Los ritos verdaderos

Señor, ¿por qué los cristianos
ponemos el acento en los ritos religiosos
más que en los pobres y la justicia?
Tú eras un judío piadoso que ibas al templo;
pero tus ritos principales fueron la justicia,
el amor y la solidaridad.

¿Por qué tus discípulos
hablamos de seguirte
y luego nos encerramos
en las celebraciones

y en la ética privada?

Levántate, Señor, y denúncianos.
Denuncia la insuficiencia

de tantos seguimientos
carentes de dimensión social.
Denuncia la hipocresía

de tantas «vidas cristianas»
que, con un cumplimiento perfecto
del «deber»,
apuntalan la injusticia con su forma de vida,
sus opciones y sus inhibiciones.

Dinos hoy a los cristianos,
lo que dijiste entonces a los judíos:
«Este pueblo me honra con los labios,
pero su corazón está lejos de mí».

Denúnciame también a mí;
pero a la vez, Señor, te lo suplico,
abrázame y abrásame,
enséñame, transfórmame

y llévame contigo
al altar de los ritos verdaderos,
el amor, la justicia y los pobres.

Patxi Loidi