Liturgia – Domingo de Resurrección

DOMINGO DE RESURRECCIÓN

Misa del Domingo (blanco)

Misal: Antífonas y oraciones propias. Es conveniente sustituir el acto penitencia por la aspersión con el agua bendecida en la Vigilia Pascual. Gloria. Credo. Prefacio Pascual I «en este día», embolismos propios en las Plegarias Eucarísticas. No se puede decir la Plegaria Eucarística IV. Despedida con doble «Aleluya».

Leccionario: Vol. I (B)

• Hch 10, 34a. 37-43. Hemos comido y bebido con él después de su resurrección de entre los muertos.

 Sal 117. Este es el día que hizo el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo.

• Col 3, 1-4. Buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo.

O bien: 1Cor 5, 6b-8. Barred la levadura vieja para ser una masa nueva.

• Secuencia. Ofrezcan los cristianos.

• Jn 20, 1-9. Él había de resucitar de entre los muertos.

O bien, para las misas vespertinas: Lc 24, 13-35. Quédate con nosotros, porque atardece.


Antífona           Cf. Sal 138, 18. 5-6
He resucitado y aún estoy contigo, aleluya; me cubres con tu mano, aleluya; tu sabiduría es sublime, aleluya, aleluya.

Monición de entrada
Queridos hermanos: en este Domingo de Pascua, en el que recordamos llenos de gozo la resurrección de Jesucristo, el Señor, vamos a comenzar la celebración de la Eucaristía recordando como Dios, por medio del Bautismo, nos injertó simbólicamente en la muerte y resurrección de su Hijo y, como con ello, nos otorgó el perdón de los pecados y nos adoptó como hijos suyos. Pidamos, pues, al Señor, que el agua que vamos a (bendecir y) derramar sobre nosotros reavive 

(Aspersión con el agua bendita por el templo, o bien todos pasan por la pila bautismal y toman el agua santiguándose) 

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino. 

Gloria

Oración colecta
OH, Dios,
que en este día, vencida la muerte,
nos has abierto las puertas de la eternidad
por medio de tu Unigénito,
concede, a quienes celebramos
la solemnidad de la resurrección del Señor,
que, renovados por tu Espíritu,
resucitemos a la luz de la vida.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Se dice Credo.
El día de nuestro Bautismo participamos de una manera misteriosa y sacramental de la muerte y la resurrección de Cristo. Ahora, en esta Eucaristía de Pascua, renovemos nuestro sí a Dios y confesemos con los labios y el corazón nuestra fe, que es la fe de la Iglesia, que nos pone en comunión con los apóstoles, los primeros testigos de la resurrección de Cristo. 

(Si no se ha celebrado la Vigilia Pascual, se pueden renovar las promesas del bautismo: 

El día de nuestro Bautismo participamos de una manera misteriosa y sacramental de la muerte y la resurrección de Cristo. Ahora, en esta Eucaristía de Pascua, renovemos nuestro sí a Dios y confesemos con los labios y el corazón nuestra fe, que es la fe de la Iglesia, haciendo el firme propósito de renunciar al pecado con la gracia de Dios y nuestro esfuerzo, y afirmando nuestra fe, que nos pone en comunión con los apóstoles, los primeros testigos de la resurrección de Cristo.

• ¿Renunciáis al pecado para vivir en la libertad de los hijos de Dios?
• ¿Renunciáis a todas las seducciones del mal, para que no domine en vosotros el pecado? 
• ¿Renunciáis a Satanás, padre y príncipe del pecado? 

Prosigue el sacerdote: Y confesad abiertamente: 

• ¿Creéis en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra?
• ¿Creéis en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació de santa María Virgen, murió, fue sepultado, resucitó de entre los muertos y está sentado a la derecha del Padre? 
• ¿Creéis en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de la carne y en la vida eterna? 

Concluye el sacerdote: Que Dios todopoderoso. Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos regeneró por el agua y el Espíritu Santo y que nos concedió la remisión de los pecados, nos guarde en su gracia, en el mismo Jesucristo nuestro Señor, para la vida eterna. Amén.) 

Oración de los fieles
En este día santísimo en que la fuerza del Espíritu nos crea como hombres nuevos a imagen de Cristo resucitado, y hace de todos nosotros un pueblo santo, elevemos nuestras plegarias para que la alegría pascual se extienda por todo el mundo. 

1.- Por la Iglesia; para que cada día sea más consciente de ser la comunidad pascual generada por Cristo, humillado en la cruz y glorificado en la resurrección. Roguemos al Señor. 

2.- Por todos los bautizados; para que en la aspersión de la sangre y del agua que brotan del costado abierto de Cristo, el Redentor, renueven la gracia de su nacimiento en el Espíritu. Roguemos al Señor.

3.- Por toda la humanidad; para que se extienda por el mundo el alegre anuncio de que en Cristo se han hecho las paces del hombre con Dios, del hombre consigo mismo y del hombre con sus hermanos. Roguemos al Señor. 

4.- Por todos los difuntos; para que sean comensales del reino eterno, mientras esperan la resurrección de sus cuerpos al final de los tiempos. Roguemos al Señor. 

5.- Por nosotros y nuestras familias; para que celebremos el acontecimiento pascual en sinceridad y verdad, y compartamos el don de la fe con los pobres y los que sufren. Roguemos al Señor. 

Padre, que en la resurrección de Cristo, tu Hijo, ahuyentas todos los miedos y haces posible lo que nuestro corazón no se atreve a esperar; escucha nuestras oraciones y concede a todos los cristianos renovarse en el pensamiento y en las obras, con la fe de quien se siente resucitado en el Bautismo. Por Jesucristo nuestro Señor. 

Oración sobre las ofrendas
REBOSANTES de gozo pascual,
ofrecemos, Señor, este sacrificio
en el que tan maravillosamente
renace y se alimenta tu Iglesia.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio Pascual I

Antífona de comunión       Cf. 1 Cor 5, 7-8
Ha sido inmolada nuestra víctima pascual: Cristo. Aleluya. Así, pues, celebremos con los panes ázimos de la sinceridad y la verdad. Aleluya, aleluya.

Oración después de la comunión
PROTEGE, oh, Dios, a tu Iglesia con misericordia perpetua,
para que, renovada por los sacramentos pascuales,
llegue a la gloria de la resurrección.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición solemne
QUE os bendiga Dios todopoderoso
en la solemnidad pascual que hoy celebramos
y, compasivo, os defienda de toda asechanza del pecado.
R/. Amén.

El que os ha renovado para la vida eterna,
en la resurrección de su Unigénito,
os colme con el premio de la inmortalidad.
R/. Amén.

Y quienes, terminados los días de la pasión del Señor,
habéis participado en los gozos de la fiesta de Pascua,
podáis llegar, por su gracia, con espíritu exultante
a aquellas fiestas que se celebran con alegría eterna.
R/. Amén.

Y la bendición de Dios todopoderoso,
Padre, Hijo † y Espíritu Santo,
descienda sobre vosotros.
R/. Amén.