Liturgia – Domingo de Ramos

DOMINGO DE RAMOS EN LA PASIÓN DEL SEÑOR

Misa del Domingo (rojo)

Misal: Antífonas y oraciones propias. Sin Gloria, Credo, Prefacio propio. No se puede decir la Plegaria Eucarística IV.

Leccionario: Vol. I (B)

  • Mc 11, 1-10. Bendito el que viene en nombre del Señor.
  • Is 50, 4-7. No escondí el rostro ante ultrajes, sabiendo que no quedaría defraudado.
  • Sal 21Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?
  • Flp 2, 6-11. Se humilló a sí mismo; por eso Dios lo exaltó sobre todo.
  • Mc 14, 1-15, 47.Pasión de nuestro Señor Jesucristo

Antífona           Cf. Mt 21, 9
Hosanna al Hijo de David, bendito el que viene en nombre del Señor, el Rey de Israel. Hosanna en el cielo.

Procesión y entrada solemne
Queridos hermanos: Desde el principio de la Cuaresma nos hemos venido preparando con la oración, y con obras de penitencia y de caridad para la celebración de las fiestas pascuales. Hoy, cercana ya la Noche Santa de Pascua, nos disponemos, con espíritu de fiesta, a inaugurar, en comunión con toda la Iglesia, la celebración anual de los misterios de la pasión y resurrección de nuestro Señor Jesucristo: la Semana Santa.

Y comenzamos la solemne celebración de este domingo, el domingo de ramos, recordando aquel momento en el que Jesús entró en la ciudad santa de Jerusalén montado en un pollino, siendo aclamado por una multitud de niños y de gente sencilla y humilde, que lo recibió con alegría y entusiasmo. Nosotros hoy, con ramos y palmas, con cantos y aclamaciones, queremos expresar nuestra actitud de fe, nuestro deseo de conversión y nuestra adhesión a Jesucristo, para que, participando ahora de su cruz, merezcamos tener parte en su resurrección.

Oración
D
IOS todopoderoso y eterno,

santifica con tu ✠ bendición estos ramos,
y, a cuantos vamos a acompañar a Cristo Rey
aclamándolo con cantos,
concédenos, por medio de él,
entrar en la Jerusalén del cielo.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

(Se asperjan ahora los ramos con el agua bendita, y, seguidamente, se proclama, en la forma habitual, el evangelio de la entrada de Jesús en Jerusalén)

Monición de entrada y acto penitencia (si no se hace procesión ni entrada solemne):

Monición de entrada
Seis días antes de la solemnidad de la Pascua, cuando el Señor subía a la ciudad de Jerusalén, los niños, con ramos de palmas, salieron a su encuentro, y con júbilo proclamaban: ¡Hosanna en el cielo!¡Bendito Tú que vienes y nos traes la misericordia de Dios! ¡Portones!, alzad los dinteles, que se alcen las antiguas compuertas: va a entrar el Rey de la gloria.

Acto penitencial
Hermanos, al comenzar esta celebración de la Eucaristía, con la que damos comienzo a la Semana Santa, acudamos con humildad y confianza a Cristo, nuestro Rey y Señor, y reconociendo nuestros pecados, pidámosle que tenga piedad de nosotros.

• Tú que, no conociendo pecado, cargaste con el pecado de todos. Señor, ten piedad
• Tú que, siendo inocente, fuiste condenado como pecador. Cristo, ten piedad.
• Tú que derramaste tu sangre para el perdón de los pecados. Señor, ten piedad.

No se dice Gloria.

Oración colecta
DIOS todopoderoso y eterno,
que hiciste que nuestro Salvador se encarnase
y soportara la cruz
para que imitemos su ejemplo de humildad,
concédenos, propicio,
aprender las enseñanzas de la pasión
y participar de la resurrección gloriosa.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Se dice Credo.
Proclamemos ahora nuestra fe en el único Dios, el Dios que nos libera del pecado y nos salva.

Oración de los fieles
Con la mirada puesta en Jesús, nuestro Rey y Mesías, el Sumo sacerdote de la fe que profesamos, que en la cruz presentó con lágrimas en los ojos, oraciones y súplicas al Padre; presentemos nuestras plegarias por nosotros y por todos los hombres.

1.- Por la Iglesia, que sufre en sus miembros y quiere hacer suyo el sufrimiento de toda la humanidad; para que sepa decir al abatido una palabra de aliento. Roguemos al Señor.

2.- Por las vocaciones al ministerio sacerdotal; para que siempre haya en nuestras parroquias sacerdotes que hagan presente el memorial de Cristo muerto y resucitado. Roguemos al Señor.

3.- Por los que no conocen a Jesucristo; para que puedan llegar a sentir la alegría y la vida que Él nos da, fruto de su muerte y resurrección. Roguemos al Señor.

4.- Por todos los que sufren por el hambre y guerra, la enfermedad o la soledad, la injusticia o la discriminación; para que experimenten la fuerza de Cristo, que sufre en la cruz, y la ayuda de los hermanos. Roguemos al Señor.

5.- Por todos los que estamos aquí y nos disponemos a celebrar la Pascua del Señor. Para que esta Semana Santa aumente nuestra fe, nuestra esperanza y nuestra caridad. Roguemos al Señor.

Dios todopoderoso y eterno, que enviaste a tu Hijo al mundo para que, con su pasión, destruyese el pecado y la muerte y, con su resurrección, nos devolviese la vida y la felicidad; escucha las oraciones de tu pueblo y haz que podamos gozar de los frutos de la cruz gloriosa de Jesucristo. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
SEÑOR, que por la pasión de tu Unigénito
se extienda sobre nosotros tu misericordia
y, aunque no la merecen nuestras obras,
que con la ayuda de tu compasión
podamos recibirla en este sacrificio único.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de la Pasión del Señor

V/.   El Señor esté con vosotros. R/.
V/.   Levantemos el corazón. R/.
V/.   Demos gracias al Señor, nuestro Dios. R/.

EN verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno,
por Cristo, Señor nuestro.

El cual, siendo inocente,
se dignó padecer por los impíos,
y ser condenado injustamente
en lugar de los malhechores.
De esta forma,
al morir, borró nuestros delitos,
y, al resucitar, logró nuestra salvación.

Por eso, te alabamos con todos los ángeles,
aclamándote llenos de alegría:

Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del Universo.
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en nombre del Señor.
Hosanna en el cielo.

Antífona de comunión          Mt 26, 42
Padre mío, si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad

Oración después de la comunión
SEACIADOS con los dones santos,
te pedimos, Señor,
que, así como nos has hecho esperar lo que creemos
por la muerte de tu Hijo,
podamos alcanzar, por su resurrección,
la plena posesión de lo que anhelamos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Monición final
Con esta celebración hemos inaugurado la semana más importante de todo el año cristiano: la Semana Santa, que culminará con la celebración de la Pascua. Estas palmas y estos ramos que llevamos serán para nosotros la señal del combate victorioso de Cristo, nuestro Señor. Pongámoslos en nuestras ventanas y balcones como testimonio de nuestra fe en Cristo, vencedor del mal; ante quien los enemigos se postran humillados.

Oración sobre el pueblo
D
IRIGE tu mirada, Señor,

sobre esta familia tuya
por la que nuestro Señor Jesucristo
no dudó en entregarse a los verdugos
y padecer el tormento de la cruz.
Por Jesucristo, nuestro Señor.