Vísperas – Martes I de Tiempo Ordinario

VÍSPERAS

MARTES I TIEMPO ORDINARIO

INVOCACIÓN INICIAL

V/. Dios mío, ven en mi auxilio
R/. Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. 
Como era en el principio, ahora y siempre, 
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

HIMNO

Libra mis ojos de la muerte;
dales la luz que es su destino.
Yo, como el ciego del camino,
pido un milagro para verte.

Haz de esta piedra de mis manos
una herramienta constructiva;
cura su fiebre posesiva
y ábrela al bien de mis hermanos.

Que yo comprenda, Señor mío,
al que se queja y retrocede;
que el corazón no se me quede
desentendidamente frío.

Guarda mi fe del enemigo
(¡tantos me dicen que estás muerto!…).
Tú que conoces el desierto,
dame tu mano y ven conmigo. Amén.

SALMO 19: ORACIÓN POR LA VICTORIA DEL REY

Ant. El Señor da la victoria a su Ungido

Que te escuche el Señor el día del peligro,
que te sostenga el nombre del Dios de Jacob;
que te envíe auxilio desde el santuario,
que te apoye desde el monte Sión.

Que se acuerde de todas tus ofrendas,
que le agraden tus sacrificios;
que cumpla el deseo de tu corazón,
que dé éxito a todos tus planes.

Que podamos celebrar tu victoria
y en el nombre de nuestro Dios alzar estandartes;
que el Señor te conceda todo lo que pides.

Ahora reconozco que el Señor
da la victoria a su Ungido,
que lo ha escuchado desde su santo cielo,
con los prodigios de su mano victoriosa.

Unos confían en sus carros,
otros en su caballería;
nosotros invocamos el nombre
del Señor, Dios nuestro.

Ellos cayeron derribados,
nosotros nos mantenemos en pie.

Señor, da la victoria al rey
y escúchanos cuando te invocamos.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. El Señor da la victoria a su Ungido.

SALMO 20: ACCIÓN DE GRACIAS POR LA VICTORIA DEL REY

Ant. Al son de instrumentos cantaremos tu poder.

Señor, el rey se alegra por tu fuerza,
¡y cuanto goza con tu victoria!
Le has concedido el deseo de su corazón,
no le has negado lo que pedían sus labios.

Te adelantaste a bendecirlo con el éxito,
y has puesto en su cabeza una corona de oro fino.
Te pidió vida, y se la has concedido,
años que se prolongan sin término.

Tu victoria ha engrandecido su fama,
lo has vestido de honor y majestad.
Le concedes bendiciones incesantes,
lo colmas de gozo en tu presencia;
porque el rey confía en el Señor,
y con la gracia del Altísimo no fracasará.

Levántate, Señor, con tu fuerza,
y al son de instrumentos cantaremos tu poder.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. Al son de instrumentos cantaremos tu poder.

CÁNTICO del APOCALIPSIS: HIMNO DE LOS REDIMIDOS

Ant. Has hecho de nosotros, Señor, un reino de sacerdotes para nuestro Dios.

Eres digno, Señor, Dios nuestro,
de recibir la gloria, el honor y el poder,
porque tú has creado el universo;
porque por tu voluntad lo que no existía fue creado.

Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos,
porque fuiste degollado
y con tu sangre compraste para Dios
hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación;
y has hecho de ellos para nuestro Dios
un reino de sacerdotes,
y reinan sobre la tierra.

Digno es el Cordero degollado
de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría,
la fuerza, el honor, la gloria, y la alabanza.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. Has hecho de nosotros, Señor, un reino de sacerdotes para nuestro Dios.

LECTURA: 1Jn 3, 1a.2

Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos! Queridos, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es.

RESPONSORIO BREVE

R/ Tu palabra, Señor, es eterna, más estable que el cielo.
V/ Tu palabra, Señor, es eterna, más estable que el cielo.

R/ Tu fidelidad de generación en generación.
V/ Más estable que el cielo.

