Meditación – Lunes V de Tiempo Ordinario

Hoy es lunes V de Tiempo Ordinario.

La lectura de hoy es del evangelio de Marcos (Mc 6, 53-56):

En aquel tiempo, cuando Jesús y sus discípulos hubieron terminado la travesía, llegaron a tierra en Genesaret y atracaron. Apenas desembarcaron, le reconocieron en seguida, recorrieron toda aquella región y comenzaron a traer a los enfermos en camillas adonde oían que Él estaba. Y dondequiera que entraba, en pueblos, ciudades o aldeas, colocaban a los enfermos en las plazas y le pedían que les dejara tocar la orla de su manto; y cuantos la tocaron quedaban salvados.

Hoy el Evangelio deja constancia expresa —aunque no detallada— de los milagros que se realizaban al paso del Hijo de Dios, ni que fuera tocando la orla de su manto. ¿Realiza Dios, todavía hoy, milagros? La fe cristiana afirma que Dios ejerce poder sobre el mundo y verdaderamente puede hacer milagros (que son como su «lenguaje privado»).
Nosotros sólo conocemos las leyes de la naturaleza como reglas de aplicación; en última instancia, no podemos definir qué es la naturaleza misma, ni cuál es la envergadura de las leyes naturales. Pero Dios, después de haber terminado la creación, no se «retiró»: Él puede obrar aún. Sigue siendo el Creador y, en consecuencia, siempre tiene la posibilidad de «intervenir». ¡Dios sigue siendo Dios!, de modo que —de la forma que quiera y sea buena para el mundo, cuando Él desee— puede seguir manifestándose en el mundo como Creador y Señor.
—La cuestión de los milagros plantea la cuestión divina: quien no reconoce los milagros tiene otra imagen de Dios.
REDACCIÓN evangeli.net

Liturgia – Lunes V de Tiempo Ordinario

LUNES DE LA V SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria

Misa de feria (verde)

Misal: Cualquier formulario permitido. Prefacio común.

Leccionario: Vol. III-impar

  • Gén 1, 1-19. Dijo Dios, y así fue.
  • Sal 103.Goce el Señor con sus obras.
  • Mc 6, 53-56.Lo que lo tocaban se curaban

Antífona de entrada
Este es un verdadero mártir que derramó su sangre por el nombre de Cristo, no temió las amenazas de los jueces y así alcanzó el reino de los cielos.

Monición de entrada y acto penitencial
Hermanos, comencemos la celebración de los sagrados misterios pidiendo al Señor, nuestro Dios, que no nos abandone, que no se quede lejos, sino que vengan aprisa a socorrernos, pues Él es nuestro Salvador, y desde el fondo de nuestro corazón, pidámosle perdón por nuestros pecados.

• Tú, que asentaste la tierra sobre sus cimientos. Señor, ten piedad.
• Tú, que te vistes de belleza y majestad. Cristo, ten piedad.
• Tú, que todo lo hiciste con sabiduría. Señor, ten piedad.

Oración colecta
DIOS de poder y misericordia,
de quien procede el que tus fieles te sirvan digna y meritoriamente,
concédenos avanzar sin obstáculos hacia los bienes que nos prometes.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles
Oremos hermanos, a Dios Padre, pidiéndole que aprendamos realmente de Jesús a ponernos al servicio desinteresado de los otros.

1.- Para que guarde y proteja de todo mal a todo su pueblo santo. Roguemos al Señor.

2.- Para que mande operarios a su mies y ministros a su Iglesia. Roguemos al Señor.

3.- Para que inspire pensamientos de paz, de justicia y libertad a los gobernantes de las naciones. Roguemos al Señor.

4.- Para que conceda a los desterrados la vuelta a su patria, empleo a los parados y ayuda a todos los que sufren. Roguemos al Señor.

5.- Para que todos nosotros, tocando a Cristo en los sacramentos, quedemos sanos en nuestro corazón. Roguemos al Señor.

Padre, que por medio de tu Hijo das la salud a los enfermos y el perdón a los pecadores, mira bondadoso nuestras peticiones y concédenos lo que te hemos pedido con fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
DIOS clementísimo,
derrama tu bendición sobre estos dones
y fortalécenos en la fe que confirmó san Blas
con el derramamiento de su sangre.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión          Cf. Jn 15, 1. 5
Yo soy la verdadera vid y vosotros los sarmientos, dice el Señor; el que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante.

Oración después de la comunión
TE pedimos, Señor,
que aumente en nosotros la acción de tu poder,
para que, alimentados con estos sacramentos del cielo,
nos preparemos, por tu gracia,
a recibir tus promesas.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Santoral 8 de febrero

SANTA COINTA, Mártir

(249 d.C.)

Cointa (Coynta o Quinta), pertenece al grupo que el martirologio de Floro menciona el 20 de febrero, con el título general: “Los Mártires de Alejandría”.

La fuente de información de Floro es el historiador Eusebio, pero según aquél, el escritor del “Vetus Romanum” (o sea Adón) distribuyó por su cuenta a los mártires del grupo en diversos días del año; así hemos encontrado a Metras o Metrano el 31 de enero, aquí encontramos a Cointa y mañana encontraremos a Apolonia o Apolina.

