Vísperas – Miércoles II de Tiempo Ordinario

VÍSPERAS

MIÉRCOLES II TIEMPO ORDINARIO

INVOCACIÓN INICIAL

V/. Dios mío, ven en mi auxilio
R/. Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. 
Como era en el principio, ahora y siempre, 
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

HIMNO

Padre: has de oír
este decir
que se me abre en los labios como flor.

Te llamaré
Padre, porque
la palabra me sabe a más amor.

Tuyo me sé,
pues me miré
en mi carne prendido tu fulgor.
Me has de ayudar
a caminar,
sin deshojar mi rosa de esplendor.

Por cuanto soy
gracias te doy:
por el milagro de vivir.
Y por el ver
la tarde arder,
por el encantamiento de existir.

Y para ir,
Padre, hacia ti,
dame tu mano suave y tu amistad.
Pues te diré:
solo no sé
ir rectamente hacia tu claridad.

Tras el vivir,
dame el dormir
con los que aquí anudaste a mi querer,
dame, Señor,
hondo soñar.
¡Hogar dentro de ti nos has de hacer! Amén.

SALMO 61: LA PAZ EN DIOS

Ant. Aguardamos la alegre esperanza, la aparición gloriosa de nuestro Salvador.

Sólo en Dios descansa mi alma,
porque de él viene mi salvación;
sólo él es mi roca y mi salvación,
mi alcázar: no vacilaré.

¿Hasta cuándo arremeteréis contra un hombre
todos juntos, para derribarlo
como a una pared que cede
o a una tapia ruinosa?

Sólo piensan en derribarme de mi altura,
y se complacen en la mentira:
con la boca bendicen,
con el corazón maldicen.

Descansa sólo en Dios, alma mía,
porque él es mi esperanza;
sólo él es mi roca y mi salvación,
mi alcázar: no vacilaré.

De Dios viene mi salvación y mi gloria,
él es mi roca firme,
Dios es mi refugio.

Pueblo suyo, confiad en él,
desahogad ante él vuestro corazón,
que Dios es nuestro refugio.

Los hombres no son mas que un soplo,
los nobles son apariencia;
todos juntos en la balanza subirían
más leves que un soplo.

No confiéis en la opresión,
no pongáis ilusiones en el robo;
y aunque crezcan vuestras riquezas,
no les deis el corazón.

Dios ha dicho una cosa,
y dos cosas que he escuchado:

«Que Dios tiene el poder
y el Señor tiene la gracia;
que tú pagas a cada uno
según sus obras.»

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. Aguardamos la alegre esperanza, la aparición gloriosa de nuestro Salvador.

SALMO 66: QUE TODOS LOS PUEBLSO ALABEN AL SEÑOR

Ant. Que Dios ilumine su rostro sobre nosotros y nos bendiga.

El Señor tenga piedad y nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación.

Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.

Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia,
riges los pueblos con rectitud
y gobiernas las naciones de la tierra.

Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.

La tierra ha dado su fruto,
nos bendice el Señor, nuestro Dios.
Que Dios nos bendiga; que le teman
hasta los confines del orbe.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. Que Dios ilumine su rostro sobre nosotros y nos bendiga.

CÁNTICO de COLOSENSES: HIMNO A CRISTO, PRIMOGÉNITO DE TODA CRIATURA

Ant. Por medio de él fueron creadas todas las cosas, y todo se mantiene en él.

Damos gracias a Dios Padre,
que nos ha hecho capaces de compartir
la herencia del pueblo santo en la luz.

Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas,
y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido,
por cuya sangre hemos recibido la redención,
el perdón de los pecados.

Él es imagen de Dios invisible,
primogénito de toda criatura;
porque por medio de él
fueron creadas todas las cosas:
celestes y terrestres, visibles e invisibles,
Tronos, Dominaciones, Principados, Potestades;
todo fue creado por él y para él.

Él es anterior a todo, y todo se mantiene en él.
Él es también la cabeza del cuerpo: de la Iglesia.
Él es el principio, el primogénito de entre los muertos,
y así es el primero en todo.

Porque en él quiso Dios que residiera toda la plenitud.
Y por él quiso reconciliar consigo todos los seres:
los del cielo y los de la tierra,
haciendo la paz por la sangre de su cruz.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. Por medio de él fueron creadas todas las cosas, y todo se mantiene en él.

