Misa de la familia

DOMINGO V DE CUARESMA

SALUDO
La gracia y la paz de Dios Padre manifestada en Jesús, y la comunión de su Espíritu que nos ayuda a vivir y a seguirle, estén con todos nosotros.

ENTRADA
Estamos terminando el tiempo de cuaresma, en el que nos hemos pre­parado para celebrar la muerte y resurrección de Jesús. Si este tiempo ha sido de verdad un empuje en nuestra vida, si hemos sentido la llamada de Dios y de los hermanos, si nos hemos dejado afectar por cuanto nos rodea… habrá sido un espacio de Gracia; si, por el contrario, seguimos en todo igual y creemos que la llamada a la conversión es sólo para los demás, habremos perdido una nueva oportunidad. Pero aún así Dios seguirá apostando por todos y cada uno de nosotros, como Padre bueno e infatigable, como lo ha hecho siempre, hasta conseguir meter su Ley en el pecho de todos hasta que, abiertos a la esperanza, hagamos nuestra la Alianza que nos ofrece y le reconozcamos cercano en la vida, a nuestro lado; hasta que todos dejemos crecer esa semilla de divinidad que lleva­mos dentro. Toda nuestra vida cristiana es esto: dejarnos llevar de la mano, dejarnos llenar del amor de Dios, servir al Señor en los hermanos, sentir como siente Dios cuando ve sufrir a uno de sus hijos.

En camino hacia la Pascua, hermanos, celebramos la Eucaristía. Bienvenidos.

ACTO PENITENCIAL
Reconozcamos ahora nuestras faltas de entrega y de amor, pidiendo perdón:

– Tú, que en tu Amor entrañable olvidas siempre nuestros pecados. SEÑOR, TEN PIEDAD.

– Tú, que nos muestras un estilo de vida y de entrega a los demás. CRISTO, TEN PIEDAD.

– Tú, que en medio de las dificultades nos muestras el camino y nos ayudas a seguir. SEÑOR, TEN PIEDAD.

Señor, danos tu perdón pues sabemos que nunca defraudas a quien confia en tu misericordia. Por Jesucristo nuestro Señor.

ORACION COLECTA
Dios Padre nuestro, que no cesas de darnos tu amor para que vivamos en plenitud; que la celebración de la Eucaristía nos haga valientes para acoger tu salvación y que, viviendo entregados a las personas, reconozcamos así tu bondad y seamos en verdad seguidores de Jesús, nuestro camino. Te lo pedimos por Él, que vive y reina.

LECTURA PROFETICA
Como siempre, el profeta llama al pueblo a vivir con esperanza; una esperanza que hay que retomar y ayudar a que crezca, puesto que el pue­blo se ha apartado de su Dios y sufre pesar y desolación. Pero Dios no se cansa nunca, y para que no se olvide su amor hará una nueva Alianza, escrita en el corazón de las gentes.

LECTURA APOSTOLICA
Cristo es Dios, pero no escapa con ningún artificio de la realidad humana del miedo, de la soledad o del sentirse abandonado. Su identidad con lo humano es total, hasta presentar súplicas al Padre para que le evi­te el sufrimiento y la muerte. Y es escuchado por el Padre, que le conce­de algo mayor: ser causa de salvación eterna porque nos lleva a la Pascua.

LECTURA EVANGELICA
Jesús sabe que apostar por la causa de Dios ha de llevarle hasta dar la vida. E1 verdadero discípulo suyo ha de saber también las exigencias de su misión. Pero la muerte no es la última palabra, ni el vacío, ni lo infe­cundo. Si queremos ganar la Vida hemos de vivir entregando la vida.

ORACION DE LOS FIELES
Jesús es nuestra resurrección y nuestra vida. Por eso le presentamos nuestra oración cantando: KYRIE, ELEISON.

  1. Por toda la Iglesia, por cada uno de los cristianos. Que la celebración de la Semana Santa y de la Pascua nos haga crecer en la fe, la esperanza y el amor. KYRIE, ELEISON. R/ KYRIE, ELEISON.
  2. Por el Seminario, donde se preparan los futuros sacerdotes de nuestra diócesis, y por sus responsables y formadores. Que Dios les acompañe con su amor. KYRIE, ELEISON.
  3. Por las vocaciones sacerdotales. Que no falten jóvenes que se sientan llamados y estén dispuestos a seguir al Señor en este camino de servicio. KYRIE, ELEISON.
  4. Por los pobres y los enfermos, y por todos los que viven más de cerca, en su cuerpo, la pasión de Cristo. Que no les falte la ayuda que necesitan en su dolor. KYRIE, ELEISON.
  5. Por nosotros, por los que hoy nos hemos reunido aquí para celebrar la Eucaristía. Que sepamos prepararnos con espíritu de oración para los días santos que se acercan. KYRIE, ELEIS

Escúchanos, Señor Jesús, y transforma nuestro corazón para hacerlo semejante al tuyo. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS
Escúchanos, Padre, tu que nos has hecho hijos tuyos, y ya que nos das este pan y este vino para que alimenten nuestro cuerpo y nuestro espíritu, haz que sepamos mostrarte nuestra gratitud con una vida dedica a servir a los hermanos. Por Jesucristo.

Prefacio de Cuaresma I y plegaria eucarística de la reconciliación

PREFACIO
Terminando, Señor, la Cuaresma, te damos gracias, ahora y siempre, por llevarnos de la mano en el camino de la vida, tratando de que descu­bramos que la convivencia es posible, que la justicia es garantía de paz, y que los hombres somos hermanos y estamos llamados a formar una úni­ca familia.

Te damos gracias, Señor, por esta Cuaresma, tiempo de preparación para celebrar el Misterio de la muerte y resurrección de Jesús. Que haya­mos dejado sitio a la misericordia y al amor desbordante que de Ti pro­ceden; que la conversión anunciada y esperada haya sido una realidad en cada uno de nosotros, y que el rencor y la incomprensión no sigan ani­dando en la vida de las personas.

Unidos a tantos hombres y mujeres que viven en tu presencia, Señor, te glorificamos con este himno en tu honor: Santo, Santo, Santo…

ORACION DESPUES DE LA COMUNION
Al darte gracias, Señor, por esta eucaristía que hemos celebrado, queremos renovar también nuestro deseo de vivir sirviendo y siguien­do a Jesús, que tiene palabras de vida eterna; que cada uno de noso­tros, mirándote a Ti, estemos dispuestos a buscar con los hermanos una vida más plena y auténtica. Por Jesucristo.

DESPEDIDA
Lo que acabamos hacer aquí, partir y repartir el pan y el vino, es un gesto que significa nuestra voluntad de partir y repartir nuestra vida, dándola por los hermanos. Hagamos realidad más allá de la eucaristía este gesto de fraternidad.