Vísperas – Martes VI de Tiempo Ordinario

VÍSPERAS

MARTES VI de TIEMPO ORDINARIO

INVOCACIÓN INICIAL

V/. Dios mío, ven en mi auxilio
R/. Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

HIMNO

La noche no interrumpe
tu historia con el hombre;
la noche es tiempo
de salvación.

De noche descendía tu escala misteriosa
hasta la misma piedra donde Jacob dormía.

La noche es tiempo
de salvación.

De noche celebrabas la Pascua con tu pueblo,
mientras en las tinieblas volaba e exterminio.

La noche es tiempo
de salvación.

Abrahán contaba tribus de estrellas cada noche;
de noche prolongabas la voz de la promesa.

La noche es tiempo
de salvación.

De noche, por tres veces, oyó Samuel su nombre,
de noche eran los sueños tu lengua más profunda.

La noche es tiempo
de salvación.

De noche, en un pesebre, nacía tu Palabra;
de noche lo anunciaron el ángel y la estrella.

La noche es tiempo
de salvación.

La noche fue testigo de Cristo en el sepulcro;
la noche vio la gloria de su resurrección.

La noche es tiempo
de salvación.

De noche esperaremos tu vuelta repentina,
y encontrarás a punto la luz de nuestra lámpara.

La noche es tiempo
de salvación. Amén.

SALMO 48: VANIDAD DE LAS RIQUEZAS

Ant. No podéis servir a Dios y al dinero.

Oíd esto, todas las naciones;
escuchadlo, habitantes del orbe:
plebeyos y nobles, ricos y pobres;

mi boca hablará sabiamente,
y serán muy sensatas mis reflexiones;
prestaré oído al proverbio
y propondré mi problema al son de la cítara.

¿Por qué habré de temer los días aciagos,
cuando me cerquen y acechen los malvados,
que confían en su opulencia
y se jactan de sus inmensas riquezas,
si nadie puede salvarse
ni dar a Dios un rescate?

Es tan caro el rescate de la vida, 
que nunca les bastará
para vivir perpetuamente
sin bajar a la fosa.

Mirad: los sabios mueren,
lo mismo que perecen los ignorantes y necios,
y legan sus riquezas a extraños.

El sepulcro es su morada perpetua
y su casa de edad en edad,
aunque hayan dado nombre a países.

El hombre no perdura en la opulencia,
sino que perece como los animales.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. No podéis servir a Dios y al dinero.

SALMO 48

Ant. «Atesorad tesoros en el cielo», dice el Señor.

Éste es el camino de los confiados,
el destino de los hombres satisfechos:
son un rebaño para el abismo,
la muerte es su pastor,
y bajan derechos a la tumba;
se desvanece su figura,
y el abismo es su casa.

Pero a mí, Dios me salva,
me saca de las garras del abismo
y me lleva consigo.

No te preocupes si se enriquece un hombre
y aumenta el fasto de su casa:
cuando muera, no se llevará nada,
su fasto no bajará con él.

Aunque en vida se felicitaban:
«Ponderan lo bien que lo pasas»,
irá a reunirse con sus antepasados,
que no verán nunca la luz.

El hombre rico e inconsciente
es como un animal que perece.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. «Atesorad tesoros en el cielo», dice el Señor.

CÁNTICO del APOCALIPSIS: HIMNO DE LOS REDIMIDOS

Ant. Digno es el Cordero degollado de recibir el honor y la gloria.

Eres digno, Señor, Dios nuestro,
de recibir la gloria, el honor y el poder,
porque tú has creado el universo;
porque por tu voluntad lo que no existía fue creado.

Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos,
porque fuiste degollado
y con tu sangre compraste para Dios
hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación;
y has hecho de ellos para nuestro Dios
un reino de sacerdotes,
y reinan sobre la tierra.