LECTURA: 1P 5, 5b-7

Tened sentimientos de humildad unos con otros, porque Dios resiste a los soberbios, para dar su gracia a los humildes. Inclinaos, pues, bajo la mano poderosa de Dios, para que, a su tiempo, os ensalce. Descargad en él todo vuestro agobio, que él se interesa por vosotros.

RESPONSORIO BREVE

R/ Guárdanos, Señor como a las niñas de tus ojos.
V/ Guárdanos, Señor como a las niñas de tus ojos.

R/ A la sombra de tus alas escóndenos.
V/ Como a las niñas de tus ojos.

R/ Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
V/ Guárdanos, Señor como a las niñas de tus ojos.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Haz, Señor, proezas con tu brazo: dispersa a los soberbios y enaltece a los humildes.

Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Haz, Señor, proezas con tu brazo: dispersa a los soberbios y enaltece a los humildes.

PRECES

Aclamemos, hermanos, a Dios, nuestro salvador, que se complace en enriquecernos con sus dones, y digámosle con fe:

Multiplica la gracia y la paz, Señor.

Dios eterno, mil años en tu presencia son como un ayer que pasó;
— ayúdanos a recordar siempre que nuestra vida es como hierba que florece por la mañana, y por la tarde se seca.

Alimenta a tu pueblo con el maná, para que perezca de hambre,
— y dale el agua viva, para que nunca más tenga sed.

Que tus fieles busquen los bienes de arriba y aspiren a ellos,
— y te glorifiquen también con su trabajo y su descanso.

Concede, Señor, buen tiempo a las cosechas,
— para que la tierra dé fruto abundante.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Que los difuntos puedan contemplar tu faz,
— y que nosotros tengamos un día parte en su felicidad.

Con el gozo que nos da el saber que somos hijos de Dios, digamos con plena confianza:
Padre nuestro…

ORACION

Oh Dios, tu nombre es santo, y tu misericordia llega a tus fieles de generación en generación; atiende, pues, las súplicas de tu pueblo y haz que pueda proclamar eternamente tu grandeza. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén.

CONCLUSIÓN

V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.

Lectio Divina – Miércoles II de Tiempo Ordinario

1.- Introducción

Señor, te pido que me llenes de tu Santo Espíritu, siempre abierto y generoso y me liberes de mi propio espíritu ruin y cicatero; un espíritu que pone el cumplimiento de la ley por encima de la persona. Dame el Espíritu de Pentecostés, abierto a todos los pueblos y culturas. Que todos hablemos el mismo lenguaje que entiende todo el mundo: el lenguaje del amor.

2.- Lectura reposada del evangelio: Marcos 3, 1-6

En aquel tiempo, entró Jesús en una sinagoga y había un hombre que tenía la mano paralizada. Los fariseos estaban al acecho a ver si le curaba en sábado para poder acusarle. Dice al hombre que tenía la mano seca: «Levántate ahí en medio». Y les dice: «¿Es lícito en sábado hacer el bien en vez del mal, salvar una vida en vez de destruirla?» Pero ellos callaban. Entonces, mirándoles con ira, apenado por la dureza de su corazón, dice al hombre: Extiende la mano». Él la extendió y quedó restablecida su mano. En cuanto salieron los fariseos, se confabularon con los herodianos contra él para ver cómo eliminarle.

3.- Lo que dice el texto.

Meditación-Reflexión.

Dos preguntas bien distintas: Una la de los fariseos: ¿Se puede curar en sábado? A los fariseos sólo les interesa el sábado, el cumplimiento de la ley, la observancia. El hombre, la persona humana, no les interesa. La otra pregunta es la de Jesús: ¿Se puede hacer el bien y salvar una vida en sábado? A Jesús le interesa la persona que sufre, la vida en plenitud. Es como si dijera: las cosas no son buenas por estar mandadas ni malas por estar prohibidas; al contrario están mandadas porque son buenas y están prohibidas porque son malas. Por eso dice al hombre de la mano seca: “Extiende tu mano”. No andes con la mano encogida, paralizada. Estás reduciendo tus posibilidades. Recobra la libertad de tu mano. A Jesús la postura de los fariseos le produce tristeza porque recortan la vida, no dejan que la gente sea libre, no les dejan gozar de la libertad que Dios les ha concedido.

