Vísperas – Santo Tomás de Aquino

VÍSPERAS

SANTO TOMÁS DE AQUINO, presbítero y doctor

 

INVOCACIÓN INICIAL

V/. Dios mío, ven en mi auxilio
R/. Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

HIMNO

Verbo de Dios, eterna luz divina,
fuente eternal de toda verdad pura,
gloria de Dios que el cosmos ilumina,
antorcha toda luz en noche oscura.

Palabra eternamente pronunciada
en la mente del Padre sin principio,
que en el tiempo a los hombres nos fue dada,
de la Virgen María, hecha Hijo.

Las tinieblas de muerte y de pecado
en que yacía el hombre, así vencido,
su verdad y su luz han disipado,
con su vida y su muerte ha redimido.

No dejéis de brillar, faros divinos,
con destellos de luz que Dios envía,
proclamad la verdad en los caminos
de los hombres y pueblos,
sed su gloria. Amén.

SALMO 131: PROMESAS A LA CASA DE DAVID

Ant. Que tus fieles, Señor, vitoreen al entrar en tu morada.

Señor, tenle en cuenta a David
todos sus afanes:
cómo juró al Señor
e hizo voto al Fuerte de Jacob:

«No entraré bajo el techo de mi casa,
no subiré al lecho de mi descanso,
no daré sueño a mis ojos,
ni reposo a mis párpados,
hasta que encuentre un lugar para el Señor,
una morada para el Fuerte de Jacob.»

Oímos que estaba en Efrata,
la encontramos en el Soto de Jaar:
entremos en su morada,
postrémonos ante el estrado de sus pies.

Levántate, Señor, ven a tu mansión,
ven con el arca de tu poder:
que tus sacerdotes se vistan de gala,
que tus fieles vitoreen.
Por amor a tu siervo David,
no niegues audiencia a tu Ungido.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. Que tus fieles, Señor, vitoreen al entrar en tu morada.

SALMO 131

Ant. El Señor ha elegido a Sión, ha deseado vivir en ella.

El Señor ha jurado a David
una promesa que no retractará:
«A uno de tu linaje
pondré sobre tu trono.

Si tus hijos guardan mi alianza
y los mandatos que les enseño,
también sus hijos, por siempre,
se sentarán sobre tu trono.»

Porque el Señor ha elegido a Sión,
ha deseado vivir en ella:
«Ésta es mi mansión por siempre,
aquí viviré, porque la deseo.

Bendeciré sus provisiones,
a sus pobres los saciaré de pan,
vestiré a sus sacerdotes de gala,
y sus fieles aclamarán con vítores.

Haré germinar el vigor de David,
enciendo una lámpara para mi Ungido.
A sus enemigos los vestiré de ignominia,
sobre él brillará mi diadema.»

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. El Señor ha elegido a Sión, ha deseado vivir en ella.

CÁNTICO del APOCALIPSIS: EL JUICIO DE DIOS

Ant. El Señor le dio el poder, el honor y el reino, y todos los pueblos le servirán.

Gracias te damos, Señor Dios omnipotente,
el que eres y el que eras,
porque has asumido el gran poder
y comenzaste a reinar.

Se encolerizaron las gentes,
llegó tu cólera,
y el tiempo de que sean juzgados los muertos,
y de dar el galardón a tus siervos, los profetas,
y a los santos y a los que temen tu nombre,
y a los pequeños y a los grandes,
y de arruinar a los que arruinaron la tierra.

Ahora se estableció la salud y el poderío,
y el reinado de nuestro Dios,
y la potestad de su Cristo;
porque fue precipitado
el acusador de nuestros hermanos,
el que los acusaba ante nuestro Dios día y noche.

Ellos le vencieron en virtud de la sangre del Cordero
y por la palabra del testimonio que dieron,
y no amaron tanto su vida que temieran la muerte.
Por esto, estad alegres, cielos,
y los que moráis en sus tiendas.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. El Señor le dio el poder, el honor y el reino, y todos los pueblos le servirán.

LECTURA: St 3, 17-18

La sabiduría que viene de arriba ante todo es pura y, además, es amante de la paz, comprensiva, dócil, llena de misericordia y buenas obras, constante y sincera. Los que procuran la paz están sembrando la paz, y su fruto es la justicia.