Digno es el Cordero degollado
de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría,
la fuerza, el honor, la gloria, y la alabanza.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. Digno es el Cordero degollado de recibir el honor y la gloria.

LECTURA: Rm 3, 23-25a

Todos pecaron y todos están privados de la gloria de Dios, y son justificados, gratuitamente por su gracia, mediante la redención de Cristo Jesús, a quien Dios constituyó sacrificio de propiciación mediante la fe en su sangre. Así quería Dios demostrar que no fue injusto.

RESPONSORIO BREVE

R/ Me saciarás de gozo en tu presencia, Señor.
V/ Me saciarás de gozo en tu presencia, Señor.

R/ De alegría perpetua a tu derecha.
V/ En tu presencia, Señor.

R/ Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
V/ Me saciarás de gozo en tu presencia, Señor.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Haz con nosotros, Señor, obras grandes, porque eres poderoso, y tu nombre es santo.

Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Haz con nosotros, Señor, obras grandes, porque eres poderoso, y tu nombre es santo.

PRECES

Alabemos a Cristo, pastor y guardián de nuestras vidas, que vela siempre con amor por su pueblo, y, poniendo en él nuestra esperanza, digámosle suplicantes:

Protege a tu pueblo, Señor.

Pastor eterno, protege a nuestro obispo (…)
— y a todos los pastores de la Iglesia.

Mira con bondad a los que sufren persecución
— y líbralos de todas sus angustias.

Compadécete de los pobres y necesitados
— y da pan a los hambrientos.

Ilumina a los cuerpos legislativos de las naciones,
— para que en todo legislen con sabiduría y equidad.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

No olvides, Señor, a los difuntos redimidos por tu sangre
— y admítelos en el banquete de las bodas eternas.

Unidos fraternalmente como hermanos de una misma familia, invoquemos al Padre común de todos:
Padre nuestro…

ORACION

Dios todopoderoso y eterno, Señor del día y de la noche, humildemente te pedimos que la luz de Cristo, verdadero sol de justicia, ilumine siempre nuestras vidas, para que así merezcamos gozar un día de aquella luz en la que tú habitas eternamente. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén.

CONCLUSIÓN

V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.

Lectio Divina – Martes VI de Tiempo Ordinario

1.- Oración introductoria.

Señor, esta escena del evangelio me habla de la terquedad de los apóstoles. Han sido testigos del milagro de la multiplicación de los panes y sólo se preocupan de un olvido: se han olvidado de coger pan. Están ahí contigo y sólo se preocupan de comer. Ayúdame, Señor, a no imitar a esos apóstoles que dan más importancia a las cosas materiales que a tu persona. Haz que yo sepa olvidarme de todo cuando estoy contigo, cuando te tengo a Ti.

2.- Lectura reposada del evangelio: Marcos, 8,14-21

A los discípulos se les olvidó tomar pan y no tenían más que un pan en la barca. Y él les ordenaba diciendo: «Estad atentos, evitad la levadura de los fariseos y de Herodes». Y discutían entre ellos sobre el hecho de que no tenían panes. Dándose cuenta, les dijo Jesús: «¿Por qué andáis discutiendo que no tenéis pan? ¿Aún no entendéis ni comprendéis? ¿Tenéis el corazón embotado? ¿Tenéis ojos y no veis, tenéis oídos y no oís? ¿No recordáis cuántos cestos de sobras recogisteis cuando repartí cinco panes entre cinco mil?». Ellos contestaron: «Doce». «¿Y cuántas canastas de sobras recogisteis cuando repartí siete entre cuatro mil?». Le respondieron: «Siete». Él les dijo: «¿Y no acabáis de comprender?». 

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión.