Palabra del Papa.

“En este paso del evangelio encontramos también otro pecado, cuando vemos que Jesús es criticado porque realizó una curación siendo día sábado. Es el pecado del formalismo. Cristianos que no dejan lugar a la gracia de Dios. Y la vida cristiana, la vida de esta gente, es tener todos los documentos en regla, todos los certificados. Los cristianos hipócritas, como éstos, solo se interesan por las formalidades. ¿Era sábado? Entonces no se pueden hacer milagros, la gracia de Dios no puede operar el sábado. Entonces le cierran la puerta a la gracia de Dios. Para ellos cuentan solamente las formalidades. No se puede, es la palabra que tienen más a mano. A gente así la encontramos también nosotros. Tantas veces tuvimos apatía o fuimos hipócritas como los fariseos. Son tentaciones que vienen y que debemos conocerlas para defendernos”. (Cf. S.S. Francisco, 1 de abril de 2014, homilía en Santa Marta).

4.- Qué me dice a mí este texto una vez que lo he meditado. (Guardo silencio)

5.-Propósito: En este día voy a fijarme en las personas con las que me voy a encontrar. Son lo más importante para mí en este día. Son hijos e hijas de Dios.

6.- Dios me ha hablado hoy a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Padre mío, ¡que nunca me canse de hacer el bien! No he venido a este mundo para cumplir normas ni preceptos que vayan en detrimento de las personas. Dame la gracia de amarlas. Que llegue a esta conclusión: Hacer daño a las personas es la mejor manera de saber que estaba equivocado.

ORACIÓN EN TIEMPO DE LA PANDEMIA.

Señor Resucitado: Mora en cada uno de nuestros corazones, en cada enfermo del hospital, en todo el personal médico, en los sacerdotes, religiosos y religiosas dedicados a la pastoral de la salud,  en los gobernantes de las naciones y líderes cívicos, en la familia que está en casa, en nuestros abuelos, en la gente encarcelada, afligida, oprimida y maltratada, en personas que hoy no tienen un pan para comer, en aquellos que han perdido un ser querido a causa del coronavirus u otra enfermedad. Que Cristo Resucitado nos traiga esperanza, nos fortalezca la fe, nos llene de amor y unidad, y nos conceda su paz. Amén

Lectura continuada del Evangelio de Mateo

Mateo 2, 13-23

13Pero habiéndose marchado, he aquí que un ángel del Señor se apareció en sueños a José diciendo: “Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto, y quédate allí hasta que te diga; porque Herodes quiere buscar al niño para matarlo”.

14José se levantó, tomó al niño y a su madre de noche y se fue a Egipto, 15y estuvo allí hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliera lo dicho por el Señor por medio del profeta: “De Egipto llamé a mi hijo”.

16Entonces Herodes, viendo que había sido burlado por los magos, se enfureció mucho y mandó matar a todos los niños de dos años para abajo en Belén y sus alrededores, calculando la edad por lo que había averiguado de los magos.

17Entonces se cumplió lo dicho por medio del profeta Jeremías: 18“Un grito se oyó en Ramá, mucho llanto y lamento, es Raquel que llora por sus hijos y no quiere ser consolada, porque [ya] no existen”.

19Una vez muerto Herodes, he aquí que un ángel del Señor se apareció en sueños a José en Egipto 20diciendo: “Levántate, toma al niño y a su madre y vuelve a la tierra de Israel, porque han muerto los que buscaban [acabar con] la vida del niño.

21José se levantó, tomó al niño y a su madre y entró en la tierra de Israel. 22Pero oyendo que Arquelao reinaba en Judea como sucesor de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allá; pero, avisado en sueños, se retiró a la región de Galilea 23y fue a vivir a una ciudad llamada Nazaret, para que se cumpliera lo dicho por medio de los profetas: “Será llamado nazoreo”».