RESPONSORIO BREVE

R/ En la asamblea le da la palabra.
V/ En la asamblea le da la palabra.

R/ Lo llena de espíritu, sabiduría e inteligencia.
V/ Le da la palabra.

R/ Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
V/ En la asamblea le da la palabra.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Dios le concedió una sabiduría extraordinaria, él la aprendió sin malicia y la repartió sin envidia.

Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Dios le concedió una sabiduría extraordinaria, él la aprendió sin malicia y la repartió sin envidia.

PRECES

Glorifiquemos a Cristo, constituido pontífice a favor de los hombres, en lo que se refiere a Dios, y supliquémosle humildemente diciendo:

            Salva a tu pueblo, Señor.

Tú que, por medio de pastores santos y eximios, has hecho resplandecer de modo admirable a tu Iglesia,
— haz que los cristianos se alegren siempre de ese resplandor.

Tú que, cuando los santos pastores te suplicaban, con Moisés, perdonaste los pecados del pueblo,
— santifica, por su intercesión, a tu Iglesia con  una purificación continua.

Tú que, en medio de los fieles, consagraste a los santos pastores y, por tu Espíritu, los dirigiste,
— llena del Espíritu Santo a todos los que rigen a tu pueblo.

Tú que fuiste el lote y la heredad de los santos pastores,
— no permitas que ninguno de los que fueron adquiridos por tu sangre esté alejado de ti.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Tú que, por medio de los pastores de la Iglesia, das la vida eterna a tus ovejas que para nadie las arrebate de tu mano,
— salva a los difuntos, por quienes entregaste tu vida.

Con el gozo que nos da el saber que somos hijos de Dios, digamos con plena confianza:
Padre nuestro…

ORACION

Oh Dios, que hiciste de santo Tomás de Aquino un varón preclaro por su anhelo de santidad y por su dedicación a las ciencias sagradas, concédenos entender lo que él enseñó e imitar el ejemplo que nos dejó en su vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén.

CONCLUSIÓN

V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.

Lectio Divina – Jueves III de Tiempo Ordinario

1.- Ambientación.

Hoy, señor, vengo a pedirte que no sea ruin ni mezquino con los dones que Tú me has dado; que si he tenido la suerte de creer, no me guarde esta fe en el corazón encerrándola con llave. Que yo no me conforme  con la luz que entra por la ventana de mi casa sino que salga fuera, la comparta con todos en la plaza, y la disfrute con todos.

2.- Lectura reposada del evangelio. Marcos 4, 21-25

Les decía también: «¿Acaso se trae la lámpara para ponerla debajo del celemín o debajo del lecho? ¿No es para ponerla sobre el candelero? Pues nada hay oculto si no es para que sea manifestado; nada ha sucedido en secreto, sino para que venga a ser descubierto. Quien tenga oídos para oír, que oiga». Les decía también: «Atended a lo que escucháis. Con la medida con que midáis, se os medirá y aun con creces. Porque al que tiene se le dará, y al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará».

3.- Qué dice el texto bíblico.

Meditación-reflexión

Jesús quiere que vivamos la fe con tal limpieza y transparencia; que nunca tengamos nada que ocultar. Lo que más convencía al pueblo que seguía a Jesús era la coherencia. Entre lo que predicaba y lo que vivía nunca había ningún desajuste.  Eso le diferenciaba de los fariseos hipócritas que compaginaban perfectamente la doble vida.

Lo que daría credibilidad a nuestra predicación sería el intento de vivir aquello que predicamos. También decía Jesús: Al que tenga se le dará. Jesús remite a la sabiduría popular “el rico se hace cada vez más rico” “dinero llama dinero” “al rico todos le llevan regalos”.

En este caso, no se trata sólo de aumento cuantitativo sino aumento de la capacidad del individuo.  ¿Qué se le dará? Una capacidad mayor para recibir la vida como un regalo de Dios. ¿Qué se le dará? Un oído más fino para escuchar a los hermanos que sufren. ¿Qué se les dará? Una vista más penetrante para ver lo positivo que hay en cada una de las personas. Y, sobre todo, se le dará un espacio interior más dilatado. “Ensancha el espacio de tu tienda”. (Is. 54,2)

Palabra del Papa

“Se podrá ser un buen hombre o una buena mujer, pero si no sabe perdonar no es cristiano y si uno no perdona no puede recibir la paz del Señor. En el Padre Nuestro rezamos perdónanos como nosotros perdonamos…Hay otra palabra clave en el evangelio: misericordia. El Señor, el Padre es misericordioso, y siempre nos perdona, siempre quiere hacer la paz con nosotros. Y si uno no es misericordioso corre el riesgo que el Señor no sea misericordioso con uno, porque seremos juzgados con la misma medida con la que juzgamos a los demás. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 10 de septiembre de 2015, en Santa Marta).

