Lectura continuada del Evangelio de Mateo

Mateo 4, 12-17

«12Pero, escuchando que Juan había sido entregado, volvió a Galilea. 13Y, abandonando Nazaret y yéndose, se estableció en Cafarnaún, junto al mar, en territorio de Zabulón y Neftalí, 14para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías: 15‘Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar, allende el Jordán, Galilea de los gentiles; 16el pueblo que habitaba en tinieblas vio una gran luz, y a los que habitaban en tierra y sombra de muerte una luz les brilló’.

17Desde entonces comenzó Jesús a proclamar y a decir: “Convertíos, porque el reino de los cielos está llegando”.

Es difícil establecer una articulación clara porque el v. 17 es considerado un nuevo comienzo: el inicio de la primera parte del evangelio. Pero la expresión «desde entonces» ofrece la conexión con los vv. 12-16. El texto tiene tres partes: a) El comienzo (vv. 12-13) forma la transición geográfica del capítulo 3 o de 2,22 y prepara lo siguiente. b) Los vv. 14-16 hacen un comentario sobre el establecimiento de Jesús a base de una extensa cita de cumplimiento. c) El v. 17 contiene el enunciado principal, el comienzo de la proclamación de Jesús con sus primeras frases, destacadas con dos verbos: «proclamar y decir», igual que la proclamación de Juan en 3,2, y en términos muy similares a los del discurso encomendado a los discípulos en 10,7.

  • Después del arresto del Bautista, Jesús vuelve a Galilea. El texto emplea el verbo «entregar» para manifestar el paralelismo entre Jesús y Juan en el destino final. Abundan las indicaciones geográficas. La expresión «Galilea de los gentiles [= paganos]» es la más importante para Mateo. Deja claro en su evangelio que Jesús era el Mesías de Israel, que actuó en sinagogas de Israel y que prohibió a sus discípulos misionar fuera de Israel (cf. 10,5-6). Pero con esta expresión Mateo intenta anticipar que la misión de Jesús desencadenó la llegada de la salvación a los paganos. Desde la perspectiva futura de la salvación orientada a los paganos y en coincidencia con el plan de Dios, comienza Jesús en el v. 17 su proclamación a Israel. También las citas de cumplimiento en 2,23 y 12,18-21 sugieren esta perspectiva universalista: para Mateo es importante que la salvación para los paganos sea una perspectiva bíblico-profética.
  • «Desde entonces» recoge todo lo relacionado con el afincamiento de Jesús en Cafarnaún. Jesús inicia su proclamación del reino de los cielos. «Evangelio» es para Mateo, simplemente, el anuncio del «reino» que hace el Jesús terreno. La frase de «Convertíos, porque está llegando el reino de los cielos» interpreta en la línea de Mateo lo que significa la fe en el evangelio. Es significativa la palabra inicial «convertíos» en imperativo. El imperativo precede y predomina en el mensaje mateano de Jesús: según el plan de Dios, Jesús, el Hijo de Dios justo y triunfador de Satanás, proclamó en Galilea las exigencias, a la luz del inminente reino de los cielos, para la futura salvación de los paganos. La proximidad del reino de los cielos no es, para Mateo, un contenido yuxtapuesto a la llamada penitencial, un contenido secundario («indicativo») de la proclamación, sino el testimonio que la fundamenta, intensifica y corona.