Nuestro texto está relacionado por numerosos términos tanto con 1,18-25 como con 2,1-12. Se divide en tres secciones (vv. 13-15 / 16-18 / 19-23), que muestran una cierta simetría. La primera y la tercera sección están formuladas paralelamente: en las dos secciones el mandato del ángel y su ejecución por José son casi iguales. Por eso llaman más la atención los elementos divergentes. Un puesto particular ocupa la sección media, vv. 16-18. Al igual que en 2,1-12, el enemigo de Dios, Herodes, está presente en medio de la narración. La maldad de Herodes llega en el v. 16 al extremo. Su cólera contrasta con la gran alegria de los magos (v. 10). El hecho de que la acción de Herodes concluya también con una cita de reflexión o cita de cumplimiento, indica el significado teológico de esta parte intermedia. La sección es formalmente muy breve. No hay una palabra de más; el evangelista evita cualquier ribete legendario o novelístico. Precisamente esta sobriedad requiere una interpretación.

  • El primer episodio (vv. 13-15) trata de la huida a Egipto, tierra pagana; aunque en la historia de Israel, Egipto fue un lugar de refugio para los perseguidos. El laconismo extremo pone en claro lo que interesa a Mateo: el destino de Jesús está en la mano de Dios, es solo la providencia de Dios la que salva al niño. El centro lo ocupan el niño y su madre: José no aparece nunca como padre. Él es el obediente, como sugiere la repetición literal del mandato del ángel.
  • El título «Hijo» es extraordinariamente importante para Mateo; es el único título cristológico de todo el capítulo. En Jesús se repite y se consuma la salida del pueblo judío de Egipto. Tan importante como «mi hijo» es para Mateo la palabra «Egipto»: evocará a los lectores el éxodo del pueblo de Israel de Egipto, y les hará sentir que la acción de Dios en su Hijo posee un carácter fundamental, conecta con las experiencias básicas de Israel y las realiza de nuevo.
  • En los vv. 16-18, el breve episodio de la matanza de niños produce un contraste de gran eficacia: habla de la temible cólera de Herodes y muestra así la magnitud del peligro que ha evitado el niño. El hecho de que la acción de Herodes se extienda a toda la región de Belén y alcance a todos los niños menores de dos años muestra la maldad del tirano. Mateo modifica a propósito la introducción a la cita de reflexión: la matanza de niños no acontece para que se cumpla la Escritura. El texto no habla de una responsabilidad directa de Dios en la muerte de los niños. La cita tomada de Jr 31,15 presenta al lector, una vez más, la idea del plan de Dios: también este suceso atroz fue vaticinado por los profetas. Ello proyecta una nueva luz sobre la matanza de los niños y sobre Herodes: Herodes no puede ser un verdadero rey de los judíos cuando da muerte a niños de Israel por causa de Jesús. El rey de los judíos, que persigue al niño Jesús, extermina a niños de Israel.
  • Lo que preocupa a Mateo es la lucha entre Dios y el enemigo de Jesús, Herodes. Mateo no tiene en cuenta que Dios salva a su Hijo a costa de los inocentes y la historia de la exégesis tampoco se ocupa mayormente de este extremo. San Juan Crisóstomo sabe que no hubieran llegado a ser buenas personas, porque no puede haber sufrimiento humano sin culpa. Pero la mayoría de los exegetas se apartan de él en este punto. Para estos, los niños eran inocentes: pudieron morir por Cristo, que es mejor que vivir en pecado. De aquí a concebir el sufrimiento de los niños inocentes como martirio y presentar a estos niños como ejemplo para todos los mártires solo había un paso, que se dio tempranamente.
  • En los vv. 19-22, el regreso de Egipto se produce en dos etapas. Aparece de nuevo en primer plano la idea de la providencia divina y de la obediencia de José. La familia de José se dirigió por mandato divino, no a Judea, sino a Nazaret de Galilea. Mateo se muestra bien informado históricamente: el hijo de Herodes, Arquelao tuvo peor fama aún y fue destituido poco después por Augusto César, acusado de corrupción. El término «reinaba» es popular e inexacto, ya que Arquelao era etnarca y nunca recibió el título de rey. Tampoco parece del todo correcto llamar «ciudad» a un pueblo de escasa importancia, Nazaret. Pero la cita de cumplimiento en el v. 23 muestra que Nazaret tiene una importancia mayor para Mateo: las indicaciones geográficas de 2,19-23 anticipan el camino del Mesías desde Israel hacia los paganos. Precisamente en la región siria, donde vive la comunidad mateana, la palabra «nazoreo» sirve para referirse a los cristianos. El término «nazoreo» encierra, pues, un matiz eclesiológico: al retirarse a Nazaret, en la Galilea de los paganos, Jesús pasa a ser el «Nazoreo», es decir, el «cristiano», el maestro y señor de la comunidad que le sigue.
  • La abundancia de citas de cumplimiento en esta sección es una acentuación programática del cumplimiento de la ley y los profetas por Jesús, que resultó necesaria por la escisión entre la comunidad cristiana e Israel. Mateo, cuya comunidad padeció intensamente la separación de Israel, destaca así la reivindicación de la Biblia de Israel por la comunidad de Jesús. Las citas de cumplimiento son expresión potenciada de una convicción que comparte todo el cristianismo primitivo: el acontecimiento de Cristo es el cumplimiento de la Escritura. En este sentido no sólo es comprensible, sino necesario que Mateo, en conflicto con Israel, reivindique la Biblia programáticamente.