Así que según Adón, el Martirologio Romano cita el nombre de Cointa el día 8 de febrero, con una noticia manifiestamente inspirada en Eusebio (“Hist. Eccl.”, 1 VI, c. XLI). El mismo nombre aparecerá, más o menos deformado, en otras fechas: por ejemplo, Greven, el día 15 de enero, nombre a Tonita o Cointa, virgen y mártir de Alejandría; en otra parte, el 21 de agosto figura Conta, noble en Alejandría.

El pasaje de Eusebio es un extracto de la carta que Dionisio de Alejandría dirigió a Fabiano de Antioquía, narrando los combates heroicos de los mártires en aquella ciudad, durante la persecución de Decio.

“Los perseguidores, dice la carta, condujeron a una mujer cristiana, por nombre Quinta, hacia el templo de los ídolos y querían obligarla a que los adorara. Pero ella les volvió la espalda como muestra de su disgusto. Entonces la ataron por los pies y la arrastraron por los empedrados de toda la ciudad. No contentos con que las piedras agudas desgarraran su cuerpo, la golpeaban con el látigo. Por último, la lapidaron en el mismo sitio donde mataron a Metrano”.

Eusebio, Hist. Eccl., 1. VI, c. XLI; en la traducción francesa de la coll. Hemmer-Lejay, vol. 1, p. 257. P. Allard, Hist. Des perséc, vol. II, p. 251. Quentin, Les martyrol histor. du Moyen Age, pp. 418 y 546.

Alan Butler

Laudes – Lunes V de Tiempo Ordinario

LAUDES

LUNES V TIEMPO ORDINARIO

INVOCACIÓN INICIAL

V/. Señor, ábreme los labios.
R/. Y mi boca proclamará tu alabanza

INVITATORIO

Se reza el invitatorio cuando laudes es la primera oración del día.

Ant. Entremos a la presencia del Señor, dándole gracias.

SALMO 99: ALEGRÍA DE LOS QUE ENTRAN EN EL TEMPLO

Aclama al Señor, tierra entera,
servid al Señor con alegría,
entrad en su presencia con vítores.

Sabed que el Señor es Dios:
que él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño.

Entrad por sus puertas con acción de gracias,
por sus atrios con himnos,
dándole gracias y bendiciendo su nombre:

«El Señor es bueno,
su misericordia es eterna,
su fidelidad por todas las edades».

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

HIMNO

Mis ojos, mis pobres ojos
que acaban de despertar
los hiciste para ver,
no sólo para llorar.

Haz que sepa adivinar
entre las sombras la luz,
que nunca me ciegue el mal
ni olvide que existes tú.

Que cuando llegue el dolor,
que yo sé que llegará
no se me enturbie el amor,
ni se me nuble la paz.

Sostén ahora mi fe,
pues, cuando llegue a tu hogar,
con mis ojos te veré
y mi llanto cesará. Amén.

SALMO 5: ORACIÓN DE LA MAÑANA DE UN JUSTO PERSEGUIDO

Ant. A ti te suplico, Señor; por la mañana escucharás mi voz.

Señor, escucha mis palabras,
atiende a mis gemidos,
haz caso de mis gritos de auxilio,
Rey mío y Dios mío.

A ti te suplico, Señor;
por la mañana escucharás mi voz,
por la mañana te expongo mi causa,
y me quedo aguardando.

Tú no eres un Dios que ame la maldad,
ni el malvado es tu huésped,
ni el arrogante se mantiene en tu presencia.

Detestas a los malhechores,
destruyes a los mentirosos;
al hombre sanguinario y traicionero
lo aborrece el Señor.

Pero yo, por tu gran bondad,
entraré en tu casa,
me postraré ante tu templo santo
con toda reverencia.

Señor, guíame con tu justicia,
porque tengo enemigos;
alláname tu camino.

En su boca no hay sinceridad,
su corazón es perverso;
su garganta es un sepulcro abierto,
mientras halagan con la lengua.

Que se alegren los que se acogen a ti,
con júbilo eterno;
protégelos, para que se llenen de gozo
los que aman tu nombre.

Porque tú, Señor, bendices al justo,
y como un escudo lo rodea tu favor.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. A ti te suplico, Señor; por la mañana escucharás mi voz.

CÁNTICO de CRÓNICAS: SÓLO A DIOS HONOR Y GLORIA

Ant. Alabamos, Dios nuestro, tu nombre glorioso

Bendito eres, Señor,
Dios de nuestro padre Israel,
por los siglos de los siglos.

Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder,
la gloria, el esplendor, la majestad,
porque tuyo es cuanto hay en cielo y tierra,
tú eres rey y soberano de todo.

De ti viene la riqueza y la gloria,
tú eres Señor del universo,
en tu mano está el poder y la fuerza,
tú engrandeces y confortas a todos.

Por eso, Dios nuestro,
nosotros te damos gracias,
alabando tu nombre glorioso.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. Alabamos, Dios nuestro, tu nombre glorioso

SALMO 28: MANIFESTACIÓN DE DIOS EN LA TEMPESTAD

Ant. Postraos ante el Señor en el atrio sagrado.

