Misa de la familia

DOMINGO II DE PASCUA

SALUDO

Hermanos, la nueva Vida de Jesucristo cl Señor, resucitado por el amor del Padre con la fuerza del Espíritu, esté con todos nosotros.

ENTRADA

Alegría y paz, hermanos, porque la Iglesia nos hemos llenado de la Luz de Jesucristo Resucitado. Si todo parecía indicar que el proyecto de Jesús se había acabado en la cruz, ahora hemos visto de verdad que el Padre cumple sus promesas, que lo definitivo es siempre la Vida, que nada es tan grande como el amor que El nos tiene. Y esto nos llena de esa alegría que se contagia y que lo invade todo, que hace a las personas vivir con ilusión y entrega. Los primeros discípulos, aquella comunidad inicial, vivían unidos, alegres, con un mismo sentir, dando testimonio de la Resu­rrección con mucho valor. ¿Nosotros damos testimonio de la Resurrec­ción o nos anunciamos a nosotros mismos? Quizá hablamos poco de Jesús y mucho de nuestras cosas, por eso una y otra vez tenernos que recordar que “lo nuestro”, lo de la Iglesia, tiene que ser sólo Jesús.

Con la alegría viene como don del Resucitado la paz, y con ésta el envío de quienes quieren seguir a Jesús: enviados por cl Espíritu, comen­zamos la celebración.

ACTO PENITENCIAL

La paz es un don de la Resurrección de Jesús, pero nuestros intereses raquíticos con frecuencia no la dejan crecer. Pidamos perdón:

– Cuando nos vamos encerrando en nuestros pequeños grupos, sin dejar que nadie cuestione nuestro actuar. SEÑOR, TEN PIEDAD.

– Cuando decimos amar a Dios pero se nos olvida querer a los que viven a nuestro lado. CRISTO, TEN PIEDAD.

– Cuando hacemos de la Resurrección de Jesús sólo una idea difícil dc comprender, en lugar de amor y de vida. SEÑOR, TEN PIEDAD.

Oración: Míranos, Señor, en tu bondad y danos tu perdón. Por Jesu­cristo nuestro Señor.

ORACION COLECTA

Dios Padre nuestro, que en tu amor sin límite nos haces partici­par del gozo inmenso de la Resurrección de Jesús; haz que en esta comunidad cristiana cumplamos su mandato de ir al mundo entero dando testimonio de la Vida que procede de Ti. Por nuestro Señor Jesucristo.

LECTURA NARRATIVA

El Libro de los Hechos nos va mostrando cómo de un grupo disperso se va formando una comunidad de creyentes que dan testimonio, con valor, de la Resurrección de Jesús. Lo que ellos vivieron puede servirnos a nosotros como modelo.

LECTURA APOSTOLICA

El centro del actuar y sentir de la Iglesia es Jesús Resucitado. El amor del Padre se nos manifiesta en la Resurrección, y esto trae unas conse­cuencias: el amor y la entrega a Dios y a las personas. Dios está en la vida, y por eso no se puede separar amor a Dios y amor a los hermanos.

LECTURA EVANGELICA

Los discípulos de Jesús han recibido de María Magdalena el anuncio de la Resurrección de Jesús. Cuando éste se les manifiesta ellos se llenan de gozo, y la duda deja sitio para la fe. Jesús les da su paz y les envía a seguir adelante con la tarea de llevar la Buena Nueva a las personas.

 

ORACION DE LOS FIELES

  A Jesús resucitado, vida y esperanza de la humanidad entera, orémosle diciendo: JESÚS RESUCITADO, ESCÚCHANOS.

  1. Por los que creemos en Jesús resucitado. Que vivamos con mucha alegría la vida nueva que nace de la Pascua. OREMOS:
  2. Por las comunidades cristianas de todo el mundo. Que sean ejemplo y testimonio de comunión, de alegría, de esperanza, de amor. OREMOS:
  3. Por los que recibirán durante este tiempo de Pascua los sacramentos de la iniciación cristiana: el bautismo, la confirmación, la primera eucaristía. OREMOS:
  4. Por todos nosotros, reunidos como cada domingo, convocados por Jesús resucitado. Que él mismo nos dé la alegría, la paz, la fuerza de su Espíritu.

OREMOS: Escucha, Jesús resucitado, nuestras oraciones, y derrama tu amor sobre nosotros. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, este pan y este vino que traemos al altar y que el Espíritu transformará para nosotros en el Cuerpo y la Sangre de Jesús; y que esta ofrenda sea la expresión de nuestra gratitud por la Resurrec­ción de tu Hijo y por todo lo bueno que de Ti recibimos. Por Jesucristo.

PREFACIO

Queremos elevar hasta Ti nuestro agradecimiento humilde y sincero, que lejos de hacernos pequeños nos hace dignos de estar en tu presencia celebrando esta Eucaristía. En Jesús, crucificado por la injusticia, has manifestado el amor total que vence a la muerte y al desamor. Así, desde la Resurrección de Jesús, ya no hay sitio para la falsedad, para el desamor, para el temor. Y mientras somos peregrinos en este mundo tenemos que ser testigos de ese amor tuyo en la vida de cada día, allí donde más falta hacen el cariño, la paz y 1a justicia.

Y ahora queremos unirnos a toda la humanidad y a toda la creación que proclama tu gloria, diciendo: Santo. Santo, Saruo…

ORACION DESPUES DE LA COMUNION

Hemos participado, Señor, de la Eucaristía que nos une en la mis­ma fe; ayúdanos a descubrir que la fe también es entrega y trabajo por la justicia; y que en la tarea de buscar siempre el Reino, tenga­mos cerca la Luz que viene de Jesucristo, el Señor Resucitado. Que vive y reina.

BENDICIÓN FINAL

– Que en esta Pascua nos bendiga Dios Padre y que su misericordia nos guarde de todo mal. Amén.

– El que nos ha salvado con la Resurrección de Cristo, nos enriquezca con el premio de la vida eterna. Amén.

– Para que, al terminar los días de la Pasión el Señor y celebrar con gozo la Pascua, nos alegremos con la esperanza de la Pascua eterna. Amén.

– Y que la bendición de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y siempre nos acompañe. Amén.