Comentario – Miércoles II de Tiempo Ordinario

(Mc 3, 1-6)

La mano, que simboliza el trabajo, la creatividad, la iniciativa, está atrofiada. Por eso Jesús, al curar a este enfermo, lo impulsa a moverse, a dar un paso a la vista de todos, y a extender su mano, y así no solamente sana la parálisis de su mano, sino su desconfianza ante la vida, su ensimismamiento, su inseguridad interior y sus miedos.

Jesús indica que hacer el bien al hermano necesitado está por encima de las demás leyes, y se presenta como un amante de la vida, dador de vida para el hombre. Pero los fariseos, que debían buscar el bien del pueblo, son incapaces de alegrarse por el bien de la persona curada, como pide san Pablo: “alégrense con los que están alegres, lloren con los que lloran” (Rom 12, 15).

Esta insensibilidad indigna a Jesús, que los mira lleno de dolor por la obstinación de sus corazones, encerrados en las propias ideas y permanentemente preocupados por su poder en la sociedad.

Los fariseos advirtieron el cuestionamiento de la mirada de Jesús, y a partir de ese momento decidieron que esa mirada cuestionadora debía ser eliminada. No toleraban que alguien se atreviera a enseñarles algo.

El hombre enfermo reconocía su necesidad de ser curado, y Jesús pudo liberarlo; pero los fariseos, enfermos de envidia y de egoísmo, que no se sentían necesitados de nadie, no pudieron ser curados. Jesús no obligaba a nadie a recibir su oferta de salvación.

Oración:

“Señor, dame la gracia de dejarme cuestionar por tu mirada, sobre todo cuando mi corazón se vuelva indiferente ante el dolor de los hermanos, cuando ya no sea capaz de alegrarse por el bien ajeno, cuando la envidia me carcoma el alma. Mírame Señor”.

 

VÍCTOR M. FERNÁNDEZ
El Evangelio de cada día

Sacrosanctum Concilium – Documentos Vaticano II

Revisión de los sacramentales

79. Revísense los sacramentales teniendo en cuanta la norma fundamental de la participación consciente, activa y fácil de los fieles, y atendiendo a las necesidades de nuestros tiempos. En la revisión de los rituales, a tenor del artículo 63, se pueden añadir también nuevos sacramentales, según lo pida la necesidad.

Sean muy pocas las bendiciones reservadas y sólo en favor de los Obispos u ordinarios. Provéase para que ciertos sacramentales, al menos en circunstancias particulares, y a juicio del ordinario, puedan ser administrados por laicos que tengan las cualidades convenientes.

Comentario Domingo III de Tiempo Ordinario

Oración preparatoria

Muéstrame, Señor, tus caminos, instrúyeme en tus sendas” (Sal 25,4). Señor, tu llamada es siempre nueva. Yo experimento dolorosamente que, a menudo, mis caminos no son los tuyos, y que mis pensamientos no son según la mentalidad de Dios. Te pido, Señor, un corazón pobre y humilde que se deje guiar y enseñar. Haz que cada día retome, con nuevo impulso, el camino de discipulado en tu escuela y, con gratitud, sepa acoger la medida de la luz que viene de Ti. Señor, abre mi oído, para que aprenda a escuchar como un/a verdadero/a discípulo/a. AMEN.

