Liturgia – Domingo III de Pascua

DOMINGO III DE PASCUA

Misa del Domingo (blanco)

Misal: Antífonas y oraciones propias. Gloria. Credo. Prefacio Pascual.

Leccionario: Vol. I (B)

  • Hch 3, 13-15. 17-19. Matasteis al autor de la vida, pero Dios lo resucitó de entre los muertos.
  • Sal 4.Haz brillar sobre nosotros, Señor, la luz de tu rostro.
  • 1Jn 2, 1-5a. Él es víctima de propiciación por nuestros pecados y también por los del mundo entero.
  • Lc 24, 35-48.Así está escrito: el Mesías padecerá y resucitará de entre los muertos al tercer día.

Antífona de entrada           Sal 65, 1-2
Aclamad al Señor, tierra entera; tocad en honor de su nombre, cantad himnos a su gloria. Aleluya.

Monición de entrada
En este domingo, primer día de la semana, en el que la tierra entera aclama al Señor, toca en honor de su nombre y canta himnos a su gloria. Invoquemos a Dios, Padre todopoderoso, para que bendiga esta agua, que va a ser derramada sobre nosotros en memoria de nuestro bautismo, y pidámosle que nos renueve interiormente, para que permanezcamos fieles al Espíritu que hemos recibido.

(Aspersión con el agua bendita por el templo, o bien todos pasan por la pila bautismal y toman el agua santiguándose)

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino.

Gloria

Oración colecta
QUE  tu pueblo, Señor, exulte siempre
al verse renovado y rejuvenecido en el espíritu,
para que todo el que se alegra ahora
de haber recobrado la gloria de la adopción filial,
ansíe el día de la resurrección
con la esperanza cierta de la felicidad eterna.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Se dice Credo.
Transformados por la vida nueva de Jesucristo, renovemos hoy nuestra adhesión a Él, a cuya muerte y resurrección fuimos incorporados por el Bautismo.

Oración de los fieles
Elevemos ahora nuestras súplicas confiadas a Dios nuestro Padre, y pidámosle que por los méritos de Jesucristo, su Hijo, venga en nuestra ayuda, y nos enseñe a vivir como hijos de la luz.

1.- Para que la Iglesia viva su fe en Dios y lo manifieste en el amor y compromiso con la humanidad entera. Roguemos al Señor.

2.- Para que Dios derrame en las familias cristianas el espíritu de piedad y de renuncia a lo mundano, de manera que germinen abundantes vocaciones al ministerio sacerdotal y a la vida religiosa. Roguemos al Señor.

3.- Para que los que tienen autoridad en el mundo trabajen para que todos los pueblos de la tierra vivan en paz, justicia, fraternidad y prosperidad. Roguemos al Señor.

4.- Para que los que se encuentran en camino y todavía no han llegado a la fe descubran al Señor Jesús caminando junto a ellos, compartiendo su mismo pan, y sus corazones se llenen de alegría. Roguemos al Señor.

5.- Para que Cristo encienda nuestro corazón con su palabra nos haga comprender el sentido actual que tiene su muerte y resurrección en nuestra vida. Roguemos al Señor.

Señor Dios, que con la muerte gloriosa de tu Hijo, víctima de propiciación por nuestros pecados, has puesto el fundamento de la reconciliación y de la paz, escucha las oraciones de tu Iglesia y haz de nosotros signo y levadura de una humanidad nueva, pacificada por tu amor. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
RECIBE, Señor, las ofrendas de tu Iglesia exultante,
y a quien diste motivo de tanto gozo
concédele disfrutar de la alegría eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio Pascual I

Antífona de comunión            Cf. Lc 24, 35
Los discípulos reconocieron al Señor Jesús al partir el pan. Aleluya.

Oración después de la comunión
MIRA, Señor, con bondad a tu pueblo
y, ya que has querido renovarlo
con estos sacramentos de vida eterna,
concédele llegar a la incorruptible resurrección
de la carne que habrá de ser glorificada.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición solemne
DIOS, que por la resurrección de su Unigénito
os ha redimido y adoptado como hijos,
os llene de alegría con sus bendiciones.
R/. Amén.

Y ya que por la redención de Cristo
recibisteis el don de la libertad verdadera,
por su bondad recibáis también la herencia eterna.
R/. Amén.

Y, pues confesando la fe
habéis resucitado con Cristo en el bautismo,
por vuestras buenas obras
merezcáis ser admitidos en la patria del cielo.
R/. Amén.

Y la bendición de Dios todopoderoso,
Padre, Hijo ✠ y Espíritu Santo,
descienda sobre vosotros y os acompañe siempre.
R/. Amén.