Comentario Bautismo del Señor

Oración preparatoria

He aquí a Dios, mi Salvador: estoy seguro y sin miedo, pues YHWH es mi fuerza y mi canción, él es mi salvación. Sacaréis agua con gozo de los hontanares de salvación. y diréis aquel día: «Dad gracias a YHWH, aclamad su nombre, divulgad entre los pueblos sus hazañas, pregonad que es sublime su nombre. Cantad a YHWH, porque ha hecho algo sublime, que es digno de saberse en toda la tierra. Dad gritos de gozo y de júbilo, moradores de Sión, ¡qué grande es en medio de ti el Santo de Israel! (Is 12-2-6)

Mc 1, 7-11

«7Y [Juan] proclamaba diciendo: “Viene detrás de mí el que es más fuerte que yo, de quien no soy digno de agacharme para desatarle la correa de sus sandalias”. 8Yo os bauticé con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo.

9Y sucedió por aquellos días que vino Jesús desde Nazaret de Galilea y fue bautizado por Juan en el Jordán.

10Y enseguida, subiendo del agua, vio rasgados los cielos y al Espíritu, como una paloma, que bajaba hacia él.

11Y surgió una voz desde los cielos: “Tú eres mi Hijo amado, en quien me complazco”».

PALABRA DE DIOS

 

CONTEXTO

El evangelio de Marcos comienza con el título (Mc 1,1) y un tríptico inicial, com- puesto por el anuncio de Juan Precursor (1,2-8), el bautismo de Jesús (1,9-11) y las tentaciones en el desierto (1,12-13). A partir de ese momento Jesús, declarado “hijo amado” por Dios, asistido por el Espíritu y vencedor de Satanás, comienza su misión de hacer presente la soberanía de Dios en el atormentado Israel del s. I (1,14-15). En efecto, el tiempo ha sido cumplido y comienza el momento decisivo de la Historia.

TEXTO

Nuestro evangelio recoge la parte final del primer relato del tríptico inicial (vv. 7- 8) y el segundo relato, el central, de dicho tríptico, correspondiente al bautismo de Jesús (vv. 9-11). Esta parte está estructurada en tres momentos ascendentes: a) el bautismo de Jesús (v. 9); b) la venida del Espíritu a Jesús (v. 10); c) la declaración de Dios sobre Jesús (v. 11). No hay, propiamente, un “tema” dominante, sino que se suceden pequeños episodios que llegan a un clímax narrativo: la divina declaración solemne de la identidad de Jesús: es el Hijo amado.

ELEMENTOS A DESTACAR

• Es un texto de contraste de tiempos: del “os bauticé con agua” al “os bautizará con Espíritu Santo; la primera parte tiene correspondencia con el “fue bautizado (con agua)”, pero la segunda no: el texto queda abierto y eso produce expectativas. Un anuncio queda pendiente.

¿Cuáles son nuestras expectativas respecto a Jesús? ¿Qué esperamos?

• También es un texto de contraste de movimientos: Jesús “sube” del agua y el Espíritu “baja” de los cielos. Salen al encuentro mutuo. El juego verbal es sugerente: ¿de qué “aguas” tenemos que “subir” para salir al encuentro del Espíritu?

• Jesús ve que los cielos “se rasgan”. El verbo se utiliza también en el momento de la muerte de Jesús, cuando el velo del Templo “se rasgó” en dos. Los dos espacios “divinos” (cielos y Templo) se rasgan, de modo que Dios no queda “encerrado” en lugares determinados, sino accesible: cielos y tierra están en comunicación y ya no hay lugares sagrados frente a lugares profanos. ¿Sabemos apreciar esta comunicación divina? ¿Hacemos “sagrados” todos los lugares?

• Jesús recibe dos títulos: de parte humana (Juan), “el que es más fuerte”; de parte divina (la voz celestial), “mi Hijo amado”. A Jesús se nos ofrece como alguien capaz de fortalecernos, en su fuerza encontramos la nuestra. Y, también, Jesús Hijo nos revela la característica más genuina de Dios, “Padre-Madre”, y el camino de acceso a Él. ¿Podemos sentirnos, entonces, como “dejados de la mano de Dios”? ¿Nuestra fe expresa la confianza radical de sentirnos acompañados y fortalecidos por semejante Dios?

Paso 1 Lectio: ¿Qué dice el texto? Atiende todos los detalles posibles. Imagina la escena. Destaca todos los elementos que llaman la atención o te son muy significativos. Disfruta de la lectura atenta. Toma nota de todo lo que adviertas.

Paso 2 Meditatio: ¿Qué me dice Dios a través del texto? Atiende a tu interior. A las mociones (movimientos) y emociones que sientes. ¿Algún aspecto te parece dirigido por Dios a tu persona, a tu situación, a alguna de tus dimensiones?

Paso 3 Oratio: ¿Qué le dices a Dios gracias a este texto? ¿Qué te mueve a decirle? ¿Peticiones, alabanza, acción de gracias, perdón, ayuda, entusiasmo, compromiso? Habla con Dios…

Paso 4 Actio: ¿A qué te compromete el texto? ¿Qué ha movido la oración en tu interior? ¿Qué enseñanza encuentras? ¿Cómo hacer efectiva esa enseñanza?