Mc 1, 14-20

«14Después de ser entregado Juan, [Jesús] fue a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios, 15diciendo: “El tiempo ha sido cumplido y está cerca el Reino de Dios; convertíos y creed en el Evangelio”.

16Y pasando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés, el hermano de Simón, echando las redes en el mar, porque eran pescadores. 17Y les dijo Jesús: “Venid detrás de mí y haré que lleguéis a ser pescadores de hombres”. 18E, inmediatamente, dejando las redes, le siguieron.

19Y yendo un poco más adelante, vio a Santiago, el de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. 20E, inmediatamente, los llamó. Y, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, fueron detrás de él».

PALABRA DE DIOS 

CONTEXTO

Este evangelio nos sitúa en los comienzos del ministerio de Jesús en Galilea. Tras el arresto de Juan Bautista, Jesús viene a proclamar la Buena Noticia del Reino de Dios, del Evangelio. Así se cumple la misión que Dios ha confiado a Juan. Él ha preparado el camino para la venida del Señor. Ahora se inicia el ministerio de Jesús. Después de su “arranque” en el bautismo, y su “confirmación” superando las tentaciones del desierto, Jesús comienza su proclamación (1,14-15) y, como primera señal de la cercanía del Reino, la llamada a los primeros discípulos (1,16-20). Después de nuestro texto sigue, en el evangelio de Marcos, una frenética actividad liberadora, evangelizadora, de Jesús.

TEXTO

Tiene dos partes bien diferenciadas porque, en realidad, son dos perícopas (dos textos con sentido propio cada uno). Por un lado, la primera proclamación de Jesús (vv. 14-15). Son sus primeras palabras, con una resonancia especial. Cuatro afirmaciones fundamentales: a) el tiempo se ha cumplido = ha llegado el momento decisivo de la historia y, con Jesús, irrumpe el momento definitivo de la revelación de Dios; b) el Reino de Dios está cerca = no ha llegado aún, pero las consecuencias de su cercanía ya se pueden experimentar (“ya sí, todavía no”); c) la llamada a la conversión = después de experimentar esa cercanía del Reino de un Dios a favor de sus criaturas, se trata de cambiar la mentalidad, dejarse atravesar totalmente por esa experiencia nueva; d) la llamada a la fe en el Evangelio = esta Buena Nueva es creíble, tiene fiabilidad, merece toda nuestra confianza. La segunda parte del texto (vv. 16-20) supone la primera señal de la cercanía del Reino: la llamada al seguimiento de los primeros seguidores de Jesús, colaboradores en la misión de anunciar esa cercanía del Reino. Compuesto en forma de díptico, con dos llamadas a dos parejas de hermanos, el texto aúna la llamada de Jesús y la presteza en la respuesta de los discípulos.

ELEMENTOS A DESTACAR

• El anuncio de Jesús y la importancia del orden de tal anuncio: no se pide la conversión para poder experimentar la bondad del Reino, sino que primero hay que experimentar esa bondad para llegar al cambio de mentalidad.

• La oferta osada de Jesús: de pescadores a “pescadores de hombres”: Jesús parte de lo que somos, pero no se conforma con lo que somos. Jesús nos hace ser más.

• La vocación abre al futuro, no es un don del pasado: la centralidad de los verbos principales descansa en el “haré”, único verbo en futuro, central entre los 9 verbos conjugados, cuyo sujeto es Jesús.

• La respuesta de los discípulos: dejar es la primera marca del discipulado cabal. La posición existencial pedida por Jesús: detrás de mí conlleva la segunda marca discipular: seguir.

• La secuencia “andar – ver – llamar” es elocuente para nuestro caminar vocacional y para nuestra pastoral vocacional.

• Nos encontramos aún en el inicio del Tiempo Ordinario del año litúrgico. Todo el camino que la Iglesia nos propone durante las varias etapas del año litúrgico nos debe ayudar a enraizar nuestra vida cada vez más profundamente en el misterio de Jesucristo.

Paso 1 Lectio: ¿Qué dice el texto? Atiende todos los detalles posibles. Imagina la escena. Destaca todos los elementos que llaman la atención o te son muy significativos. Disfruta de la lectura atenta. Toma nota de todo lo que adviertas.