La levadura era signo y causa de corrupción. Jesús quiere que nos liberemos de la levadura de los fariseos. ¿De qué levadura se trata? Los fariseos están anclados en la Ley, en las Instituciones, es decir, en lo viejo.   Ya todo está dicho y no cabe esperar nada mejor. La Pascua era la fiesta de la novedad, de la renuncia a lo viejo, de la búsqueda de un Dios que se revela en lo nuevo. Según San Pablo, Jesús será el pan ázimo, el hombre nuevo (1Cor. 5,6-8). San Juan nos presenta a Jesús como “nuevo vino” que revienta los odres viejos; como nuevo Templo, donde hay que adorar al Padre en Espíritu y en verdad; como nueva Luz, que ilumina la ceguera del mundo; como nueva vida, que nos saca del sepulcro. Jesús trae un nuevo y maravilloso rostro de Dios. No es un Dios vengativo ni castigador; es un Dios Padre, lleno de bondad y de ternura, que siempre nos perdona y goza cuando volvemos a la casa y caemos en sus brazos. Los que seguimos a Jesús debemos ser “nueva levadura” para transformar el mundo con las enseñanzas del evangelio (Mt.13,33).

Palabra del Papa.

“Porque el Señor hará derivar hacia la santa Ciudad y sus habitantes un “torrente” de consolación, un “to­rrente” de consolación, tan lleno de consuelo, un torrente de ternura materna: “Llevarán en brazos a sus criaturas y sobre las rodillas las aca­riciarán”. Como la mamá pone al niño sobre sus rodillas y lo acaricia, así hará el Señor con nosotros y hace con nosotros. Éste es el torrente de ternura que nos da tanto consuelo. “Como a un niño a quien su madre consuela, así los consolaré yo” (v. 12-13) (Homilía del 7-7-13).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Guardo silencio)

5.-Propósito. Vivir todo el día en el amor y así “todo me parecerá nuevo”.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Dios mío, de nuevo doblo mis rodillas ante Ti para adorarte y darte gracias por el don infinito de la persona de Jesús.  En Él soy capaz de renovarme cada día. Desde que me levanto, voy estrenando la vida, voy aprendiendo a vivir. Lo vivido sin Ti es lo viejo, lo gastado, lo caduco. Lo vivido con Jesús siempre suena a nuevo. Contigo, Señor, es imposible envejecer.

ORACIÓN MIENTRAS DURA LA PANDEMIA.

Señor Resucitado: Mora en cada uno de nuestros corazones, en cada enfermo del hospital, en todo el personal médico, en los sacerdotes, religiosos y religiosas dedicados a la pastoral de la salud,  en los gobernantes de las naciones y líderes cívicos, en la familia que está en casa, en nuestros abuelos, en la gente encarcelada, afligida, oprimida y maltratada, en personas que hoy no tienen un pan para comer, en aquellos que han perdido un ser querido a causa del coronavirus u otra enfermedad. Que Cristo Resucitado nos traiga esperanza, nos fortalezca la fe, nos llene de amor y unidad, y nos conceda su paz. Amén

La Vida de Jesús – Fco. Fernández-Carvajal

2.- EL PECADO CONTRA EL ESPÍRITU SANTO

Mt 12, 31-32

Dijo Jesús a continuación que todo podía ser perdonado, pero al que hable contra el Espíritu Santo no se le perdonará ni en este mundo ni en el venidero.

Y explica el evangelista: Porque ellos decían: Tiene un espíritu inmundo. No se refiere el Señor aquí tanto a la Tercera Persona de la Santísima Trinidad como a la acción divina que se manifestaba a través de los milagros que Él obraba. Era atribuir esas obras de Dios al poder del demonio y cerrar a Dios los caminos para llegar a las almas. El pecado contra el Espíritu Santo no es, pues, un pecado concreto, una transgresión de un precepto determinado, sino una actitud de rechazo a la gracia divina. Esta actitud ante su obra y su mensaje hace imposible el arrepentimiento y la conversión, y con ello el perdón de Dios.

