Conviérteme, Señor

Conviérteme, Señor,
porque me cuesta escucharte en el dolor,
en la marginación, en la violencia,
en la migración forzada
que sufren tantos hermanos y hermanas.

Conviérteme, Señor,
porque estoy contagiado de indiferencia,
porque soy inmune al escándalo del favoritismo,
porque siento adormecida la lucha por la dignidad,
porque me percibo inactivo y resignado.

Conviérteme, Señor,
porque pongo mil excusas
para evitar seguir tu ejemplo,
especialmente cuando se trata de amar
y acoger a los más desfavorecidos.

Conviérteme, Señor,
porque conozco tu vida y tus enseñanzas,
pero me falta fuego en el corazón
para corresponder con caridad misericordiosa
en favor de los hermanos necesitados.

Conviérteme, Señor.
dame un corazón nuevo para amarte;
da a nuestra Iglesia valentía
para organizarse a favor de la justicia social.
Abre nuestras manos para que sean prolongación de las tuyas
y tu bendición descienda sobre toda la humanidad.

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