Liturgia – Miércoles Santo

MIÉRCOLES SANTO, feria

Misa de la feria (morado)

Misal: Antífonas y oraciones propias. Prefacio II de la Pasión del Señor

Leccionario: Vol. II

  • Is 50, 4-9a. No escondí el rostro ante ultrajes.
  • Sal 68. Señor, que me escuche tu gran bondad el día de tu favor.
  • Mt 26, 14-25. El Hijo del hombre se va como está escrito; pero, ¡ay de aquel por quien es entregado!

Antífona de entrada           Cf. Flp 2, 10. 8. 11
Al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo: porque él se ha hecho obediente hasta la muerte y una muerte de cruz; por eso es Señor, para gloria de Dios Padre.

Monición de entrada y acto penitencial
Hoy, a las puertas ya de los días santos en los que celebraremos la muerte y resurrección del Señor, pedimos también nosotros que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, porque el Señor se rebajó hasta someterse incluso a la muerte y una muerte de cruz; por eso Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.

Reunidos ante este Jesús que camina hacia la cruz y la resurrección, reconocemos la debilidad de nuestro seguimiento, y, con humildad, le pedimos perdón por todos nuestros pecados.

• Tú, que fuiste azotado y coronado de espinas. Señor, ten piedad.
• Tú, que fuiste condenado a muerte y cargado con el peso de la cruz. Cristo, ten piedad.
• Tú, que crucificado en el Calvario, atraes a todos hacia ti. Señor, ten piedad.

Oración colecta
OH , Dios que, para libramos del poder del enemigo,
quisiste que tu Hijo soportase por nosotros el suplicio de la cruz,
concédenos a tus siervos alcanzar la gracia de la resurrección.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles
Hermanos, oremos confiadamente a Dios Padre todopoderoso, que envió a su Hijo Jesucristo al mundo para que con su pasión destruyera el pecado y la muerte, y con su resurrección nos devolviera la vida y la felicidad.

1.- Por la Iglesia; para que ayude a todos sus hijos a prepararse, con un corazón bien dispuesto, para celebrar durante estos días el misterio de la Pascua de Cristo. Roguemos al Señor.

2.- Por las vocaciones sacerdotales y religiosas: para que los jóvenes descubran que Jesús dio su vida por ellos y le confiesen como Dios y Salvador, entregándole toda su vida. Roguemos al Señor.

3.- Por todos los pueblos del mundo, por los que Cristo se entregó a la muerte; para que se sientan movidos a buscar a Dios sinceramente y a cumplir su voluntad. Roguemos al Señor.

4.- Por los pecadores y los que han abandonado a Dios; para que el Señor, que no desprecia a los cautivos, tenga compasión de ellos y les muestre el buen camino. Roguemos al Señor.

5.- Por todos nosotros, que estamos participando del banquete del sacrificio pascual de Jesucristo; para que estemos siempre dispuestos a decir al abatido una palabra de aliento. Roguemos al Señor.

Oh Dios, cuyo Hijo denunció veladamente al que le iba a entregar en el momento en el que instituía el memorial de su entrega por amor a nosotros; escucha nuestras plegarias y concédenos celebrar la Pascua de tal modo que, siendo fieles discípulos suyos, tengamos sus mismos sentimientos y actitudes. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
RECIBE, Señor, las ofrendas que te presentamos,
y muestra la eficacia de tu poder,
para que, al celebrar sacramentalmente la pasión de tu Hijo,
consigamos sus frutos saludables.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio II de la Pasión del Señor

Antífona de comunión           Mt 20, 28
El Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por muchos.

Oración después de la comunión
DIOS todopoderoso,
concédenos sentir vivamente
que, por la muerte de tu Hijo en el tiempo
manifestada en estos santos misterios,
confiemos en que tú nos has dado la vida eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo
CONCEDE, Señor, a tus fieles
recibir pronto los sacramentos pascuales
y esperar, con vivo deseo, los dones futuros,
para que, perseverando
en los santos misterios que los hicieron renacer,
se sientan impulsados por ellos hacia una nueva vida.
Por Jesucristo, nuestro Señor.