Comentario – Martes VI de Tiempo Ordinario

(Mc 8, 14-21)

Los discípulos se han quedaron sin pan para ellos, se olvidaron de aprovisionarse para el viaje. Esto nos muestra que la misión de saciar el hambre de la gente que Jesús les había dado los había tomado por entero, hasta el punto que al menos por un momento no pensaron en sí mismos y en sus propias necesidades.

Pero ahora Jesús quiere hacerles ver que después de haber presenciado la multiplicación de los panes no deberían preocuparse por la falta de pan, ya que el maestro generoso y lleno de poder que los llamó a estar con él, no podría dejarlos sin el sustento necesario para sobrevivir.

En el trasfondo, Jesús usa el lenguaje simbólico de la levadura del pan para referirse a los poderosos de su época: los fariseos y Herodes. La levadura de ellos es la incredulidad y el afán desmedido de poder que se convierte en envidia y en necesidad de controlarlo todo. Le llama “levadura” porque esa actitud oculta fermenta toda la masa, arruina la vida entera, mancha con su malicia y quita todo valor a lo que hagan.

Jesús pide a sus discípulos que se cuiden de esa levadura venenosa que puede hacer fermentar una masa de pecado que termine dominándolo todo con su influjo nefasto. Vemos así cómo en este texto se dan dos niveles (el pan puede ser el pan bueno que da Jesús o el pan malo de los fariseos), recurso que está muy presente en todo el evangelio de Juan.

Oración:

“Señor, concédeme que no olvide los signos de tu amor y de tu poder que he experimentado a lo largo de mi vida; dame la gracia de recordarlos en los momentos oscuros para que no pierda la confianza en ti”.

 

VÍCTOR M. FERNÁNDEZ
El Evangelio de cada día

Sacrosanctum Concilium – Documentos Vaticano II

Revalorización del domingo

106. La Iglesia, por una tradición apostólica, que trae su origen del mismo día de la Resurrección de Cristo, celebra el misterio pascual cada ocho días, en el día que es llamado con razón «día del Señor» o domingo. En este día los fieles deben reunirse a fin de que, escuchando la palabra de Dios y participando en la Eucaristía, recuerden la Pasión, la Resurrección y la gloria del Señor Jesús y den gracias a Dios, que los «hizo renacer a la viva esperanza por la Resurrección de Jesucristo de entre los muertos» (1 Pe, 1,3). Por esto el domingo es la fiesta primordial, que debe presentarse e inculcarse a la piedad de los fieles, de modo que sea también día de alegría y de liberación del trabajo. No se le antepongan otras solemnidades, a no ser que sean de veras de suma importancia, puesto que el domingo es el fundamento y el núcleo de todo el año litúrgico.

Está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio

Empezamos este primer domingo de Cuaresma con el evangelio de las tentaciones de Jesús en el desierto, relatadas por el evangelista Marcos.

El escrito de Marcos, que es el más breve de todos los evangelios, comienza en el desierto con la predicación del Bautista, el bautismo de Jesús y sus tentaciones. Después, Jesús hace su aparición en Galilea proclamando “la Buena Noticia de Dios». Marcos, resumirá su mensaje con estas palabras: «El tiempo se ha cumplido, y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Noticia» (Mc 1, 15).

Tres son los temas que aparecen en este evangelio de Marcos, como señala el Papa Francisco:

1.- Las tentaciones: «El Espíritu le empuja al desierto, y permaneció en el desierto cuarenta días, siendo tentado por Satanás» (Mc 1, 12-13).

2.- La proclamación del Evangelio (Buena Noticia): «Después de que Juan fue entregado, marchó Jesús a Galilea; y proclamaba la Buena Nueva de Dios» (Mc 1, 14).

3.- El tercer tema es una invitación a la conversión: «El tiempo se ha cumplido, el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva» (Mc 1,15). La respuesta a esta invitación se expresa en dos actitudes: conversión y fe.