4.- ¿Qué me dice hoy a mí esta palabra? (Guardo silencio)

5.-Propósito
Hacer todo movido por el amor a Dios, con pureza de intención, confiando que con Él todo es posible.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Gracias, Señor, por esta meditación que me ha recordado que debo ser luz para los demás y que eso sólo lo voy a lograr si abro de par en par las ventanas de mi alma y dejo que tu luz entre a raudales dentro de mí. Yo no quiero alumbrar con esa lamparita pequeña que brilla en la noche; quiero alumbrar con ese sol radiante que eres Tú. Haz que sólo brille cuando Tú estás.

ORACIÓN EN TIEMPO DE LA PANDEMIA.

Señor Resucitado: Mora en cada uno de nuestros corazones, en cada enfermo del hospital, en todo el personal médico, en los sacerdotes, religiosos y religiosas dedicados a la pastoral de la salud,  en los gobernantes de las naciones y líderes cívicos, en la familia que está en casa, en nuestros abuelos, en la gente encarcelada, afligida, oprimida y maltratada, en personas que hoy no tienen un pan para comer, en aquellos que han perdido un ser querido a causa del coronavirus u otra enfermedad. Que Cristo Resucitado nos traiga esperanza, nos fortalezca la fe, nos llene de amor y unidad, y nos conceda su paz. Amén

Conocer y amar (Amor)

El conocimiento es causa del amor por la misma razón por la que lo es el bien, que no puede ser amado si no es conocido (Santo Tomás, Suma Teológica, 12, q. 27, a. 2).

El amor es más punitivo que el conocimiento (Santo Tomás, Suma Teológica, 12, q. 28, a. 1).

Nada se conoce perfectamente, si no se ama perfectamente (San Agustín, De diversas cuestiones, 83, 40).

Comentario – Jueves III de Tiempo Ordinario

(Mc 4, 21-25)

Todo el capítulo 4 de Marcos sigue hablando de la semilla de la Palabra, pero ahora esa Palabra que los discípulos han recibido se presenta como una luz que no puede ser guardada en la intimidad del corazón sino que debe ser compartida, comunicada, ya que de otra manera pierde su sentido de luz; ninguna lámpara se enciende para ser guardada sino para irradiar, para comunicar su luz. Por eso se invita al discípulo a no medir su entrega a esa Palabra.

La Palabra merece ser amada, vivida y compartida sin cálculos, para que de la misma manera, sin medida, Dios llene la vida de su luz y de su poder. De otro modo sucederá lo mismo que pasa con una semilla que se guarda: termina perdiendo la vida, termina podrida o estéril.

Así se nos indica una ley de la vida espiritual: para crecer en lo que se posee, e incluso para no perderlo, es necesario comunicarlo. Lo que no se comunica deja de ser auténtico y se muere, aunque aparentemente siga estando presente. Por eso podemos hablar de una fe viva y e una fe muerta. La fe vida es la que “se hace activa por el amor” (Gál 5, 6). Del mismo modo, la única luz que tiene sentido y sirve para algo es la que ilumina, la que se comunica a los demás. Dando y comunicando no nos gastamos, no nos agotamos, no nos debilitamos, no nos empobrecemos, sino que nos enriquecemos y nos fortalecemos todavía más, porque Dios siempre nos gana en generosidad: “Den y se les dará, una medida buena… desbordante” (Lc 6, 38).

Oración:

“Señor, dame la alegría de compartir la vida que me das, de llevar a otros esa Palabra que ha iluminado mi existencia. No permitas que muera dentro de mí esa luz preciosa que encendiste en mi interior”.