R/ Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
V/ Tu palabra, Señor, es eterna, más estable que el cielo.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador.

Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador.

PRECES

Alabemos a Cristo, que mora en medio de nosotros, el pueblo adquirido por él y supliquémosle, diciendo:

Por el honor de tu nombre, escúchanos, Señor.

Dueño y Señor de los pueblos, acude en ayuda de todas las naciones y de los que las gobiernan:
— que todos los hombres sean fieles a tu voluntad y trabajen por el bien y la paz.

Tú que hiciste cautiva nuestra cautividad,
— devuelve la libertad de los hijos de Dios a todos aquellos hermanos nuestros que sufren esclavitud en el cuerpo o en el espíritu.

Concede, Señor, a los jóvenes la realización de sus esperanzas
— y que sepan responder a tus llamadas en el transcurso de su vida.

Que los niños imiten tu ejemplo
— y crezcan siempre en sabiduría y en gracia.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Acoge a los difuntos en tu reino,
— donde también nosotros esperamos reinar un día contigo.

Con el gozo de sabernos hijos de Dios, acudamos a nuestro Padre:
Padre nuestro…

ORACION

Te damos gracias, Señor, Dios todopoderoso, porque has permitido que llegáramos a esta noche; te pedimos quieras aceptar con agrado el alzar de nuestras manos como ofrenda de la tarde. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén.

CONCLUSIÓN

V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.

Lectio Divina – Martes I de Tiempo Ordinario

1.- Introducción.

Señor, quiero acercarme a la oración para que arranques de mi corazón todo espíritu malo, todo aquello que me esclaviza y no me deja disfrutar de la auténtica libertad. Dame el espíritu de amor, de servicio, de entrega, de alegría profunda. Dame, Señor, tu Santo Espíritu.

2.- Lectura sosegada del evangelio. Marcos 1, 21b-28

Llegan a Cafarnaúm. Al llegar el sábado entró en la sinagoga y se puso a enseñar. Y quedaban asombrados de su doctrina, porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas. Había precisamente en su sinagoga un hombre poseído por un espíritu inmundo, que se puso a gritar: «¿Qué tenemos nosotros contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres tú: el Santo de Dios». Jesús, entonces, le conminó diciendo: «Cállate y sal de él». Y agitándole violentamente el espíritu inmundo, dio un fuerte grito y salió de él. Todos quedaron pasmados de tal manera que se preguntaban unos a otros: «¿Qué es esto? ¡Una doctrina nueva, expuesta con autoridad! Manda hasta a los espíritus inmundos y le obedecen». Bien pronto su fama se extendió por todas partes, en toda la región de Galilea

.
3.- Qué dice el texto

Meditación-Reflexión.

Hay cosas que nos llama la atención en este evangelio de hoy. En primer lugar, Jesús no va a la sinagoga sólo a rezar, sino a interesarse por las personas que sufren, en concreto por ese hombre que tenía un espíritu inmundo que lo martirizaba. No puede uno rezar a Dios-Padre de todos, sin interesarse por los hermanos. Llama también la atención el asombro que produce su doctrina. Jesús hablaba con autoridad y no como los escribas y fariseos. Éstos hablaban de las interpretaciones de las leyes que Dios les había dado. Y, como diría Jesús, “eran cargas pesadas que las ponían sobre los hombros de la gente”. (Mt. 23,4). Jesús hablaba “con autoridad”. Y autoridad viene de “autor”. Jesús no enseñaba normas y leyes aprendidas en las escuelas de los fariseos. Tenía una capacidad de crear, de sugerir, de cautivar. La gente, cansada ya de los viejos maestros de Israel, descubría en Jesús constantes impactos de novedad. Con Jesús no cabe lo viejo, lo cansado, lo aburrido.  Estando con Jesús no es posible envejecer.

Palabra del Papa 

“La gente estaba impresionada por la enseñanza de Jesús, porque su palabra tenía autoridad. Jesús no era un predicador común porque su autoridad le venía de la unción especial del Espíritu Santo. Jesús es el Hijo de Dios ungido y enviado para traer la salvación, traer la libertad. Y algunos se escandalizaban de este estilo de Jesús, de su identidad y libertad.