* Conversión: significa tomar otra dirección, cambiar de rumbo, no quedarse donde se está y como se está, esforzarse en ser lo que se debe ser…

* Fe: es el lado positivo de la conversión, la apertura y disposición a escuchar y a fiarse en el Dios de la salvación.

La condición mesiánica de Jesús y su filiación divina no le sustraen de la historia humana y tampoco de sus pruebas y sufrimientos. También Jesús, como hombre, tuvo que vivir las pruebas a las que fue sometido en el desierto y recorrer el duro camino que conduce a la salvación, igual que lo hizo el pueblo de Israel.

Pero, ¿en qué consisten esas pruebas? Marcos, a diferencia de los otros dos evangelistas, Mateo y Lucas, que sí que señalan cuáles son esas pruebas («si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes” (Mt 4,3: Lc.4, 3); “si eres Hijo de Dios tírate abajo” (Mt 4, 6; Lc 4,9); “todo esto te daré si postrándote me adoras” (M 4, 9; Lc, 4, 7)), no da una respuesta, sino que intentará darla a lo largo de todo su evangelio, porque para Marcos la tentación se prolongará a lo largo de toda la vida de Jesús. Su vida será una constante lucha contra todas las tentaciones que intentarán apartarlo de su camino.

Jesús, en Marcos, frente al esquema clásico de los evangelistas Mateo y Lucas, que siguen el esquema de los honores, el esplendor y la gloria, asume los rasgos de la debilidad, la prueba y el sufrimiento.

            Pero, ¿qué nos dice este evangelio de Marcos a nosotros hoy?.

La tentación de todos los hombres a lo largo de la historia ha sido la de retar a Dios.

  • Desde el Génesis, cuando Satanás tienta a Eva, por medio de la serpiente, lo hace poniendo en duda la palabra de Dios: “¿Cómo es que Dios os ha dicho: ¿no comáis de ninguno de los árboles del jardín?” (Gn 3, 1).
  • En el Calvario, cuando Jesús estaba en la cruz, uno de los ladrones le increpa: “¿No eres tú el Cristo?. Pues, ¡sálvate a ti mismo y a nosotros!” (Lc 23, 39).

En este primer domingo de Cuaresma la liturgia nos presenta siempre el evangelio de las tentaciones.El lenguaje del tentador siempre es el mismo. “si eres Hijo de Dios, pide que estas piedras se conviertan en pan”. “Si eres Hijo de Dios tírate…”. “Si eres Hijo de Dios, manda…”.

            Ese es el discurso del que reta y tienta a Dios, y ese es el discurso que va a seguir existiendo siempre y el que existe hoy en día: hay mucha gente que mantiene ese discurso:

  • Si Dios existe, por qué permite la guerra.
  • Si Dios existe, por qué hay sufrimiento.
  • Si Dios existe, por qué ha permitido que muriera mi hijo/padre/madre/….
  • Si Dios existe, por qué hay catástrofes, terremotos…
  • Si Dios lo puede todo, por qué permite esto; por qué hace esto otro…
  • Si eres católico…, por qué haces esto o lo otro.
  • Por qué la Iglesia, muchas veces, da el ejemplo que da….

Con estas y otras muchas preguntas son con las que continuamente estamos retando a Dios.

Jesús nos enseña a enfrentarnos a ese tipo de retos, a ese tipo de tentaciones.

En el evangelio nos enseña a responder no con nuestras palabras sino con nuestros gestos, a través del ayunoy lo que significa (estuvo 40 días en el desierto), la oración(conversión) y la palabra de Dios (la Buena Noticia.).

Además, este mensaje del evangelio de Marcos de las tentaciones nos lo transmite muy claro en el padrenuestro que nos dejó como legado: “no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal”.  

Fr. Luis Martín Figuero O.P.