Paso 2 Meditatio: ¿Qué me dice Dios a través del texto? Atiende a tu interior. A las mociones (movimientos) y emociones que sientes. ¿Algún aspecto te parece dirigido por Dios a tu persona, a tu situación, a alguna de tus dimensiones?

Paso 3 Oratio: ¿Qué le dices a Dios gracias a este texto? ¿Qué te mueve a decirle? ¿Peticiones, alabanza, acción de gracias, perdón, ayuda, entusiasmo, compromiso? Habla con Dios…

Paso 4 Actio: ¿A qué te compromete el texto? ¿Qué ha movido la oración en tu interior? ¿Qué enseñanza encuentras? ¿Cómo hacer efectiva esa enseñanza?

Para la catequesis – Domingo III de Tiempo Ordinario

III Domingo del Tiempo Ordinario
Lecturas Jonás 3: 1-5, 10; Salmo 24; 1 Corintios 7:29-31; Marcos 1, 14-20

Pescador de Hombres

Después que metieron a Juan en la cárcel, Jesús fue a Galilea a anunciar las buenas noticias de parte de Dios. Decía: “Ha llegado el tiempo, y el reino de Dios está cerca. Vuélvanse Dios y acepten con fe sus buenas noticias.” Jesús iba caminando por la orilla del lago de Galilea, cuando vio a Simón y a su hermano Andrés. Eran pescadores, y estaban echando la red al agua. Les dijo Jesús: Síganme, y yo haré que ustedes sean pescadores de hombres. Al momento dejaron sus redes y se fueron con él. Un poco más adelante, Jesús vio a Santiago y a su hermano Juan, hijos de Zebedeo, que estaban en una barca arreglando las redes. En seguida los llamó, y ellos dejaron a su padre Zebedeo en la barca con ayudantes y se fueron con Jesús.

Reflexión

Jesús anunciaba en Galilea las buenas noticias de parte de Dios, ¿Cuáles eran? (El reino de Dios está cerca. Esto significa que el Rey está cerca y Dios los va a liberar.) Jesús ve a Simón y a Andrés trabajando. ¿En qué trabajaban? (Eran pescadores.) Jesús les dice que lo siguieran para convertirse en pescadores de hombres. ¿Cómo responden? (En seguida dejan todo y lo siguen.) Jesús también llama a Santiago y su hermano Juan que pescaban con su padre. ¿Cómo responden? (También dejaron todo y lo siguieron.) El Señor nos pide que estemos disponibles para cumplir la misión, a la que nos llama, aunque esta sea difícil. Es necesario cambiar nuestros malos caminos para seguir a Jesús. ¿Qué dificultades encuentran diariamente para seguir a Jesús? ¿Qué cualidades tienes para hacer el bien? ¿Cómo las utilizaras esta semana?

Actividad

Cada niño pinte o coloree un pescado. Escribir su nombre y su compromiso para seguir a Jesús en el pescado. Pintar o colorear otro pescado y en él escribir el nombre de un amigo a quien va ayudar a seguir a Jesús orando por él, invitándolo a misa, y dándole buen ejemplo. Jesús nos invita a ser pescadores de almas. Acojamos su llamada.

Oración

Señor, muchas veces no escuchamos o tenemos miedo de hacer lo que Tú nos pides. Danos oídos para escuchar y valentía para seguir tus caminos, sabiendo que Tú estás siempre con nosotros. Amen

¿Qué me quiere decir hoy Jesús?

Los primeros discípulos – Marcos 1, 14-20

Cuando arrestaron Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclmar el Evangelio de Dios, decía: – Se ha cumplido el plazo, está cerca el Reino de Dios: Convertíos y creed la Buena noticia. Pasando junto al lago de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés, que eran pescadores y estaban echando el copo en el lago. Jesús les dijo: – Venid conmigo y os haré pescdores de hombres. Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Un poco más adelante vio a Santiago, hijo del Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. Los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon con él.

Explicación

Los primeros amigos de Jesús, a quienes llamó para formar grupo, eran pescadores y se llamaban Pedro, Andrés, Santiago y Juan. Jesús les ofreció una tarea especial cuando les dijo: Venid conmigo y seréis “pescadores de personas”. Pescar personas quiere decir sacar a personas de situaciones difíciles. ¿Quieres ser tú pescador o pescadora de personas?