Y nosotros, ¿podemos preguntarnos cuál es nuestra identidad de cristianos? Y Pablo lo dice bien. ‘De estas cosas nosotros hablamos no con palabras sugeridas por la sabiduría humana’. La predicación de Pablo no es porque ha hecho un curso en la Lateranense, en la Gregoriana… ¡No, no, no! ¡Sabiduría humana, no! Sino enseñadas por el Espíritu: Pablo predicaba con la unción del Espíritu, expresando cosas espirituales del Espíritu en términos espirituales. Pero, el hombre abandonado a sus fuerzas no comprende las cosas del Espíritu de Dios: el hombre solo no puede entender esto. (Cf. S.S. Francisco, 2 de septiembre de 2014, homilía en Santa Marta).

4. Qué me dice hoy a mí este texto. Guardo silencio.

5. Propósito. Hacer todo en este día como si fuera la primera vez que lo hago. Quiero evitar la rutina.

 
6. Dios me ha hablado hoy por medio de su Palabra. Y yo ahora le respondo con mi oración.

Gracias, Señor, por enseñarme que lo fundamental en mi vida es la caridad. Un mandamiento de hace más de dos mil años y lo tenemos todavía sin estrenar. Haz, Señor, que yo estrene los ojos del amor, que caigan de mis ojos las escamas, como sucedió a Pablo, y comience a ver a las personas como Tú las ves.

ORACIÓN EN TIEMPO DE LA PANDEMIA

Señor Resucitado: Mora en cada uno de nuestros corazones, en cada enfermo del hospital, en todo el personal médico, en los sacerdotes, religiosos y religiosas dedicados a la pastoral de la salud, en los gobernantes de las naciones y líderes cívicos, en la familia que está en casa, en nuestros abuelos, en la gente encarcelada, afligida, oprimida y maltratada, en personas que hoy no tienen un pan para comer, en aquellos que han perdido un ser querido a causa del coronavirus u otra enfermedad. Que Cristo Resucitado nos traiga esperanza, nos fortalezca la fe, nos llene de amor y unidad, y nos conceda su paz. Amén

Lectura continuada del Evangelio de Mateo

Mateo 2, 1-12

21Habiendo sido engendrado Jesús en Belén de Judá, en tiempo del rey Herodes, he aquí que unos magos de orientellegaron a Jerusalén 2diciendo: “¿Dónde está el nacido rey de los judíos? Porque hemos visto salir su estrella en oriente y hemos venido a adorarle”.

3Pero oyendo esto, el rey Herodes se sobresaltó, y toda Jerusalén con él. 4Y, convocando a todos los sumos sacerdotes y escribas del pueblo, se informó por ellos del lugar donde iba a ser engendrado el Mesías.

5Ellos le dijeron: “En Belén de Judá; porque así está escrito por los profetas: 6‘Y tú, Belén, tierra de Judá, en modo alguno eres el menor entre los principales clanes de Judá, porque de ti saldrá un jefe que pastoreará a mi pueblo, Israel’”.

7Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, se informó cuidadosamente por ellos sobre el tiempo de aparición de la estrella, 8y, enviándolos a Belén, dijo: “Yendo, averiguad exactamente qué hay de ese niño. Si lo encontráis, notificádmelo para que yo también vaya a adorarle”.
9Ellos, habiendo oído al rey, fueron.

Y he aquí que la estrella que habían visto en oriente iba delante de ellos, hasta que, llegando, se detuvo encima de donde estaba el niño. 10Viendo la estrella se alegraron mucho con alegría grande.
11Y, yendo a la casa, vieron al niño con María, su madre. Y, postrándose, le adoraron y, abriendo sus cofres, le ofrecieron dones: oro, incienso y mirra.

12Y, habiendo sido avisados en sueños de que no volvieran a Herodes, se marcharon a su tierra por otro camino.