 

VÍCTOR M. FERNÁNDEZ
El Evangelio de cada día

Sacrosanctum Concilium – Documentos Vaticano II

87. Pero al fin de que los sacerdotes y demás miembros de la Iglesia puedan rezar mejor y más perfectamente el Oficio divino en las circunstancias actuales, el sacrosanto Concilio, prosiguiendo la reforma felizmente iniciada por la Santa Sede, ha determinado establecer lo siguiente, en relación con el Oficio según el rito romano:

El niño del congreso

1.- En la lejanía de mis recuerdos de infancia hay uno frente a leones –los de fuera, no los de dentro—del Congreso de los Diputados, en la Plaza de las Cortes. Embobado con los leones solté la mano de mi madre para volver a coger una mano al poco y continué mi paseo hasta caer en la cuenta de que aquella mano no era la de mi madre, sino de una cariñosa señora que pasaba y que aceptó la mano que yo alargaba. Creo que aún resuenan mis berreos en aquella madrileña plaza. Pues dice un autor que los hombres o andamos la vida de la mano de Dios o del diablo, más o menos cariñoso como aquella señora.

2.- Hoy vamos a hablar del diablo, problema, problema nada científico, obscurantista, retrogrado y jurásico, pero como dice José Luis Martín Descalzo no es serio relegar a este señorón a persona de época y menos aún como un coco inventado por los curas.

Hoy nos sale un endemoniado y el Evangelio está plagado de demonios. En boca de san Juan el demonio es “homicida desde el principio y padre de la mentira, seductor del mundo entero y que tras el bocado entró en Judas poco antes de consumar su traición.

Jesús mismo nos enseña una oración y la cierra con aquel “líbranos del mal que, en realidad, se traduce: líbranos del maligno. Y cuando pide por los suyos en la última Cena le dice al Padre: “No te pido que los saques de este mundo, sino que los libres del Maligno.

Todo el Evangelio es la representación de la lucha del Hijo de Dios con el Príncipe de las Tinieblas, que al fin es derrotado. Y ya en el Evangelio de hoy se muestra la autoridad y el poder de Jesús en su doctrina, y en su poder sobre el demonio. Y eso es lo que refrenda su misión en este mundo. Hoy, y como vencedor del demonio, nos lo presenta san Marcos, y como enviado de Dios.

Total, que como dice un comentarista en la lectura teológica que hacen los evangelistas de la historia del hombre, no les cuadran las cuentas cuando contando sólo con la naturaleza, el hombre y Dios. Esa unidad que les falta es el demonio instigador del mal en el mundo, pero no productor del mal, porque aunque el demonio instigue, el mal moral brota del corazón del hombre libremente. Por eso es muy necesario que no nos soltemos de la mano de Dios, como aquel niño frente al Congreso de los Diputados.

2.- Que nadie se aterrorice del Señor Don Demonio, que, entre otras cosas, ni tiene cuernos, ni cola ni pezuñas porque es espíritu. ¿Sabéis como me lo represento yo muy a menudo? Sentado sobre su enroscada cola, apoyada si picuda barbilla en la palma de la mano y mirando con terror el escenario humano mientras musita con miedo de ser oído: “Que bestias, ni a mí se hubiera ocurrido tanta bestialidad”.

No necesitamos mucha instigación del diablo los humanos para ser malos. ¿Quién ha creado un mundo en que las tres cuartas partes mueren de hambre? ¿Quién esta fabricando armas para que en otras naciones se maten los hombres unos a otros? ¿Quién chupa el dinero y la sangre a la juventud sino los traficantes de drogas con la connivencia, tantas veces, de los Gobiernos? ¿No nos importan más los perrillos de compañía que los millones de niños que mueren de enfermedad y hambre? ¿Quién humilla y envilece a las mujeres del enemigo?

No necesitamos del demonio para ser malos, muy malos. San Ignacio dice que el demonio recluta a sus huestes entre los hombres y mujeres para echar redes y cadenas. Demonios somos unos para otros. La muchachita casquivana y exhibicionista y el joven ligón por encima de todo. La secretaria amoral y el ejecutivo trotacatres. El empleado gubernamental corrompido. El educador que en vez de enseñar a compartir enseña a competir. Total, todos a la cárcel.

3.- Una cosa le disgusta al diablo y que pongamos sobre su jorobada espalda el fardo de nuestra responsabilidad personal. Me tentó el diablo y fui y caí. La responsabilidad es toda tuya y mía, no del pobre diablo.

