo de Dios porque es Dios mismo. ¿Cómo podemos reconocer a Jesús en nuestra vida? Arcercándonos a Jesús orando, participando en los Sacramentos, leyendo la biblia, obedeciendo los mandamientos, rezando el Rosario, sirviendo al prójimo, nuestro corazón se purifica y reconoce a Jesús en las personas, en la naturaleza, en eventos de la vida.

Actividad

En la siguiente página, colorear la parábola. En la otra página, hablar y colorear de donde podemos ver a Jesús. Cortar las gafas y pegar en papel de cartulina cortado como anteojos. Colorear y pegar a la cartulina. Pegar los brazos a las gafas.

 

Oración

Jesús, ayúdame a siempre verte en el amor de las personas que me rodean, en la belleza de la naturaleza que creaste, y en los eventos de mi vida. Quiero verte siempre. Amen.