La sección aparece unida a la siguiente (2,13-23) por numerosos términos comunes, de modo que sin 2,1-12, el pasaje 2,13-23 no sería comprensible. El nexo con 1,18-25 no es tan estrecho, aunque las dos secciones se unen por el tema del sueño. El versículo 2,1 es de transición, está destinado a salvar una laguna en la narración: el inexistente relato del nacimiento.

Después de la pregunta introductoria de los magos (v. 2a), el relato se divide en dos partes: el encuentro con el «falso» rey de los judíos, Herodes (vv. 3-9a), y el encuentro con el «verdadero» rey en Belén (vv. 9b-12). Ambas partes son de estructura similar y se corresponden antitéticamente: la mención de la estrella en el v. 2 se corresponde con su reaparición en el v. 9; a la consternación de Herodes y los suyos en el v. 3 se contrapone la inmensa alegría de los magos en el v. 10; al pérfido plan de Herodes se contrapone el desbaratamiento por Dios en el v. 12. Además, el narrador pone en paralelo los dos discursos directos de los vv. 2 y 8: ambos comienzan con la indagación por el nuevo rey y concluyen con el deseo de adorarlo. Las dos subsecciones se corresponden con dos «programas»: por un lado está la estrategia de Herodes y por el otro la estrategia de Dios. Las secciones en las que actúa Herodes y en las que actúa Dios se alternan. Herodes, el rey perverso, y el rey-niño Jesús, que aún no puede actuar, son una confrontación desigual. Dios, el soberano oculto de la acción, actúa por medio de hombres: en 2,1-12 los magos; en 2,13-23 José. El relato en conjunto es muy armonioso.

