Misa de la familia

DOMINGO III DE CUARESMA

SALUDO
El amor sabio de Dios nuestro Padre, manifestado en la entrega de Jesucristo el Señor, resucitado por el Espíritu, esté con todos nosotros.

ENTRADA
Bienvenidos, hermanos, a esta celebración de nuestra fe. Cada vez que nos reunimos estamos llamados a descubrir con firmeza el amor del Padre que se nos manifiesta, y el compromiso que tenemos que renovar. Quizá muchas veces celebramos la Eucaristía con pasividad, sin dar el paso de la fe, sin traer el resultado de nuestro actuar y sin sentirnos reno­vados y llenos para volver a la vida y seguir dando testimonio cristiano. A veces el actuar de la misma Iglesia tampoco favorece ni el encuentro ni la esperanza. Aún así estamos invitados a encontrarnos cara a cara con Dios Padre que rompe nuestras esclavitudes, que nos perdona, que nos da Vida y nos señala cómo tenemos que vivir si queremos crecer como per­sonas. Y también nos señala cuál tiene que ser el centro de nuestro anun­cio: la fuerza y la sabiduría de Dios que es Cristo muerto y resucitado, escándalo para unos y necedad para otros. Pero para nosotros es la res­puesta de Dios a la humanidad; una respuesta que se inicia en Jesús, en sus signos, y en la entrega de su vida hasta la muerte.

ACTO PENITENCIAL
Delante de Dios Padre, no como en un juicio sino en un encuentro del Padre y los hijos, pedimos perdón:

– Cuando nos creamos dioses pequeños y falsos que no pueden salvar, que no dan la libertad. SEÑOR, TEN PIEDAD.
– Cuando nos predicamos a nosotros mismos, nuestros miedos y difi­cultades, y te olvidamos a ti crucificado. CRISTO, TEN PIEDAD.
 – Cuando nos dejamos embaucar por ideas extrañas, por ideología y mensajes sin vida. SEÑOR, TEN PIEDAD.

Con tu calor y amor, Señor, disipa nuestras limitaciones y danos tu perdón. Por Jesucristo nuestro Señor.

ORACION COLECTA
Dios Padre nuestro que, como cada día de fiesta, nos reúnes alre­dedor del altar, como a los hijos de una misma familia; danos tu Espí­ritu para que vivamos creando comunidad en torno a Jesucristo, manifestación de tu amor y maestro para nuestra vida. Te lo pedimos por Él, que vive y reina contigo.

LECTURA NARRATIVA
El Libro del Éxodo nos va narrando la historia de Dios con su Pueblo elegido, con Israel. Una historia de elección, de libertad, de amor. Dios toma la iniciativa, libera y salva para que el pueblo descubra en Él el sentido de su vida; Y un Dios celoso porque sabe que fuera de Él nadie puede salvarles.

LECTURA APOSTOLICA
Saliendo al paso del deseo de reducir y comprender el evangelio con criterios puramente humanos viene la palabra de Pablo diciendo que el cen­tro, lo nuclear del Evangelio es Jesús de Nazaret, y éste crucificado. No seguimos a un palabrero, ni a un filósofo. Seguimos a un crucificado y en Él estamos llamados a descubrir la sabiduría y la fuerza de nuestro Dios.

LECTURA EVANGELICA
Jesús echa del templo a vendedores de animales y a los cambistas de dinero. El templo material, lugar de encuentro de los hombres con Dios, ha quedado superado con Jesús; desde ahora para encontrar a Dios, para reconocerle y hablarle, ya no valen los espacios materiales porque Jesús es cl nuevo Templo, lugar de la Presencia del Padre.

ORACION DE LOS FIELES
En nuestro camino hacia la Pascua, presentemos ahora con confianza nuestras oraciones cantando (diciendo): KYRIE, ELEISON.

  1. Por la Iglesia, por todos los cristianos. Que en este tiempo de Cuaresma expulsemos de nosotros todo lo que es contrario o poco coherente con nuestro seguimiento de Jesús. OREMOS:
  2. Por los que se preparan para recibir el bautismo, la confirmación o la primera comunión. Que la gracia de Dios se derrame sobre ellos y les dé fortaleza para vivir como fieles seguidores de Jesucristo. OREMOS:
  3. Por los países de Hispanoamérica. Que progresen en el bienestar para todos los ciudadanos y en la solidez de la fe cristiana. OREMOS:
  4. Por las mujeres de nuestro país y de todos los países. Que en todo lugar reciban un trato de igualdad y de respeto, y desaparezca todo tipo de discriminación. OREMOS:
  5. Por… OREMOS:
  6. Por nosotros. Que vivamos la celebración de la Eucaristía cada vez con mayor espíritu de fe y de oración, y con más amor a Dios y a los hermanos. OREMOS:

Escucha, Señor Jesús, nuestra oración. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS
Fieles, Señor, al mandato que nos das de trabajar para que la tie­rra dé su fruto, nos hemos esforzado para traer hasta al altar el pan y el vino que ahora, con gratitud, te presentamos; que tu Espíritu los convierta para nosotros en Cuerpo y Sangre de Jesús. Que vive y reina.

PREFACIO
En verdad es justo y necesario, Dios del Amor, glorificarte ahora y siempre por todos los bienes con que nos enriqueces, y en especial por habernos mostrado tu entrega sin límites en Jesús, que es el Camino que nos lleva a Ti.

Tú no eres un Dios ni escondido ni lejano, sino que en todo momen­to te haces el encontradizo de las gentes, y quieres que vivamos favore­ciendo la verdad y la justicia, defendiendo la dignidad de las personas allí donde es pisoteada. Eres el Dios de la entrega que resucitas a Jesús para hacernos a todos partícipes de tu Vida sin fin.

Permítenos, Señor, unirnos a cuantos hombres y mujeres dedican su vida a la extensión del bien y de la paz, para poder glorificarte de verdad como ahora lo hacemos con este himno en tu honor: Santo, Santo, Santo…

ORACION DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Al darte gracias, Señor, por esta Eucaristía que nos ha unido, te rogamos que esta comunidad cristiana viva siempre fiada de tu amor liberador y entregado, y que nuestro trabajo en medio del mundo ayu­de a acrecentar la presencia de tu Reino entre nosotros. Por Jesucristo.

DESPEDIDA
Son muchos los templos en los que sacrificamos y a los que hay que destruir. Asistir al culto cada domingo y no hacer de la vida culto es convertir nuestra fe en comercio y mentira. Por eso, antes de irnos en paz, nos tenemos que recordar que el culto que Dios espera de nosotros es el compromiso que haga un hombre más fraterno y el mundo mejor en el que quepa.