Éste es mi Hijo amado

Seis días después Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, y los llevó a un monte alto a solas. Y se transfiguró ante ellos. Sus vestidos se volvieron de una blancura resplandeciente, como ningún batanero de la tierra podría blanquearlos. Y se les aparecieron Elías y Moisés hablando con Jesús. Pedro tomó la palabra y dijo a Jesús: «Maestro, ¡qué bien se está aquí! Hagamos tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». Es que no sabía lo que decía, pues estaban asustados. Una nube los cubrió con su sombra; y desde la nube se oyó una voz: «Éste es mi hijo amado. Escuchadlo». Miraron inmediatamente alrededor, y ya no vieron a nadie más que a Jesús solo con ellos.

Mientras bajaban del monte, Jesús les ordenó que no contasen a nadie lo que habían visto hasta que el hijo del hombre hubiera resucitado de entre los muertos. Ellos guardaron el secreto, pero discutían qué querría decir con eso de «resucitar de entre los muertos».

Marcos 9, 1-9

COMENTARIO AL EVANGELIO

¿Tú sueles escuchar a los demás?
¿Y a Jesús? ¿Cómo le podemos escuchar?.

Vamos a escuchar lo que nos dice Jesús con su Palabra: Mc 9, 2-10.
Jesús se “transfigura” delante de sus amigos, se muestra como Hijo de Dios, como Hijo amado del Padre. Y ellos, además de ver así a Jesús, escuchan una voz. ¿De quién será esa voz? ¿Qué les dice?

PARA HACER VIDA EL EVANGELIO

  • Esta semana piensa qué puedes hacer para escuchar más a Jesús.
  • Descubre y decora la palabra clave de hoy (Descargar). Después colócala en tu RINCÓN DE ORACIÓN

ORACIÓN

Este es un tiempo de cambio,
de la transfiguración, de la transformación
que necesitamos cada uno de nosotros
y que siempre necesitamos en toda la Iglesia.

Necesitamos cambiar
para que el mundo pueda cambiar,
Jesús siempre está con nosotros
para ayudarnos durante toda la vida.