  • Hay una abundante literatura astronómica sobre nuestro texto: que la estrella sea una supernova; que sea el cometa Halley; que se trate de la conjunción de Júpiter y Saturno. Todos esos intentos de explicación «histórica» aportan muy poco a la explicación del relato. Mateo quiso describir una estrella milagrosa que apareció en oriente, precedió a los magos camino de Jerusalén y Belén, y se detuvo encima de la casa donde se encontraba el niño Jesús. Esto no excluye que el recuerdo de alguna aparición astral llamativa en la época del nacimiento de Jesús pudiera perdurar en la memoria de la comunidad. Pero Lucas nada sabe al respecto. Parece que tampoco los padres de Jesús saben nada de los acontecimientos prodigiosos de su nacimiento (cf. Mc 3,31-35).
  • 2,1 indica la situación y conecta con 1,18-25. La reiterada expresión «Belén de Judá» conlleva un tema importante para Mateo: Jesús, que es el rey Mesías de la familia de David (1,1.6), procede de la ciudad de David, de Belén. El nacimiento en Belén es tan firme en Mateo que el traslado a Nazaret necesita un respaldo bíblico especial (2,22-23). Pero el escenario es Jerusalén desde el principio. El viaje de los magos no interesa; el interés se centra en la confrontación con Herodes. Sólo hay un dato sobre los magos: vienen de Oriente, el lugar originario de la magia, la astrología y la sabiduría religiosa. «Mago» significa inicialmente un miembro de la casta sacerdotal persa; pero más tarde se amplía: el límite entre magos, astrólogos y hechiceros será indefinido. Por eso, «mago» se usaba ya desde Sófocles negativamente: los magos eran brujos y charlatanes. Pero la valoración de los magos es generalmente positiva, dada la gran estima de que gozaba entonces la sabiduría oriental. El judaísmo suele juzgarlos negativamente, igual que el cristianismo. Cabe suponer que los lectores valorasen negativamente a los magos al comienzo. Tanto mayor es entonces la sorpresa que el relato les produce. En el plano socio- histórico su prestigio era notable; era frecuente encontrarlos en palacios reales. Su elevado prestigio está en consonancia con los obsequios que traen al niño Jesús. En nuestro texto no se presenta negativamente a los magos.
  • En los vv. 3-4 aparecen los adversarios del niño Mesías: Herodes y «toda Jerusalén con él». Se sobresaltan porque comprenden la gravedad de la situación. Conociendo la situación histórica de entonces, el esquema mateano sorprende: Herodes era tan impopular en Jerusalén que la noticia del nacimiento de un niño rey hubiera desencadenado, sobre todo, alegría. Pero Mateo no se preocupa de eso. Para él, Jerusalén es la ciudad que dará muerte a Jesús; y el pueblo es aquel que dirá al final de su evangelio: «Caiga su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos» (27,25). Mateo ofrece así una señal de lo que ocurrirá en la historia de la pasión. El v. 4 lo refuerza: Herodes reúne a los sumos sacerdotes y letrados (o escribas). Esta armonía de Herodes con los letrados es sorprendente para unos lectores que no tienen aún la imagen totalmente negativa de los letrados, imagen que resultará al final del evangelio. Herodes pregunta a los letrados por el lugar de nacimiento del Cristo. El título revela que Herodes no teme sólo a un rival, sino al Mesías de Israel.
  • En los vv. 5-6 los letrados responden a la pregunta del rey citando Miq 5,1. Mateo evita la fórmula de cumplimiento, porque la cita bíblica la dicen los letrados.
  • En los vv. 7-8, el malvado Herodes pide información a los magos. El lector no espera de él buenas intenciones precisamente y comprende la hipocresía de Herodes. Pero su mala intención queda destruida por la intervención de Dios.
  • En los vv. 9-10, los magos viajan de noche, porque esto da ocasión al narrador para hablar de nuevo sobre la estrella. El lector ha de sentir aquí la providencia de Dios que actúa en todo el proceso y ha de compartir la alegría desbordante que los magos sienten por ello.
  • El v. 11 constituye el clímax del relato: los magos encuentran en la casa al niño y a su madre. La palabra «adoraron» designa la adoración mediante el gesto de postración en tierra, adoración que en la concepción griega se tributa a los dioses y, en la mentalidad oriental, a hombres eminentes, sobre todo reyes. La palabra designa en Mateo la actitud correcta hacia el Señor. La acción de los magos sugiere al lector la majestad de Cristo, Hijo de David (1,1), Hijo de Dios (cf. 1,21; 2,15) y Jesús Enmanuel, y hace que los lectores simpaticen plenamente con los magos paganos. Los magos abren sus cofres y ofrecen dones al niño. El sentido de los dones no está claro. Tanto el incienso, resina de árboles que crecen en Arabia meridional, India y Somalia, como la mirra, también resina de árboles de Arabia y Etiopía, se emplearon primariamente en el culto, en prácticas mágicas y en ceremonias nupciales, para fines cosméticos y como condimento o medicamento. Ambos productos se consideraban artículos de lujo muy caros (de importación). El texto dice que los magos ofrecen al niño, además del oro, los dones más valiosos.
  • Tras el climax del v. 11, el relato se interrumpe. El narrador utiliza de nuevo en el v. 12 el recurso del sueño para mostrar la guía providente de Dios; el plan perverso de Herodes queda desbaratado.
  • En esta unidad, el tema cristológico se alude solo indirectamente. Aparece reflejado en la reacción de los hombres al Enmanuel: en el rechazo asesino de Cristo por parte de Herodes, rey de los judíos, y en la adoración de los magos paganos. Pero en el macrotexto, donde nuestro episodio sigue inmediatamente al texto cristológico fundamental 1,18-25, es importante este tema cristológico. ¡Dios está con Jesús y los suyos! Mateo pone en el primer plano la adoración de Jesús por unos paganos y su rechazo por los jerosolimitanos. Así anticipa un tema fundamental de su evangelio: la afluencia de los paganos al Mesías de Israel y su rechazo por parte de los judíos. En esta unidad es importante, también, la idea de la guía y del plan de Dios para salvaguardar al niño rey, a Jesús.

Comentario – Martes I de Tiempo Ordinario

(Mc 1, 21-28)

Normalmente el evangelio de Marcos presenta relatos breves, sintéticos, muy ágiles. En esta narración, en cambio, Marcos se detiene un poco más, lo cual parece indicar que le da a este relato una importancia especial.

