Para la catequesis – Domingo III de Adviento

III Domingo de Adviento
13 de diciembre 2020

Isaías 61, 1-2. 10-11; Lucas 1, 46-48. 49-50. 53-54; 1 Tesalonicenses 5, 16-24; Juan 1, 6-8. 19-28

Juan, testigo de la luz.

Hubo un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan. Éste vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él. Él no era la luz, sino testigo de la luz. Éste es el testimonio que dio Juan el Bautista, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén a unos sacerdotes y levitas para preguntarle: “¿Quién eres tú?” Él reconoció y no negó quién era. Él afirmó: “Yo no soy el Mesías”. De nuevo le preguntaron: “¿Quién eres, pues? ¿Eres Elías?” Él les respondió: “No lo soy”. “¿Eres el profeta?” Respondió: “No”. Le dijeron: “Entonces dinos quién eres, para poder llevar una respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti mismo?” Juan les contestó: “Yo soy la voz que grita en el desierto: ‘Enderecen el camino del Señor’, como anunció el profeta Isaías”. Los enviados, que pertenecían a la secta de los fariseos, le preguntaron: “Entonces ¿por qué bautizas, si no eres el Mesías, ni Elías, ni el profeta?” Juan les respondió: “Yo bautizo con agua, pero en medio de ustedes hay uno, al que ustedes no conocen, alguien que viene detrás de mí, a quien yo no soy digno de desatarle las correas de sus sandalias”.

Esto sucedió en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde Juan bautizaba.

Reflexión
¿Qué es un testigo? Una persona que ha presenciado un hecho determinado o sabe alguna cosa y lo declara. El evangelio dice que Juan vino como testigo de la luz. ¿Quién es la luz? Jesús. ¿Cómo es Juan testigo de Jesús con su vida? Él vivía en el desierto, dedicado a Dios, orando y haciendo sacrificio. ¿Cómo es Juan testigo de la luz con sus palabras? Juan pedía arrepentimiento y bautizo al pueblo en preparación para la venida del Salvador. También contestaba las preguntas de los sacerdotes y levitas aclarando que él no era el Salvador pero que el Salvador ya estaba presente en el mundo. ¿Por qué eran muy importante sus palabras: “Yo soy la voz que grita en el desierto: ‘Enderecen el camino del Señor’ como anunció el profeta Isaías”? Los judíos estaban esperando la venida del Salvador que los profetas de las escrituras anunciaban. Uno de los más importantes profetas que predecía el Mesías era Isaías. Con estas palabras, los sacerdotes y levitas sabían que Juan anunciaba la venida del Salvador. Sus palabras eran creíbles por la manera que vivía su vida, totalmente dedicado a Dios. ¿Cómo podemos nosotros ser testigos creíbles de la Luz con nuestras vidas? (Orando, amando, haciendo obras de misericordia, perdonando, diciendo la verdad, participando en los sacramentos) ¿Con nuestras palabras? (Hablar con gentileza y bondad, hablar del amor de Dios, invitar amistades a misa y a los grupos de oración.)

Actividad

En la siguiente página, colorear las hojas del cactus de verde. Cada vez que ayudamos a alguien a ver el amor de Dios, colorear una flor de morado, el color de adviento. En la otra página, completar el crucigrama de Adviento.

 

Oración

Señor, dame un corazón humilde para siempre buscarte, siembre amarte, siempre pedirte perdón. Ayúdame a ser testigo de Tu luz con mi vida y con mis palabras para ayudar a construir Tu Reino. Amen