O sea que antes de establecer una amistad asegurémonos de que la mano que apretamos es la mano de Dios, y no una mano equivocada, aunque cariñosa, como hizo el niño del Congreso.

José María Maruri, SJ

Les enseñaba con autoridad

Entraron en Cafarnaún, y, el sábado, Jesús fue a la sinagoga y se puso a enseñar. Todos se maravillaban de su doctrina, porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los maestros de la ley. En la sinagoga había un hombre poseído de un espíritu inmundo, que se puso a gritar: «¿Qué tenemos que ver contigo, Jesús Nazareno? ¿Has ve-nido a perdernos? Sé quién eres ¡El santo de Dios!». Jesús le increpó: «Cállate y sal de él». 26 Y el espíritu inmundo, retorciéndole y gritando, salió de él. Todos quedaron estupefactos y se preguntaban unos a otros: «¿Qué es esto? ¡Una doctrina nueva con tanta autoridad! ¡Manda a los espíritus inmundos y le obedecen!». Y su fama se extendió rápidamente por todas partes en todo el territorio de Galilea.

Marcos 1, 21-28

COMENTARIO AL EVANGELIO

En el Evangelio de hoy se dice que Jesús enseñaba con autoridad. Esto no quiere decir que era una persona que mandaba y los demás tenían que obedecer. Jesús nos quiere a todos libres.
La autoridad de Jesús es como la que, en tu grupo de amigos, tiene esa persona en tu grupo de amigos que cuando tenéis un problema tiene las palabras, los consejos y las aptitudes adecuadas.
Es esa la autoridad la que tenía Jesús. Tu tienes la convicción de que cuando esa persona va a hablar va a aportar algo bueno a lo que os está pasando. Es alguien que aporta una luz en medio de la oscuridad, como es Jesús para todos nosotros..  

PARA HACER VIDA EL EVANGELIO

  • Seguro que tienes una amiga o amigo que cuando habla en tu grupo de amigos tiene algo de esa autoridad que tiene Jesús para todos los cristianos.
  • ¿Qué podemos aportar los cristianos ante las cosas que pasan en el mundo?
  • Piensa en alguien a quien creas que debes darle un consejo por algo que le está pasando y, esta semana, atrévete y habla con esa persona.

ORACIÓN

En este tiempo que nos toca vivir,
en el que todo se programa,
se sopesa, cuenta y mide,
no hay espacio para la sorpresa
ni para admirar tu presencia
junto a nosotros,
en la intimidad más íntima
o en la plaza pública.
Y, sin embargo, yo quiero ser tocado,
conquistado,
embelesado,
fascinado,
ilusionado,
hechizado,
seducido,
enamorado
por tu presencia,
por tus gestos y palabras,
por tus hechos y Buena Nueva.

Sorpresa y admiración

En este tiempo que nos toca vivir,
en el que todo se programa,
se sopesa, cuenta y mide,

no hay espacio para la sorpresa
ni para admirar tu presencia
junto a nosotros,

en la intimidad más íntima
o en la plaza pública.

Y, sin embargo, yo quiero ser tocado,
conquistado, embelesado,

fascinado,
ilusionado,
hechizado,
seducido,
enamorado
por tu presencia,
por tus gestos y palabras,
por tus hechos y Buena Nueva.

Y quiero que me envuelva tu aliento,
tu autoridad,
tu sonrisa,
tu ternura y fortaleza,
tu fuego y paz,
tu chispa y bondad;
que me atrape tu Espíritu,
me desconcierte tu esperanza
y me extrañe tu ausencia.

Y, ojalá, me admire mi fe,
me sobrecoja tu toque y mi curación
y me maraville de lo que soy para Ti.

Aventura,
sorpresa,
novedad,
curación,
Vida,
vida nueva
Contigo.

¡Y a seguir manteniendo
puertas y ventanas abiertas!

Florentino Ulibarri

Notas para fijarnos en el evangelio

• Jesús, como todo buen judío, va cada sábado a la sinagoga, a reunirse para orar y para escuchar las lecturas de las Escrituras. Cualquiera de los presentes podía ser invitado a hablar a la asamblea. Este es el caso de Jesús, como nos describe Marcos (21).

• Jesús es quien “enseña” (21), el Maestro. La Palabra de Dios llega a plenitud en él.