Lo que sucede es que este texto quiere mostrar a Jesús actuando, para hacer ver que su predicación no consiste sólo en transmitir nociones, sino que él está siempre lleno del poder de Dios, y de esa manera tiene la victoria sobre el mal que oprime y esclaviza a los hombres.

Los espíritu impuros se le someten y lo proclaman como “consagrado”. Llama la atención ver esta especie de alabanza en labios de los demonios. No hay que olvidar que los espíritus del mal no necesariamente niegan las verdades de fe (Stgo 2, 19), pero evidentemente en ese caso no se trata de la fe salvífica, que se hace activa por el amor (Gál 5, 6).

Además, ya decía San Pablo que a veces “Satanás se disfraza de ángel luminoso” (2Cor 11, 14). Por eso muchas veces las cosas religiosas nos engañan. Alguien puede ser aparentemente muy religioso pero estar luchando a favor del odio, la injusticia y los poderes del mal; su religiosidad puede ser vacía (Stgo 1, 26).

Este relato nos muestra que los espíritus impuros no tienen poder alguno ante Jesús, no pueden resistirse a su presencia poderosa. Por eso la gente decía que Jesús “enseñaba con autoridad”.

Oración:

“Señor, yo reconozco que tienes poder para liberarnos de los males que nos oprimen, y que sobre todo quieres liberarnos de los males que atormentan el corazón, a veces trastornado. Por eso te ruego que manifiestes tu poder en mis seres queridos y reinen en sus vidas con tu fuerza liberadora”.

 

VÍCTOR M. FERNÁNDEZ
El Evangelio de cada día

Sacrosanctum Concilium – Documentos Vaticano II

Rito de la Confirmación

71. Revísese también el rito de la confirmación, para que aparezca más claramente la íntima relación de este sacramento con toda la iniciación cristiana; por tanto, conviene que la renovación de las promesas del bautismo preceda a la celebración del sacramento. La confirmación puede ser administrada, según las circunstancias, dentro de la Misa. Para el rito fuera de la Misa, prepárese una fórmula que será usada a manera de introducción.

Música – Domingo II de Tiempo Ordinario

Entrada: Salvanos Señor Jesís (A4); En medio de nosotros CLN A6  Iglesia peregrinaCLN 408;Un solo Señor CLN 708
En latín: Omnis terra adoret te (Gregoriano)
Salmo y Aleluya: Aquí estoy Señor, para hacer tu voluntad (Propio)
Ofertorio: Te ofrecemos, Señor  CLN-H 8
Santo: CLN-I 2
Comunión ; Tú, Señor, me llamas CLN 412; Por valles y aldeas CLN 273; Bendigamos al Señor CLN  707  ; Gustad y ve CLN 035
Final:  Reune, Señor a tu Iglesia (Cantos varios)

Recursos – Ofertorio Domingo II de Tiempo Ordinario

PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE LAS LECTURAS

(Un adulto de la Comunidad, -acaso el que ha realizado alguna de las lecturas-, coge el LIBRO de las LECTURAS y lleva en procesión, hasta delante del altar, donde se encuentra el Presidente de la celebración; lo entrega de forma bien visible y pronuncia la oración-explicación. Terminada la explicación, el Presidente, hoy deja el Libro abierto encima del altar)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor y Padre nuestro: hemos escuchado la confesión de Juan, el Bautista, que nos decía: “Éste es el Cordero de Dios”. Aquí nos tienes, Padre, a toda la comunidad, como Andrés y el otro discípulo, dispuestos y dispuestas a seguirle a Jesús y a vivir de acuerdo a tu Palabra, realizando tu voluntad en medio de nuestro mundo. Pero necesitamos y confiamos en tu gracia. Por eso, dejamos hoy tu Palabra sobre la Mesa de la fraternidad, para que la Palabra y el Pan de la vida sean nuestro alimento para el camino.

