Nuestro corazón está hecho para amar (Amor)

Este corazón nuestro ha nacido para amar. Y cuando no se le da un afecto puro y limpio y noble, se venga y se inunda de miseria. El verdadero amor de Dios -la limpieza de vida, por tanto- se halla igualmente lejos de la sensualidad que de la insensualidad, de cualquier sentimentalismo como de la ausencia o dureza de corazón (J. ESCRIVÁ DE BALAGUER, Amigos de Dios, 183).

Mi peso es el amor (SAN AGUSTÍN, Confesiones, 13).