Música – Domingo I de Cuaresma

Entrada: Me invocará (Apendice) Nos has llamado al desierto CLN 126; Dios es fiel CLN 117
En Latin: Invocabit me (Canto Gregoriano)
Misa: Propia de cuaresma (Canto Gregoriano)
Acto Penitencial: CLB  17
Salmo y versículo antes del EvangelioTus sendas Señor, son….
Ofertorio: Attende Domine. CLN 101
Aclamación al MemorialCLN-J 21
Comunión: Grande es tu ternura (Cantos variosNo podemos caminar CLN 013; Por ti, patria esperada. CLN 711 A ti levanto mis ojos CLN 526
Final: Silencio o música gregoriana o polifónica: Sí me levantaré CLN 107

Recursos – Ofertorio Domingo I de Cuaresma

NOTA: ofrecemos diversos «SIGNOS» que nos parecen posibles, «fáciles» y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana en este tiempo de Cuaresma.

POR FAVOR: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad, o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.

PRESENTACIÓN DE UNA BIBLIA

(Puede hacer esta ofrenda el presidente del Consejo Pastoral Parroquial o, en su defecto, un miembro de reconocido prestigio en la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Mira, Señor, yo te traigo hoy la Palabra que Tú nos has dado y que recoge este libro o reunión de libros. Y lo hago en nombre de toda la Comunidad que quiere comprometerse, y más en este tiempo de Cuaresma, a ser oyente de tu Palabra, pues es consciente de que ella es alimento de salvación y semilla de vida eterna.

PRESENTACIÓN DE UN HORÓSCOPO

(Esta ofrenda la puede hacer una de las mujeres de la comunidad. Y se puede presentar o bien un libro, que existen, o sencillamente un recorte de los que publican los periódicos o revistas)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Yo te traigo hoy un horóscopo. Lo solemos leer como un juego, pero, bien sabes, que su consulta, así como todo lo relacionado con el mundo de lo esotérico, se ha puesto de moda entre nosotros y nosotras. Hay personas que se dejan arrastrar por ellos y confían plenamente. De esta manera ponen, a sabiendas o no, en entredicho tu señorío. Nosotros y nosotras, al ofrecértelo hoy, queremos decirte que no tenemos más Señor que Tú y que nuestras vidas están puestas en tus manos.

PRESENTACIÓN DE UN TERMÓMETRO CLÍNICO

(Puede hacer esta ofrenda, una persona adulta de la comunidad y comprometida dentro de la misma)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Por mi parte, Señor, yo te traigo este termómetro clínico, que es símbolo de las atenciones y cuidados de las personas enfermas. Con él, y en nombre de la comunidad, yo hoy te ofrezco nuestros deseos de tomarnos la “temperatura” de nuestra vida cristiana y de nuestro compromiso de seguimiento de Jesús. Así lo queremos vivir en esta Cuaresma. Ayúdanos en este empeño.

PRESENTACIÓN DE UN PROGRAMA ELECTORAL

(Lo debiera presentar alguien comprometido en la lucha política, sindical o ciudadana y, si no, cualquiera de la comunidad, con tal de que sea una persona adulta)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: A mí me corresponde, Señor, traerte hoy un programa electoral de cualquiera de nuestros partidos políticos. Lo hago con la conciencia de que es una oferta de buena voluntad, pero sabiendo que ahí no se esconde la solución de todos nuestros problemas. Ésa está en tus manos y en la colaboración de todos y de todas, cuando hacemos tu voluntad. Y en esta Cuaresma queremos conocer tu voluntad y asumirla como el CAMINO de nuestras vidas.

PRESENTACIÓN DE UNA ROPA, UN PAN Y UN VASO DE AGUA

(Pueden hacer la ofrenda dos personas distintas, mientras que una tercera aporta la palabra para esclarecer los símbolos)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Mira, Señor, ahí tienes dos símbolos de dos estilos de vida distintos. La ropa es la señal de la preocupación que vivimos los hombres y las mujeres de hoy por el tener y el consumo. El caso es que no somos felices, a pesar de que nos empeñemos en consumir más y rodearnos de más y más cosas. Pero también te hemos traído ese pan y ese vaso de agua, símbolo del ayuno cuaresmal. El pan y el agua son tan poca cosa, que es la mejor manera de decir que la felicidad está en el ser, y no en el tener.