Hijos de Dios, aclamad al Señor,
aclamad la gloria y el poder del Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor,
postraos ante el Señor en el atrio sagrado.

La voz del Señor sobre las aguas,
el Dios de la gloria ha tronado,
el Señor sobre las aguas torrenciales.

La voz del Señor es potente,
la voz del Señor es magnífica,
la voz del Señor descuaja los cedros,
el Señor descuaja los cedros del Líbano.

Hace brincar al Líbano como a un novillo,
al Sarión como a una cría de búfalo.

La voz del Señor lanza llamas de fuego,
la voz del Señor sacude el desierto,
el Señor sacude el desierto de Cadés.

La voz del Señor retuerce los robles,
el Señor descorteza las selvas.
En su templo un grito unánime: «¡Gloria!»

El Señor se sienta por encima del aguacero,
el Señor se sienta como rey eterno.
El Señor da fuerza a su pueblo,
el Señor bendice a su pueblo con la paz.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. Postraos ante el Señor en el atrio sagrado.

LECTURA: 2Ts 3, 10b-13

El que no trabaja, que no coma. Porque nos hemos enterado de que algunos viven sin trabajar, muy ocupados en no hacer nada. Pues a ésos les mandamos y recomendamos, por el Señor Jesucristo, que trabajen con tranquilidad para ganarse el pan. Por vuestra parte, hermanos, no os canséis de hacer el bien.

RESPONSORIO BREVE

R/ Bendito sea el Señor ahora y por siempre.
V/ Bendito sea el Señor ahora y por siempre.

R/ El único que hace maravillas.
V/ Ahora y por siempre.

R/ Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
V/ Bendito sea el Señor ahora y por siempre.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Bendito sea el Señor, Dios nuestro.

Benedictus. EL MESÍAS Y SU PRECURSOR. Lc 1, 68-79

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por la boca de sus santos profetas.

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia
que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.

Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Bendito sea el Señor, Dios nuestro.

PRECES

Proclamemos la grandeza de Cristo, lleno de gracia y del Espíritu Santo, y acudamos a él, diciendo:

Concédenos, Señor, tu Espíritu.

Concédenos, Señor, un día lleno de paz, de alegría y de inocencia,
— para que, llegados a la noche, con gozo y limpios de pecado, podamos alabarte nuevamente.

Que baje hoy a nosotros tu bondad
— y haga prósperas las obras de nuestras manos.

Muéstranos tu rostro propicio y danos tu paz,
— para que durante todo el día sintamos cómo tu mano nos protege.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Mira con bondad a cuantos se han encomendado a nuestras oraciones
— y enriquécelos con toda clase de bienes del cuerpo y del alma.

Terminemos nuestra oración con la plegaria que nos enseñó el Señor:
Padre nuestro…

ORACION

Señor, que tu gracia inspire, sostenga y acompañe nuestras obras, para que nuestro trabajo comience en ti, como en su fuente, y tienda siempre a ti, como a su fin. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén.

CONCLUSIÓN

V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.

VII Día Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata

Estamos celebrando la Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata. Santa Josefina Bakhita, su vida y testimonio, son nucleares en las propuestas de la Subcomisión. El día de su memoria litúrgica, 8 de febrero, fue el escogido por el papa Francisco para la celebración de esta Jornada.

Ella es símbolo de África, por su origen; del absurdo del racismo, por su negritud; de las mujeres maltratadas, por la violencia que padeció; de la fe de los pobres, pues su única posesión fue un crucifijo; y de la reconciliación que encarnó. Su vida es un signo de nuestros tiempos; posee el don de la universalidad.

Solemos decir que Trata de Personas significa reclutar, trasladar, desplazar, ocultar o recibir personas, por medio de amenazas, uso de la fuerza u otras formas de coacción, secuestro, fraude, engaño, abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad, así como el acto de dar o recibir cualquier tipo de retribución o beneficios con el fin de conseguir el consentimiento de una persona que tenga dominio sobre otra, con el propósito de explotarla.

Está claro que las mujeres y los niños son el principal objetivo de este tráfico, sobre todo por su marginación, por su falta de recursos materiales y porque pertenecen, en mayor número, a los sectores sociales que son “invisibles”. También son víctimas potenciales aquellas personas que proceden de familias empobrecidas y con pequeños ingresos en las zonas rurales y urbanas marginadas, especialmente las mujeres que se dedican a la agricultura a pequeña escala, la venta ambulante, las jornaleras, limpiadoras y otros trabajos y servicios no cualificados.

Esta pandemia que azota a toda la humanidad, se ceba con este colectivo de personas especialmente vulnerables. Así como estamos descubriendo nuevas pobrezas, así están surgiendo distintas modalidades de trata. Nuestra publicación quiere poner rostro a esta realidad dramática para ayudar a desenmascararla. Gracias de corazón a todos los que formáis parte de este proyecto.

✠ Juan Carlos Elizalde Espinal
Obispo de Vitoria
Presidente de la Subcomisión Episcopal

de Migraciones y Movilidad Humana