PRESENTACIÓN DE UN FAROL ENCENDIDO

(Hace esta ofrenda cualquiera de las personas adultas que está comprometida en alguna actividad social, política, sindical o cívica. Entrega el farol al presidente, que lo deposita sobre la mesa del altar. Luego dice:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy este farol encendido, en este domingo en el que recordamos la figura del profeta Juan, el Bautista. Esta luz es el símbolo de Jesucristo resucitado y del compromiso que tantos profetas han vivido a lo largo de los tiempos. Te la ofrezco, hoy, como expresión de la lucha de tu Iglesia y de tantos hombres y mujeres empeñados por la transformación del mundo. Acéptala con tu bondad de Padre, empeñado por la causa de los y las más débiles.

PRESENTACIÓN DE UN TRANSISTOR

(Lo puede hacer cualquier miembro de la comunidad. Tras entregárselo al Presidente, dice:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo este transistor, que me sirve para ponerme en contacto con uno de los medios de comunicación más populares y que utiliza el oído, como el sentido fundamental de la persona. Con él quiero expresar que todos nosotros y nosotras somos oyentes de tu Palabra, que queremos vivir a tu escucha en todo momento y con nuestra sensibilidad bien dispuesta. Así podemos escuchar invitaciones como las de Juan, el Bautista.

PRESENTACIÓN DE UNA FAMILIA

(A pesar de que sea la familia al completo la que se acerque hasta el presbiterio, sólo el padre o la madre será quien haga la ofrenda, y diga:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Aquí nos tienes, Señor, a la familia al completo. Sin embargo, en nombre de mi esposa/o y en el mío propio, te quiero manifestar nuestros deseos de ser mediadores tuyos en la educación de nuestros hijos e hijas. No permitas que nuestras palabras oscurezcan las tuyas, ni que nuestra voluntad se imponga sobre la tuya. Al fin y al cabo, Tú nos llamaste para ser tu representación en esta familia.

PRESENTACIÓN DE UN PARAGUAS

(Hace la ofrenda una persona adulta de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy este paraguas. Es y ha sido muchas veces, en mi vida y en la de muchos de nosotros y de nosotras, el símbolo de nuestras actitudes evasivas ante los compromisos y las exigencias que Tú nos has transmitido a través de tu Palabra. Muchas veces, o hemos mirado hacia otro lado o hacia otras personas. Hoy, con esta ofrenda, te queremos pedir que nos cambies el corazón y nos lo hagas receptivo a tu Palabra y a sus exigencias.

Oración de los fieles – Domingo II de Tiempo Ordinario

Señor, tú nos buscas y nos llamas, nos invitas a seguirte. Te pedimos que nos atiendas con ese Amor inmenso que nos tienes:

SEÑOR, QUE ATENDAMOS TU LLAMADA.

1. – Por el Papa Francisco, los obispos y las personas que un día llamaste para consagrar su vida a la predicación de tu Palabra. OREMOS

2. – Por los gobernantes y los que dirigen nuestros pueblos para que en todas sus actuaciones cumplan con la voluntad de Dios Padre. OREMOS

3. – Por los jóvenes que escuchan la llamada de Dios y por aquellos que, en los Seminarios, se preparan para difundir la buena noticia por todo el mundo. OREMOS

4. – Por todas las personas que se encuentran lejos de Dios, o lo buscan donde no se encuentra, para que atiendan a la invitación que el Señor les hace a seguirle. OREMOS

5. – Por todos los que sufren algún mal, o están enfermos, para que sientan, que en ese momento de dificultad, el Señor también los llama. OREMOS

6.- Por todos los aquí reunidos para que, como nos pide Pablo, glorifiquemos a Dios con todos nuestros actos. OREMOS

7. – Por todos los que colaboran en la parroquia; catequistas, ministros, lectores, en el Consejo Parroquial o Caritas, para que como Juan señalemos con convicción que sólo es Cristo el que salva. OREMOS

Señor, haz que este tiempo Ordinario que hoy comenzamos sirva para crecer a tu lado en Fe, Esperanza y Amor. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Amen.