• Enseña con autoridad” (22.27). Es decir, es autor del que dice, no repite lo que ha dicho otro. Por esto es creíble. La gente lo compara con “los maestros de la Ley” (22), los cuales a menudo caían en el fundamentalismo de la letra de las Escrituras o, en el mejor de los casos, interpretaban repitiendo lo que habían dicho sabios y maestros anteriores a ellos. Esto no le pasa a Jesús, en quienes encontramos la Palabra de Vida, no una interpretación.

• En esta página hallamos el primer “espíritu inmundo” (23) que se enfrenta a Jesús y su Palabra. Más adelante encontraremos situaciones similares (Mc 5,2).

• La reacción del espíritu inmundo ante la presencia de Jesús es la de marcar distancia, literalmente le dice: ¿Qué hay entre tú y nosotros?

• El espíritu inmundo choca frontalmente contra Jesús, el Hijo de Dios (Mc 1,1). Este título de Jesús, o el “Santo de Dios”, como encontramos aquí (24), es a menudo en boca de los demonios (Mc 3,11; 5,7), que lo reconocen como el único que los puede vencer.

• La palabra de Jesús delante del espíritu inmundo, «calla y sal de esta hombre» (25), es una palabra eficaz, que vence el mal (26). Jesús acalla al espíritu inmundo, no sólo como expresión de victoria, sino también porque todavía no ha llegado el momento de hacer conocer abiertamente su identidad. Jesús actúa así porque su mesianismo no sea mal entendido, quiere mostrarse poco a poco a sus discípulos y a todo el mundo que no es un mesías guerrero, triunfador y glorioso sino el Mesías pobre y humilde que debe pasar por el sufrimiento y por la muerte antes de resucitar. Jesús mismo no se reconoce como Hijo de Dios hasta el final de su proceso (Mc 14, 61-62), cuando ya no hay posibilidad de malentendidos.

• La autoridad de Jesús se manifiesta no sólo en su manera de enseñar (22.27), sino también en la expulsión del espíritu inmundos (27).

• Quienes fueron a la sinagoga comunican a otros lo que allá han vivido –visto y escuchado- (28). Ante Jesús Viviente nadie permanece indiferente. La indiferencia que surge en nuestros días, en lugares dónde se supone que se le conoce, quizás indica que no estamos ante Jesús sino ante una reducción cultural de su figura

Comentario al evangelio – Jueves III de Tiempo Ordinario

Comenzábamos la semana volviendo los ojos y el corazón a San Pablo y a los Santos Timoteo y Tito, grandes misioneros de la primera Iglesia entre los gentiles. Ayer, la parábola del sembrador nos invitaba a acoger con un corazón limpio la Palabra para que así, como tierra buena, demos fruto en abundancia. Ese fruto será de nuevo palabra esparcida para otros que la reciban de nosotros y la puedan acoger de nuevo como tierra buena. Y así, desde los tiempos de Pablo y los primeros evangelizadores hasta hoy: generaciones y generaciones de hombres y mujeres que, acogiendo la Palabra, la transmitieron a otros en situaciones históricas y contextos culturales muy diversos. Y así hasta nosotros.

En este mundo difícil que nos está tocando vivir en este recién estrenado 2021, somos ahora tú y yo, y nuestros hermanos y hermanas en la fe, los que debemos ser candiles que se encienden para iluminar, como nos dice el Evangelio de hoy. En él, tras la parábola del sembrador, se entremezclan excesivamente resumidas y colocadas una tras otra lo que debieron ser distintas enseñanzas de Jesús. Nos quedamos con la primera: no se enciende una luz para esconderla, sino para que ilumine…

Es cierto que en este momento de la historia parece que la humanidad se hunde en un pozo de tinieblas, arrastrada por la muerte y la crisis que nos ha traído no sólo el coronavirus, también las desigualdades crecientes, las guerras, la destrucción de la naturaleza… Cunden la tristeza y el desánimo…, la oscuridad. En medio de tanta noche, nosotros estamos llamados a ser luz. Hemos recibido el don de Dios, la Palabra, el Reino: somos luz que hemos de transmitir al mundo. La gente, los pueblos de la tierra, hoy lo necesitan más que nunca. Brillemos, pues, llenos de esperanza, alegría y amor, en medio de tanta desesperanza, tristeza, egoísmo y violencia. Que así sea.

Javier Goñi, cmf