Liturgia – Sábado III de Cuaresma

SÁBADO DE LA III SEMANA DE CUARESMA

Misa de la feria (morado)

Misal: Antífonas y oraciones propias. Prefacio Cuaresma.

Leccionario: Vol. II

  • Os 6, 1-6. Quiero misericordia y no sacrifico.
  • Sal 50. Quiero misericordia y no sacrificio.
  • Lc 18, 9-14. El publicano bajó a su casa justificado, y el fariseo no.

Antífona de entrada          Sal 102, 2-3
Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides sus beneficios. Él perdona todas tus culpas.

Monición de entrada y acto penitencial
Avanzando en el camino hacia la Pascua, la antífona de entrada de hoy nos invita a que bendigamos al Señor con toda el alma, y que no olvidemos sus beneficios; puesto que Él perdona todas nuestras culpas. Hagamos ahora, pues, al comenzar la Eucaristía, un pequeño momento de silencio, en el que cada uno reconozcamos nuestros pecados y le pidamos perdón al Señor por ellos.

  • Señor, ten misericordia de nosotros.
    — Porque hemos pecado contra Ti.
  • Muéstranos, Señor, tu misericordia.
    — Y danos tu salvación.

Oración colecta
LLENOS de alegría,
al celebrar un año más la Cuaresma,
te pedimos, Señor,
al unirnos a los sacramentos pascuales,
que gocemos plenamente de su eficacia.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles
Oremos, hermanos, con la misma humildad con la que el publicano oró en el templo, poniendo en las manos de Dios todas nuestras necesidades.

1.- Para que el Señor, que borra toda culpa, conceda a su Iglesia el don de la penitencia. Roguemos al Señor.

2.- Para que muchos jóvenes se decidan a dejarlo todo y seguir al Señor en el sacerdocio y la vida consagrada. Roguemos al Señor.

3.- Para que el Señor, que enaltece a los que se humillan, se manifieste a los que se esfuerzan en conocerle. Roguemos al Señor.

4.- Para que el Señor, que cura al que se vuelve a Él, haga que los satisfechos de sí mismos se vuelvan indigentes.

5.- Para que el Señor, que no desprecia un corazón quebrantado y humillado, tenga misericordia de nosotros, pobres pecadores. Roguemos al Señor.

Dios todopoderoso y eterno, refugio en toda clase de peligro, a quien nos dirigimos en nuestra angustia; te pedimos con fe que mires compasivamente nuestra aflicción, líbranos de la pandemia que nos asola, concede descanso eterno a los que han muerto, consuela a los que lloran, sana a los enfermos, da paz a los moribundos, fuerza a los trabajadores sanitarios, sabiduría a nuestros gobernantes y valentía para llegar a todos con amor glorificando juntos tu santo nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
OH, Dios,
cuya gracia nos permite,
purificados nuestros sentidos,
acercarnos a tus santos misterios,
concédenos rendirte una alabanza adecuada,
al celebrar solemnemente lo que nos has entregado en ellos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Cuaresma

Antífona de comunión          Lc 18, 13
El publicano, quedándose atrás, se golpeaba el pecho diciendo: «Oh, Dios, ten compasión de este pecador».

Oración después de la comunión
CONCÉDENOS, Dios misericordioso,
celebrar con sincera entrega
las realidades santas que nos alimentan continuamente,
y recibirlas siempre con espíritu de fe.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo
EXTIENDE, Señor, sobre tus fieles
tu mano derecha como auxilio celestial,
para que te busquen de todo corazón
y merezcan conseguir todo lo que piden dignamente.
Por Jesucristo, nuestro Señor.