Santoral 1 de marzo

SANTA EUDOXIA, Mártir (¿152? D.C)

Eudoxia nació en Heliópolis de padres hebreos, procedentes de Samaría, por lo que se le dio el sobrenombre de “samaritana”. Habitaba una casa a la entrada de la ciudad de Heliópolis, y por su maravillosa belleza, fue objeto de seducción para muchos y llegó a ganar una verdadera fortuna, dedicándose al criminal comercio de la prostitución.

Cierta noche, un monje llamado Germán volvía de un viaje hacia su monasterio y se detuvo en la casa de un amigo, vecina a la de Eudoxia. Ella le oyó cantar salmos y leer en alta voz los pasajes de la Biblia que describen los tormentos de los pecadores en la otra vida. Al escuchar aquellas cosas, Eudoxia se sintió sobrecogida por un gran temor. Al día siguiente, visitó al monje para contarle sus temores y preguntarle lo que debía hacer para escapar a penas tan terribles. Germán le respondió que, ante todo, debía renunciar a tantas riquezas malhabidas como tenía.

Eudoxia prometió hacerlo, anunció su resolución de entregarse a la oración y la penitencia y suplicó al monje que le enseñara la doctrina cristiana y los medios para santificarse.

Después de haberla instruido, Germán la envió al obispo Teódoto pues, la pecadora convertida, deseaba el bautismo. Una vez bautizada, Eudoxia dejó a Teódoto todas sus riquezas para que las distribuyera entre los pobres y ella se retiró a un convento para practicar allí una penitencia austera.

Comenzó a arder la persecución: los antiguos amantes de Eudoxia la denunciaron como cristiana, y el prefecto de Heliópolis la mandó prender y la sometió al tormento; pero ella hizo tales prodigios, que los verdugos, asombrados, la dejaron libre. Sin embargo, muy pronto otro prefecto, llamado Vicente, la hizo decapitar.

El nombre de Eudoxia figura en las Menaia griegas” ha sido inscrito en el Martirologio Romano, gracias a los cuidados de Baronio.

Las Actas griegas, cuyo fondo es auténtico, contienen detalles novelescos. — Acta Sanctorum, 1º de marzo, p. 870.

Alan Butler