Santoral 24 de noviembre

SANTA SOR ÁNGELA DE LA CRUZ, virgen († 1932)

El 30 de enero de 1846, en Sevilla, nacía la futura Beata y más tarde Santa que hoy celebramos. Sus padres, Francisco Guerrero y Josefa González. Eran pobres pero honrados. Tuvieron catorce hijos, pero solo seis llegaron a mayores de edad. Sus padres eran, hasta la exclaustración de los religiosos en 1836, los cocineros del Convento de los Padres Teatinos de Sevilla. Su padre murió pronto. Sin embargo la madre llegara a ver la obra de su hija, y las Hermanitas de la Cruz la llamaran con el dulce nombre de “la abuelita” y quedaran admiradas de las muchas virtudes que florecían en el jardín de su alma. Ella supo trasplantarlas al jardín del alma de su hija Ángela.

Un día, siendo aún muy pequeña, desapareció y todos la buscaron. Todos menos su madre que enseguida adivinó dónde estaba: en la iglesia. Fueron y allí estaba rezando y recorriendo los altares. Ya mayor dirá: “Yo, todo el tiempo que podía, lo pasaba en la iglesia, echándome bendiciones de altar como hacen las chiquillas”.

Los apuros económicos de la casa impedirán que Angelita dedique muchos años a su formación intelectual. Apenas sabrá leer y escribir con bastantes faltas de ortografía, pero esto bastará para su misión de Madre Fundadora. 

Ya de joven, nadie osaba hablar mal o pronunciar blasfemias en su presencia. Si hablaban algo menos puro, al verla llegar, decían, cambiando de conversación: “Callad, que viene Angelita”.

Trabajo durante algún tiempo como zapatera y llego a hacerlo muy bien. Era la mejor compañera. La dueña, Dña. Antonia, estaba encantada de ella y exhortaba a las demás a que la imitaran. Hacia rezar el rosario y rendían mas que antes. En casa también seguía siendo muy mortificada y ejemplar.

El Padre Torres Padilla era muy amigo de la familia donde trabajaba como zapatera. Le habrían hablado de la maravilla de aquella joven. Un día le dice: “Angelita-¿a que enemigo hay que temerle mas?”—”Al demonio”, se apresuro a contestar Angelita.—”No, hija, no—replico Padre Torres—el peor enemigo es el mundo”. Padre Torres, viendo el alma tan pura de Angelita y que aquel tesoro no era para el mundo, le dijo: “¿Has pensado alguna vez en consagrarte a Dios en la vida religiosa? Yo creo que tu y yo daremos juntos un paseíto por el cielo”.

Fue a la Madre Priora de las Carmelitas Descalzas de Sevilla, pero la vieron un tanto débil y no la admitieron por temor a que no pudiera observar la Regla. Después ingreso en las Hermanas de la Caridad… Llego a vestir el habito, pero hubo de salir del convento por enferma. El Señor le tenía reservada otra misión. Viendo que no podía ser monja en el convento, se dijo a si misma: “Seré monja en el mundo” e hizo los Votos religiosos.

El Señor la hizo ver muchas calamidades, muchos pobres, y para remediarlo le inspiro fundar las Hermanas de la Cruz, llevando una vida pobre como ellos. El 12 de agosto de 1875 es el día señalado para dar comienzo a su gran Obra. La siguen bastantes jóvenes y mayores que quieren imitar a Sor Ángela y seguir su mismo genero de vida. Empiezan a llamar la atención en Sevilla, en Madrid, en todas partes donde se abren camino: Son humildes, visten muy pobremente, se preocupan del desecho de la humanidad. Todos caben en sus casas. La austeridad será nota distintiva de sus casa y de sus personas. A los pobres no les faltara nada, a ellas, si. Roma aprueba su Obra. Es lo que ella esperaba. Es su mayor gozo. Ya puede morir en paz. Muere como ha vivido, como una santa. Toda Sevilla llora su partida a la eternidad. Era el 2 de marzo de 1932. Juan Pablo II la beatificó en Sevilla el año 1982.

 

Otros Santos de hoy: Crisógono, Flora, María, Alejandro, Román, Felicisimo.

Justo y Rafael Mª López-Melús