A pesar de los pesares, triunfa la vida

1- ¡Cristo ha resucitado! Hoy es día de gozo y alegría….Jesucristo ha roto las cadenas de la muerte. No hay que temer. Es cierto, es verdad. ¡Señor Jesús has resucitado, no tengo ya ningún miedo! Porque el Señor es mi luz y mi salvación, confío en El.

2- A pesar de los pesares, del dolor, del fracaso de las tentaciones, de la soledad y de la agonía de Getsemaní. A pesar de la droga y del sida, de la guerra, de las vallas y pateras… es posible una solución. ¡Regocijaos cielos y tierra; verdaderamente resucitó Jesús, ha salido victorioso del sepulcro y éste ha “quedado vacío”! La muerte es la puerta de la vida. Es increíble….la muerte es la puerta de la vida. ¡Qué difícil es entender esto! Jesús, la vida es misterio, la muerte es misterio. No entiendo muchas cosas, me desbordan los acontecimientos, me ahoga el no saber, el no poder, tu silencio muchas veces. Pero yo Señor, confío en Ti, Tú eres mi salvación.

3- Hoy, Señor, nos haces capaces de entusiasmarnos. Sí, la tiniebla ya no es tiniebla delante de Ti, la noche tiene luz como el día. ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? ¡HA RESUCITADO! Hoy empieza una nueva era, las lanzas se convierten en podaderas, de las armas nacen arados y los oprimidos son liberados.

4- Andemos en una vida nueva como nos recomienda la lectura apostólica, busquemos los bienes de arriba, ¡resucitemos con Cristo! Dios nos ha liberado para siempre. Las mujeres fueron las primeras “apóstoles”, las primeras enviadas por el joven vestido de blanco a anunciar a todos esta gran noticia. Es la hora de reconocer la vocación, la misión y el puesto de la mujer en la Iglesia. Yo, como ellas, también me siento enviado y proclamo mi fe en Dios Padre, mi fe en la vida, en el Dios de la vida. Y sé que vale la pena “desvivirme” por los demás. ¡Jesús, resucitado de entre los muertos, luz de luz, vida de la vida, primogénito de la nueva creación, proclamo mi fe en Ti, mi Señor!

José María Martín OSA