Amor y esperanza (Amor)

El que alguien nos ame hace que nosotros esperemos en él; pero el amor a él es causado por la esperanza que en él tenemos (SANTO TOMÁS, Suma Teológica, 12, q. 40, a. 7).

El amor a Dios es el amor por excelencia. Es, como he dicho, amor sin interés propio; todo lo que desea y quiere es ver al alma que ama rica de los bienes del cielo. Esta sí es voluntad, y no estos quereres desastrados de por acá, y aún no digo de los malos, que de ésos Dios nos libre (SANTA TERESA, C. de perfección 7, 1).

¡No hay más amor que el Amor! (J. ESCRIVÁ DE BALAGUER, Camino, 417).

La humildad, necesaria para amar. Cuanto más vacíos estamos de la hinchazón de la soberbia más llenos estamos de amor (SAN AGUSTÍN, Tratado sobre la Santísima Trinidad, 8).