Elevamos nuestras oraciones al Señor, que por medio de Jesucristo nos llama a seguirle. Y le decimos:

AYÚDANOS A RESPONDER CON GENEROSIDAD.

1.- Por el Papa, los obispos, los sacerdotes, los diáconos, para que nos ayuden a dar una respuesta desde el compromiso total. OREMOS.

2.- Para que dejemos las prisas, las preocupaciones, las ganas de aparentar y escuchemos a Jesús que nos llama para que le sigamos. OREMOS

3.- Por los carentes de medios económicos, de salud, de cariño… para que nuestra cercanía y ayuda les muestre el auténtico rostro de Dios. OREMOS.

4.- Por los matrimonios que no encuentran sentido a sus vidas, para que no se destruyan, ni se dañen, sino que busquen ayuda sin desfallecer. OREMOS.

5.- Por los jóvenes que viven la vida como autómatas, sin proyectos, sin expectativas, sin ilusión, para que encuentren la persona que les ayude a salir de esta situación. OREMOS.

6.- Por todos nosotros, para que no nos quedemos indiferentes ante esta llamada que Jesús nos hace hoy a ser testigos suyos en el mundo con un verdadero compromiso de vida. OREMOS.

Tú que nos llamas a vivir contigo, Dios Padre Nuestro, atiende nuestras súplicas que te dirigimos con la seguridad de ser escuchados.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén

Comentario al evangelio – Martes I de Tiempo Ordinario

El evangelio de hoy repite que “Jesús hablaba con autoridad”. Nos podemos preguntar qué sentido tiene ese “hablar con autoridad” que transformaba y cambiaba a las personas, a los sanos y a los poseídos por espíritus inmundos. En esa muestra de autoridad Jesús se revela como Maestro, Amigo y Señor. Veámoslo.

  • Por una parte, las palabras de Jesús transmiten informaciones, enseñanzas, lecciones de vida. Era el Maestrode una nueva doctrina que causaba el estupor de los oyentes. Sus palabras atraían a discípulos y creaban escuela. Sus dichos y actuaciones quedaron tatuados en la memoria de los primeros oyentes. Y éstos, a su vez, las transmitieron a muchos otros, hasta quedar consignadas por escrito. Muchas de las cosas que decía Jesús, nadie las había dicho. Y otras, por su manera de transmitirlas, resultaron tan sorprendentes e interpelantes que quedaron impresas en muchos corazones.
  • Por otra parte, las palabras de Jesús fueron su herramienta principal para entrar en relación personal, para hacerse de amigos, para generar espacios de intimidad. Eran palabras del Amigo que busca conversación, diálogo. Sabemos que el lenguaje humano -oral o no verbal- es el medio más eficaz para alcanzar el corazón del otro y poder así forjar una amistad. Las palabras introducen en la comunión, en la conexión, en la mutua comprensión, en la interacción… Cuando la comunicación llega a su plenitud, convierte y transforma. Toda conversación implica una conversión.
  • Finalmente, sus palabras fueron eficaces. Se hicieron acto. Hay palabras que hacen bien. Lo experimentamos a menudo cuando nos aconsejan, o nos elogian, o nos transmiten una buena noticia, o nos saludan cariñosamente… Es verdad que la eficacia de las buenas palabras es limitada, pero hacen mucho bien. Las palabras humanas de Jesús contenían, además, poder divino. Con su palabra, el Señor sanaba enfermos, expulsaba espíritus malignos, calmaba tempestades… Ante sus autorizadas palabras, los poderes del mal sucumbían.

Siempre hemos entendido en la Iglesia el valor de la Palabra. De ahí que la lectura de la Sagrada Escritura que se realiza en nuestras eucaristías nunca se considera como una lectura cualquiera, sustituible o prescindible, sino que es una celebración litúrgica. Eso explica que escuchemos el evangelio de pie, como si Cristo en persona estuviera hablando.

Juan Carlos Martos cmf