Al confrontar, Señor, esos dos estilos de vida, queremos, justo en el inicio de esta nueva Cuaresma, ofrecerte nuestros deseos de conversión. Ayúdanos, sin embargo, Tú, Señor, con tu felicidad, a saborear lo que es la alegría de la salvación.

Oración de los fieles – Domingo I de Cuaresma

Siguiendo la enseñanza de San Francisco de Asís utilicemos sus propias palabras para orar todos juntos alabando al Señor.

(Al final de cada estrofa el sacerdote o el lector dice: “ALABEMOS AL SEÑOR” y el Pueblo de Dios contesta “TE ALABAMOS SEÑOR”)

Omnipotente, altísimo, bondadoso Señor,
Tuyas son la alabanza, la gloria y el honor;
Tan sólo tú eres digno de toda bendición,
Y nunca es digno el hombre de hacer de ti mención.

R.- “ALABEMOS AL SEÑOR”
V.- “TE ALABAMOS SEÑOR”

Loado seas por toda criatura, mi Señor,
Y en especial por el Hermano Sol,
Que alumbra, y abre el día, es bello en su esplendor
Y lleva por los cielos noticia de su autor.

R.- “ALABEMOS AL SEÑOR”
V.- “TE ALABAMOS SEÑOR”

Y por la Hermana Luna, de blanca luz menor,
Y las estrellas claras, que tu poder creó,
Tan limpias, tan hermosas, tan vivas como son,
Y brillan en los cielos: ¡loado, mi Señor!

R.- “ALABEMOS AL SEÑOR”
V.- “TE ALABAMOS SEÑOR”

Y por la Hermana Agua, preciosa en su candor,
que es útil, casta, humilde: ¡loado, mi Señor!
Por el Hermano fuego, que alumbra al irse el Sol,
Y es fuerte, hermoso, alegre: ¡loado, mi Señor!

R.- “ALABEMOS AL SEÑOR”
V.- “TE ALABAMOS SEÑOR”

Y por la Hermana Tierra, que es toda bendición,
La Hermana Madre Tierra, que da en toda ocasión
las hierbas y los frutos y flores de color,
y nos sustenta y rige: ¡Loado, mi Señor!

R.- “ALABEMOS AL SEÑOR”
V.- “TE ALABAMOS SEÑOR”

Y por los que perdonan y aguantan por tu amor,
los males corporales y la tribulación:
¡felices los que sufren en paz con el dolor,
porque les llega el tiempo de la consolación!

R.- “ALABEMOS AL SEÑOR”
V.- “TE ALABAMOS SEÑOR”

Y por la Hermana Muerte: ¡loado, mi Señor!
Ningún viviente escapa de su persecución;
¡ay si en pecado grave sorprende al pecador!
¡Dichosos los que cumplen la voluntad de Dios!
¡No probarán la muerte de la condenación!
Servidle con ternura y humilde corazón.
Agradeced sus dones, cantad su creación.
Las criaturas todas, load a mi Señor.

R.- “ALABEMOS AL SEÑOR”
V.- “TE ALABAMOS SEÑOR”


El miércoles pasado –Miércoles de Ceniza– comenzamos nuestra conversión, recorriendo el santo tiempo de Cuaresma, pidiendo perdón por nuestras faltas. Hoy pedimos una luz que nos guíe el camino. Así rogamos al Señor:

SEÑOR, ENSÉÑANOS TUS CAMINOS.