Evangelio dialogado

Te ofrecemos una versión del Evangelio del domingo en forma de diálogo, que puede utilizarse para una lectura dramatizada.

NARRADOR: Os vamos a contar una historia de Jesús. Es la historia de cómo Jesús eligió a los primeros amigos. El hecho ocurrió en un lugar que se llamaba Galilea. Resulta que el rey Herodes, que era rey de Judea, había mandado encarcelar a Juan porque éste le decía que tenía que cambiar y ser bueno. ¡Atención, Jesús se acerca!

JESÚS: ¡Buenos días, amigos! Escuchad, se ha cumplido el plazo, está cerca el Reino de Dios. Convertíos y creed la Buena Noticia.

SIMÓN: Ya teníamos ganas de verte, Jesús.

ANDRÉS: Pensábamos que no vendrías a buscarnos.

JESÚS: Ha llegado el momento, venid conmigo y os haré pescadores de hombres.

NARRADOR: Simón y Andrés inmediatamente dejaron las redes y los siguieron. Y un poco más adelante vio a Santiago, hijo de Zebedeo y a su hermano Juan. Les dijo:

JESÚS: ¡Buenos día. amigos! Venid. os haré pescadores de hombres.

NARRADOR: Al instante dejaron a su padre con los jornaleros en la barca y se marcharon con él.

SIMÓN: Maestro, eso de pescar hombre lo veo un poco liado.

ANDRÉS: A los peces no necesitamos convencerles, pero a los hombres…

JUAN: ¿Qué podemos decirles Jesús? Tú hablas muy bien y nosotros fatal.

JESÚS: Importa más que ellos vean cómo vivís, que las palabras que les digáis.

SANTIAGO: ¡Es muy difícil vivir como vives tú!

JESÚS: No es tan difícil, vosotros habéis dejado mucho para venir conmigo.

SIMÓN: ¿Quién puede negarse a tu llamada?

JESÚS: Todos los que tienen la vida llena de cosas que les atan demasiado.

NARRADOR: Jesús pensaba en los esclavos del vídeo, la videoconsola, el ganar más dinero, el deporte mal entendido, la vida fácil…, etc…

JESÚS: ¿Te das cuenta, Simón? Las palabras solas no convencen.

NARRADOR: Jesús y sus discípulos abandonaron el lugar y se dirigieron a las ciudades cercanas.

Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández

Comentario al evangelio – Miércoles II de Tiempo Ordinario

El Reino de Dios está entre vosotros. Con palabras, y con obras. Nueva Alianza, nuevas normas. Pero no se entiende. Jesús se enfada, porque para muchos la norma está por encima de la persona. “Hay muchos días en la semana, no vengáis en sábado a ser curados”. Los fariseos y los herodianos, en principio enemigos políticos y religiosos, en este caso se unen contra un “enemigo” común. Y observan a Jesús, para acusarlo.

A Jesús le duele que no sean capaces de empatizar con el sufrimiento ajeno. Que sea más importante el sábado, el día consagrado a Dios, que la persona de ese pobre con la mano paralizada. Con todos los inconvenientes que eso conllevaba en tiempos de Jesús. En el plano social, e incluso religioso.

Jesús opta por hacer lo bueno, o sea, sanar al enfermo. La mirada de Jesús, siempre atenta, descubre dónde puede hacer el bien. Y lo hace. No le importa la opinión ajena. Aunque sea el motivo de que sus enemigos se alíen contra Él.

Vivimos una época en la opinión ajena influye mucho en la vida de las personas. Lo “políticamente correcto” se va imponiendo, la ideología de género, las corrientes a favor del aborto y la eutanasia… Hay muchos motivos para mirar alrededor, ver qué necesidades hay, y hacer lo correcto. Como hizo Jesús. A pesar de todo. Ojalá que sepamos ser coherentes con nuestros ideales.

Es el tercer día de la semana de oración por la Unidad de los Cristianos. Formar un solo cuerpo: «Amaos los unos a los otros como yo os he amado» (Jn 15, 12b), es el lema de hoy. Que sepamos buscar lo que los une, en medio de tantos problemas. Como Melquisedec, rey de la paz, que supo reconocer a Abrahán como líder del pueblo de Israel.

Alejandro Carbajo, cmf