Aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra

Santa Madre de Dios mi plegaria se dirige a Ti,
la esclava, la humilde,
la disponible al proyecto de Dios,
la llena de gracia, de amor a Dios
y a las personas,
la Madre del hijo de Dios.

Gracias María.
Tú fuiste la puerta
por la que Dios se hizo presente
entre nosotros.
Dios quiera que como Tú, María
nosotros seamos puerta
por la que pase Dios a nuestros mundos.

Gracias María por tu disponibilidad, por tu Sí.
Ayúdanos a decir, como Tú, Sí
a lo que Dios disponga de nosotros.

Tú, María, Madre de Dios,
escuchaste aquellas palabras del Ángel
que te ruborizaron:

«Alégrate, llena de gracia, el Señor
está contigo, bendita Tú entre las mujeres…

Que, como en tu caso María,
nazca en cada uno de nosotros
y en nuestro mundo
tu Hijo Jesús, su estilo de vida,
su amor a Dios y a las personas,
sus actitudes…
por obra del Espíritu Santo.

Intercede María ante Dios Padre,
en vísperas de la Navidad,
dibujada con colores de paz
para que de verdad la paz no solo sea
una palabra bonita sino también una realidad.
Paz te pedimos para las familias y los amigos,
paz para los vecinos y para las que sufren,
paz entre todos los países del mundo.

Como los Papas nos recuerdan con frecuencia
no hay mejor camino para la paz que la justicia.

¡María! ayúdanos a trabajar por la justicia
para que en el mundo haya PAZ verdadera.

Eduardo García

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