1. – Por el Papa Francisco, que la ayuda de Dios le asista siempre y en especial en este tiempo de la cuaresma. OREMOS

2. – Por los gobernantes para que sus decisiones se ajusten a las necesidades de su pueblo. OREMOS

3. – Por los enfermos, marginados, los que se encuentran solos o no encuentran sentido a su vida, para que Dios a través nuestra les de su consuelo y alegría. OREMOS

4. – Por todos los que dedican su vida al evangelio para que sea el Espíritu el que les guíe en la proclamación del mensaje. OREMOS

5. – Por todos los que han sufrido las inclemencias del tiempo, inundaciones o sequías, incendios, terremotos u otras catástrofes, para que se vean pronto socorridos tanto en lo material como en lo espiritual. OREMOS

6. – Por todos nosotros para que vivamos esta cuaresma de corazón y nuestra conversión sea sincera. OREMOS

7. – Por la paz en el mundo y en los corazones de todos los hombres y mujeres de la tierra. OREMOS

Señor, llévanos por tus caminos, sabes que sin tu ayuda no podemos caminar, concédenos lo que te pedimos y todo aquello que sabes que necesitamos. Por Jesucristo Nuestro Señor

Amen.

Comentario al evangelio – Martes VI de Tiempo Ordinario

La Palabra de Dios nos invita hoy, víspera de comenzar la Cuaresma, a tener cuidado con el mal en todas sus dimensiones: personal, social, estructural, … Tanto el libro del Génesis como el Evangelio, se lamentan y nos previenen de esta realidad contraria al plan de Dios. Leemos en la primera lectura: “Al ver el Señor que la maldad del hombre crecía sobre la tierra, y que todo su modo de pensar era siempre perverso, se arrepintió de haber creado al hombre en la tierra, y le pesó de corazón”. Palabras duras que nos invitan a la auto reflexión. ¿En qué manera soy yo participe con mi acción y omisión de generar y crear un mal ambiente, una atmósfera de maldad, una hamartiosfera? (hamartía=pecado). Dios ama a su creación y a sus criaturas y le pesa cuando no avanza según su plan establecido, cuando a través del uso de la libertad, colaboramos con el plan de nuestro creador o lo destrozamos.

Jesús nos advierte del mal camuflado que también crece y se extiende peligrosamente, y lo hace a través del ejemplo de la levadura, el ingrediente de cocina que hace que la masa fermente; ejemplo que ha utilizado otras veces de manera positiva, pero no en esta ocasión: “Tened cuidado con la levadura de los fariseos y con la de Herodes”. Hoy tendríamos que sustituir fariseos y Herodes por otros personajes, corrientes de pensamiento, posverdades que fermentan y hacen crecer el mal. ¿Cuáles crees que son? ¿Cuáles adviertes cómo destructivas? ¿Cuáles minan tu fe y tu esperanza?

Jesús les recuerda a sus discípulos y a nosotros hoy, que Él es el Pan de Vida, el alimento que nos ayuda a combatir el mal y a generar bien y bondad. En la eucaristía lo recibimos. Eres lo que comes, cuerpo de Cristo. Pan que nos fortalece y nos hace tomar conciencia de la identidad a la que estamos llamados a ser: que todos seamos uno. Y en esa unidad debemos cuidarnos y cuidar nuestra casa común, la creación de la que Dios nos ha hecho garantes, cuidadores. Parece una aspiración muy exigente, pue a veces no somos capaces ni de cuidarnos a nosotros mismos, pero a eso aspiramos y para ello necesitamos el Pan que Jesús es para nosotros, el alimento, no otros panes que nos llenan pero sin nutrirnos, cuando no intoxicándonos.

La secuencia del Evangelio de hoy termina con pregunta que Jesús nos dirige: “¿no acabáis de entender? Es un buen día para orar con esta pregunta. Ilumina Señor nuestro entendimiento para que podamos comprender, asimilar y llevar a la vida aquella palabra de vida que nos cuesta y para librarnos de las levaduras tóxicas que contaminan nuestro corazón.

Juan Lozano, cmf.